Ante la Jornada del Migrante y del Refugiado

Mons. Jesús Murgui            Como cada año, acabadas las fiestas de Navidad, la Iglesia nos convoca para celebrar la Jornada del Migrante y del Refugiado. Este año con la insistencia del Santo Padre el papa Francisco, tanto en el mensaje para la Jornada del día 14 como en el mensaje del día 1 de enero, Jornada de la Paz, en la necesidad de conjugar cuatro verbos: acoger, proteger, promover e integrar a los Migrantes y Refugiados.

Hemos tenido, en nuestra Diócesis, la gran suerte de poder contar, hace unos días, con el padre Fabio Baggio, estrecho colaborador del Santo Padre en el Dicasterio para el desarrollo humano integral, en la sección de Migrantes, y me consta que sus dos conferencias han sido una llamada a todos a tomar conciencia de la gran realidad de las migraciones en el mundo y en nuestra Diócesis y a ofrecer desde nuestras comunidades un verdadero testimonio evangélico conjugando en singular y en plural los cuatro verbos destacados por el Papa.

Quiere el Santo Padre que al asumir esa cristiana responsabilidad, nos pongamos en marcha para que desde los veinte puntos que propone a la ONU seamos capaces en cada Iglesia particular y en cada parroquia y comunidad de concretar unas pequeñas acciones de sensibilización, de ayuda y apoyo a las personas Migrantes y Refugiadas.

Nuestros principios de apoyo, protección, promoción e integración, nacen del gran respeto a una realidad sagrada: la filiación divina y por tanto la dignidad de toda persona humana. El otro es presencia viva de Dios, (Cf. Mt.25); además, “¿Dónde está tu hermano?” (Gn. 4,9), pregunta Dios en el Génesis a Caín, después de haber matado a su hermano.  Así nos puede interrogar el Señor para ver si hemos sido capaces de acercarnos a atender al que se acerca a buscar entre nosotros dignidad, trabajo, mejores condiciones de vida.

Os animo a conocer y a reflexionar en todas las comunidades de la Diócesis los veinte puntos que el Santo Padre propone para la cumbre mundial de la ONU de finales de 2018, que nacen de los cuatro verbos mencionados y que el Secretariado de Migraciones ha puesto a nuestra disposición.

Os invito a rezar juntos al Señor, bien participando presencialmente en la celebración Eucarística que celebraremos (D.m.) en la parroquia del Salvador, en Mutxamel, el domingo día catorce de enero a las doce y en la Vigilia de Oración que tendremos el viernes diecinueve en la parroquia de Ntra. Sra. de la Misericordia de Alicante, o bien uniéndonos desde vuestras parroquias y comunidades.

María madre de Jesús Migrante interceda por nosotros.

Con mi bendición y afecto.

 

+ Jesús Murgui Soriano,

Obispo de Orihuela-Alicante.

Mons. Jesús Murgui Soriano
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Mons. D. Jesús Murgui Soriano nace en Valencia el 17 de abril de 1946. Recibió la ordenación sacerdotal el 21 de septiembre de 1969 y obispo desde el 11 de mayo de 1996. Estudió en el Seminario Metroplitano de Moncada (Valencia) y está licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca y doctorado en esta misma materia por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. CARGOS PASTORALES Fue coadjutor entre 1969 y 1973 y párroco, en distintas parroquias de la archidiócesis de Valencia, entre 1973 y 1993, año en que es nombrado Vicario Episcopal. Fue Consiliario diocesano del Movimiento Junior entre 1973 y 1979 y Consiliario diocesano de jóvenes de Acción Católica de 1975 a 1979. Fue nombrado Obispo auxiliar de Valencia el 25 de marzo de 1996, recibiendo la ordenación episcopal el 11 de mayo de ese mismo año. Entre diciembre de 1999 y abril de 2001 fue Administrador Apostólico de Menorca. El 29 de diciembre de 2003 fue nombrado Obispo de Mallorca, sede de la que tomó posesión el 21 de febrero de 2004. El 27 de julio de 2012 se hizo público su nombramiento como Obispo de Orihuela-Alicante. El sábado 29 de septiembre de 2012, tomó posesión de la nueva diócesis. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia desde marzo de 2017. Cargo que desempeña desde el año 2005. Anteriormente, ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral desde 1996 a 1999 y de la Comisión Episcopal del Clero desde 1999 a 2005.