Los regalos del día de Reyes

Mons. Salvador Giménez             Con la fiesta de los Reyes Magos termina el ciclo del ambiente popular navideño. La celebración del nacimiento de Jesús y la adoración que unos personajes extranjeros realizan ante el pesebre, ofreciendo unos regalos al recién nacido, son el principio y el final de un tiempo donde los más pequeños de nuestras familias centran nuestras miradas y nuestras atenciones. Con las escuelas cerradas, los niños pasan su tiempo en casa y con la familia. En algunos momentos salen a la calle con los amigos pero fundamentalmente son los padres, abuelos y resto de parientes los encargados de acompañarles y de distraerles.

Al ver los rostros de los niños durante estos días mirando los escaparates, participando de las fiestas o recibiendo los regalos recordaba mi propia infancia y el crecimiento en sus diversas dimensiones. Además hacía un rápido recorrido mental de gratitud hacia todas las personas que me acompañaron y fueron responsables, en las diversas etapas de la vida, de mi desarrollo personal. Los padres y los familiares más cercanos, en primer lugar, pero de inmediato recuerdo y agradezco los desvelos de catequistas, religiosas franciscanas, con las primeras letras, maestros de las escuelas, monitores, en los campamentos de verano, vecinos y padres de la pandilla de amigos, sacerdotes de la parroquia, profesores y formadores del Seminario… y tantas personas que me ayudaron a entrar en la edad adulta y a tomar las propias decisiones para fortalecer la personalidad y para servir a los demás devolviendo parte de lo que había recibido.

Es la cadena humana del tiempo: recibimos de unas personas concretas y damos a personas distintas. Es el gran misterio del regalo. Os sugiero hoy una pequeña reflexión sobre los niños. Los vuestros y los de todos aquellos que os encontráis a lo largo de la vida y a los que podéis influir con vuestras palabras y acciones. Tenemos una gran responsabilidad sobre la educación que esta sociedad les ofrece y garantiza. Se suele decir que un grupo social es examinado por el trato que da a los niños y a los ancianos que, en definitiva, son los más vulnerables y quienes más ayuda necesitan.

En primer lugar, reconocer por parte de todos, empezando por la familia, la fundamental importancia de esta primera etapa de la vida y su educación integral. Que los niños y niñas no se sientan llenos por los objetos regalados sino por la atención y el cariño, en todos los órdenes, que les proporcionáis. Es preferible conservar y aumentar las muestras de afecto que complacer sus gustos con juguetes y cosas, muchas veces inservibles. Trabajemos por la permanencia de las virtudes en sus corazones ayudando a descubrir los valores que conforman un mundo más justo y fraterno. En segundo lugar, agradecer a tantas personas que colaboran en la educación infantil y juvenil. Muchos de ellos gastan su vida en esta noble tarea

Se agotan en ese cometido recibiendo a cambio gratificaciones simbólicas o compensaciones minúsculas. Es admirable la dedicación de tantos profesionales y voluntarios a la educación. En tercer lugar, constatar los puntos negros en el ámbito educativo, que últimamente aparecen con mucha publicidad en los medios de comunicación y que tanto dañan a niños y adultos.

Estamos obligados a situarnos en la lucha por evitar acosos, desprecios, injusticias, discriminaciones y toda clase de maldades. Contribuyamos a crear felicidad a nuestro alrededor y respeto por la dignidad de todos; es una consecuencia clara de nuestra condición de seguidores del Señor Jesús.

† Salvador Giménez Valls

Obispo de Lleida

Mons. Salvador Giménez Valls
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Mons. D. Salvador Giménez Valls nace el 31 de mayo de 1948 en Muro de Alcoy, provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia. En 1960 ingresó en el Seminario Metropolitano de Valencia para cursar los estudios eclesiásticos. Es Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1973. Es licenciado en Filosofía y Letras, con especialización en Historia, por la Universidad Literaria de Valencia. CARGOS PASTORALES Inició su ministerio sacerdotal como párroco de Santiago Apóstol de Alborache, de 1973 a 1977, cuando fue nombrado director del Colegio “Claret” en Xátiva, cargo que desarrolló hasta 1980. Este año fue nombrado Rector del Seminario Menor, en Moncada, donde permaneció hasta 1982. Desde 1982 hasta 1989 fue Jefe de Estudios de la Escuela Universitaria de Magisterio “Edetania”. Desde 1989 a 1996 fue párroco de San Mauro y San Francisco en Alcoy (Alicante) y Arcipreste del Arciprestazgo Virgen de los Lirios y San Jorge en Alcoy (Alicante) entre 1993 y 1996. Desde este último año y hasta su nombramiento episcopal fue Vicario Episcopal de la Vicaría II Valencia Centro y Suroeste. Además, entre 1987 y 1989, fue director de la Sección de Enseñanza Religiosa, dentro del Secretariado de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la CEE, y fue miembro del Colegio de Consultores entre 1994 y 2001. El 11 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. Recibió la ordenación episcopal el 2 de julio del mismo año. Fue administrador diocesano de Menorca del 21 de septiembre de 2008 hasta el 21 de mayo de 2009, fecha en la que fue nombrado obispo de esta sede. Tomó posesión el 11 de julio del mismo año. El 28 de julio de 2015 se hacía público su nombramiento como obispo de Lleida. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2014. También ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 2005 a 2014.