«¿Has venido a acabar con nosotros?»

Mons. César Franco          El evangelio de hoy narra el primer milagro que, según Marcos, hizo Jesús en la sinagoga de Cafarnaún: la curación de un endemoniado. Este evangelista, que pasa por ser el más sobrio, posee un especial arte narrativo. La escena transcurre con toda normalidad: Jesús entra en la sinagoga como cada sábado y comienza a enseñar. Dice Marcos que la gente quedaba asombrada porque enseñaba con autoridad y no como los escribas. Sin embargo, Marcos no dice en qué consistía la autoridad de Jesús. De repente, un hombre que tenía un espíritu inmundo comenzó a gritar: «¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quien eres: el Santo de Dios». Llama la atención que primero se dirija a Jesús en plural y después lo haga en singular. El espíritu inmundo pertenece a un grupo, no es un espíritu aislado, forma parte de los ángeles caídos que ven en Jesús el comienzo de su ruina. Conocen perfectamente la identidad de Jesús, aún no revelada: el Santo de Dios.

Jesús, dirigiéndose a él, le manda callar y salir del hombre. Aquí reside su autoridad. Por eso, el evangelista, concluye su relato con estas palabras: «Todos se preguntaban estupefactos: ¿Qué es esto? Una enseñanza nueva expuesta con autoridad. Incluso manda a los espíritus inmundos y le obedecen». La autoridad de Jesús no queda en las palabras. Se manifiesta en las obras que avalan su enseñanza. Si leemos con atención el evangelio de Marcos, observamos que, poco antes de narrar este milagro, Jesús es tentado por Satanás en el desierto. Ahora, el evangelista, introduce más dramatismo en la liberación del poseso. Su pedagogía es clara: Jesús ha venido a acabar con el imperio del mal, manifestado en la influencia del Maligno. Al terminar el Padrenuestro, Jesús nos enseña a pedir: «Y líbranos del Malo». La gente, incluso sus enemigos, comprendieron enseguida que en Jesús se manifestaba un Maestro cuya autoridad superaba con creces la de los escribas. Su enseñanza era nueva, porque venía acompañada de una potestad sobre el mal completamente inédita. En él se hacía presente el Bien absoluto y el mal empezaba a perder dominio, energía y terreno.

 Hoy el diablo produce risa. Para muchos, incluso creyentes, es una simple figura retórica que simboliza el mal. Otros lo consideran un invento judeocristiano para explicar el mal del mundo, pero «invento» al fin y al cabo. Jesús, sin embargo, se lo tomó en serio. Experimentó su cercanía en las tentaciones y entendió su ministerio como una lucha contra él, a quien llama padre de la mentira y príncipe de este mundo. La acción salvífica de Jesús no se entiende sin esta clave de oposición radical al Adversario que intenta perder al hombre. Cualquiera que se haya tomado en serio la vida espiritual sabe que el mal existe, no como una abstracción, sino personificado en alguien, y comprenderá las célebres palabras de Bernanos en su novela Bajo el sol de Satán: «El mal, lo mismo que el bien, es amado por sí mismo, y servido».

En la novela de W. P. Blatty, El exorcista, el jesuita mantiene una conversación con la madre de la niña sanada, que se confiesa no creyente. A pesar de la sanación, la madre sigue sin creer en Dios y dice: «Si a uno se le ocurre pensar en Dios, tiene que imaginarse que existe uno; y si existe, debe necesitar dormir millones de años cada vez para no irritarse. ¿Se da cuenta de lo que quiero decir? El nunca habla. Pero el diablo no hace más que hacerse propaganda». No es cierto. Dios no duerme ajeno al sufrimiento. Ha hablado por su Hijo, Jesús, que ha venido a acabar con el Maligno y sus obras. Es un drama inmenso que no merece la risa.

 

 

+ César A. Franco

Obispo de Segovia.

Mons. César Franco Martínez
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Mons. D. César Augusto Franco nació el 16 de diciembre de 1948 en Piñuecar (Madrid). Fue ordenado sacerdote el 20 de mayo de 1973. Es licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas en 1978. Diplomado en Ciencias Bíblicas por la Escuela Bíblica y Arqueología de Jerusalén en 1980. Es también Doctor en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas en 1983. CARGOS PASTORALES Fue Vicario Parroquial de las parroquias San Casimiro (1973), Santa Rosalía (1973-1975) y Ntra. Sra. de los Dolores(1975-1978/1981-1986). Capellán de las Hijas de la Caridad en el Colegio San Fernando (1980-1981); Secretario del Consejo Presbiteral de Madrid (1986 y 1994) y Consiliario diocesano de Acción Católica General y Capellán de la Escuela de Caminos y de la Facultad de Derecho (1986-1995). Fue Rector del Oratorio Santo niño del Remedio (1993 -1995) y Vicario Episcopal de la Vicarçia VII (antigua VIII) de Madrid (1995-1996). El 14 de mayo de 1996 fue nombrado Obispo Auxiliar de Madrid y Titular de Ursona, recibiendo la ordenación episcopal el 29 de junio del mismo año. Desde 1997 a 2011 fue Consiliario Nacional de la Asociación Católica de Propagandistas y ha sido el Coordinador general de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Madrid 2011. Desde noviembre de 2012 hasta su nombramiento como Obispo de Segovia fue Deán de la Catedral de Santa María la Real de la Almudena de Madrid. En su actividad docente, ha impartido cursos sobre Biblia en la Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad Eclesiástica “San Dámaso”. El 12 de noviembre de 2014 se hizo público su nombramiento como obispo de Segovia, sede de la que tomó posesión el 20 de diciembre del mismo año. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es Presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis desde 2014, tras ser de nuevo elegido para este cargo el 14 de marzo de 2017. Ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Liturgia (1996-1999), de Enseñanza y Catequesis (1996-2008), de Apostolado Seglar (1999-2002) y de Relaciones Interconfesionales (2008-2014).