«Y lo llevó a Jesús»

Mons. César Franco                 El evangelio de este domingo narra el encuentro de Jesús con dos de sus apóstoles. La iniciativa parte del Bautista que, señalando a Jesús, dice: Este es el cordero de Dios. Juan y Andrés se interesan por Jesús, le preguntan dónde vive y, a la invitación de éste, le acompañan y pasan con él aquel día. Siempre me he preguntado qué sucedería en aquel primer encuentro para que salieran convencidos de que era el Mesías. Primero lo llaman Maestro; pero cuando Andrés encuentra a su hermano Pedro, le dice: hemos hallado al Mesías. Aquel primer día con Jesús supuso una revelación de su persona, que marcó para siempre la vida de los dos apóstoles.

Andrés no se contenta con decir a Pedro que ha encontrado al Mesías, sino que «lo llevó a Jesús». Podemos decir que en ese momento empieza a funcionar el contagio de la fe, o, con palabra más clásica, el apostolado, que consiste en llevar la gente a Jesús. Si lo hizo Andrés por propia iniciativa o por consejo de Jesús no importa mucho; el hecho es que Andrés no pudo contener su hallazgo y lo comunica de inmediato a su hermano Pedro. Y lo llevó a Jesús. Comienza así una serie ininterrumpida de encuentros que en cierto sentido forman una oculta trama del cuarto evangelio. Cuando la samaritana descubra que Jesús es un gran profeta, correrá a su pueblo para comunicar a los vecinos la alegría de su encuentro. No la puede reprimir. Está feliz con su hallazgo y experiencia.

 En el encuentro de Pedro con Jesús, éste se le queda mirando fijamente y le dice: «Tú eres Simón, hijo de Jonás, tú te llamaras Cefas, que significa piedra». Jesús le hace ver que lo conoce, y le indica su destino. Será la piedra, el cimiento de su Iglesia. En estos primeros encuentros el evangelista está desvelando cuál es el plan de Jesús: constituir la Iglesia. No olvidemos que la palabra “iglesia” significa convocatoria. Es Jesús quien funda la Iglesia, él es quien convoca.

Jesús invita a la relación directa con él y les hace ver que le interesa su destino futuro. Más adelante se narra el encuentro con Natanael y con otros personajes que descubrirán en Cristo el sentido de su existencia. El evangelio es la historia del encuentro de Dios con los hombres que nos sale al paso en su Hijo. Siempre hay alguien que nos habla de él, un testigo, y siempre hay un encuentro personal con Jesús que nos invita a seguirle. En el testigo se supone la experiencia vivida, sin la cual su testimonio no será convincente. En el hombre, sería deseable la apertura para acoger a Cristo. Este proceso está muy bien descrito en el pasaje de la samaritana cuando los vecinos de su pueblo, al conocer personalmente a Jesús, que convivió con ellos dos días, dicen a la mujer: «Ya no creemos por tus palabras, nosotros hemos visto y sabemos que éste es verdaderamente el Salvador del mundo» (Jn 4,42).

Hoy se habla mucho de evangelización y transmisión de la fe. Creemos que todo depende de estrategias y marketing. Nada dice el evangelio de esto. La difusión del cristianismo en los primeros siglos se realizó de persona a persona, como dice el Papa Francisco. La fe es una vida que se trasmite de manera sencilla, directa, testimonial. Nos falta convicción para creer que Jesús atrae a la gente hacia sí; valentía para proponer acercarse a Cristo; y confianza en el hombre que puede abrirse a la fe cuando descubre a Cristo. Todo lo demás son excusas para evitar el riesgo de comunicar a otros lo que hemos vivido cuando encontramos la perla o el tesoro escondido, que es el mismo Jesús, porque tenemos miedo de no tener éxito. Si fuese así, es que, aunque seamos cristianos de toda la vida, quizá todavía no hemos pasado de verdad un día entero con Jesús.

 

+ César Franco

Obispo de Segovia

 

 

Mons. César Franco Martínez
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Mons. D. César Augusto Franco nació el 16 de diciembre de 1948 en Piñuecar (Madrid). Fue ordenado sacerdote el 20 de mayo de 1973. Es licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas en 1978. Diplomado en Ciencias Bíblicas por la Escuela Bíblica y Arqueología de Jerusalén en 1980. Es también Doctor en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas en 1983. CARGOS PASTORALES Fue Vicario Parroquial de las parroquias San Casimiro (1973), Santa Rosalía (1973-1975) y Ntra. Sra. de los Dolores(1975-1978/1981-1986). Capellán de las Hijas de la Caridad en el Colegio San Fernando (1980-1981); Secretario del Consejo Presbiteral de Madrid (1986 y 1994) y Consiliario diocesano de Acción Católica General y Capellán de la Escuela de Caminos y de la Facultad de Derecho (1986-1995). Fue Rector del Oratorio Santo niño del Remedio (1993 -1995) y Vicario Episcopal de la Vicarçia VII (antigua VIII) de Madrid (1995-1996). El 14 de mayo de 1996 fue nombrado Obispo Auxiliar de Madrid y Titular de Ursona, recibiendo la ordenación episcopal el 29 de junio del mismo año. Desde 1997 a 2011 fue Consiliario Nacional de la Asociación Católica de Propagandistas y ha sido el Coordinador general de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) de Madrid 2011. Desde noviembre de 2012 hasta su nombramiento como Obispo de Segovia fue Deán de la Catedral de Santa María la Real de la Almudena de Madrid. En su actividad docente, ha impartido cursos sobre Biblia en la Universidad Complutense de Madrid y en la Universidad Eclesiástica “San Dámaso”. El 12 de noviembre de 2014 se hizo público su nombramiento como obispo de Segovia, sede de la que tomó posesión el 20 de diciembre del mismo año. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es Presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis desde 2014, tras ser de nuevo elegido para este cargo el 14 de marzo de 2017. Ha sido miembro de las Comisiones Episcopales de Liturgia (1996-1999), de Enseñanza y Catequesis (1996-2008), de Apostolado Seglar (1999-2002) y de Relaciones Interconfesionales (2008-2014).