La gran alegría de la familia – Fiesta de la Sagrada Familia

Mons. Francesc Pardo i Artigas            La familia de Nazaret nos invita a contemplar el amor, más allá de los esposos, de los padres, de los hijos… un amor que manifiesta el amor de Dios como Padre para cada uno de nosotros.

Nos muestra unos padres que confían y aceptan una misión, un hijo que aprende de sus padres, que crece, se hace mayor y se llena de sabiduría acompañado por la gracia de Dios.

Nos muestra el gran reto de la acogida como uno de los mayores retos de una familia.  José y María se acogen mutuamente, y como padres, desde la fe en Jesús, se admiran de todo aquello que se dice de él y que  marcará su historia familiar.

La Sagrada Familia nos muestra una acogida más allá del círculo íntimo: acogida a Isabel, a Juan Bautista, a las palabras de Simeón y Ana, a unos novios en el día de su boda, a los discípulos y amigos de Jesús, a las mujeres que se ocupaban de ellos, a tantas y tantas personas.

Nos muestra también una acogida a todas las situaciones personales que le tocará vivir: la necesidad de emigrar a Egipto por motivos de seguridad, la vida del trabajo diario y la sencillez de Nazaret; un hijo, Jesús, que reconoce a Dios como Padre, que se va de casa junto con otros, admirado, también incomprendido, vituperado, perseguido, y finalmente juzgado y condenado a muerte en la cruz.

El hijo de esta familia mira con amor a Zaqueo el publicano, a los leprosos, a la samaritana, a la mujer sorprendida en adulterio, a María Magdalena, a viuda de Naím, al delincuente crucificado…

La Sagrada Familia nos muestra cómo afrontar las diversas situaciones que vamos viviendo como familia, pero también, como familia eclesial, a estar atentos a las familias que sufren necesidades, violencia, falta de afecto, rupturas. A todo ello nos invita el papa Francisco en su exhortación “La alegría del Amor”: a comprender, consolar, integrar…a  todas las familias que tienen necesidad de experimentar la misericordia de Dios.

Al mismo tiempo, la familia de Nazaret nos enseñar a ser agradecidos con nuestras propias familias.

En esta fiesta que hoy celebramos damos gracias por los padres, por los hermanos, por los abuelos, por los otros miembros de la familia que nos han dado la vida, nos han amado, se han ocupado de nosotros, nos han ayudado a crecer, nos han enseñado a desarrollar  nuestras cualidades, y han sido para nosotros testimonios e iniciadores de nuestra fe cristiana.

El Papa finaliza su exhortación sobre la familia con una plegaria a la Sagrada Familia que os invito a rezar de corazón, pensando en vuestra familia y en todas las demás.

 

Oración a la Sagrada Familia

Jesús, María y José

en vosotros contemplamos

el esplendor del verdadero amor,

a vosotros, confiados, nos dirigimos.

Santa Familia de Nazaret,

haz también de nuestras familias

lugar de comunión y cenáculo de oración,

auténticas escuelas del Evangelio

y pequeñas iglesias domésticas.

Santa Familia de Nazaret,

que nunca más haya en las familias episodios

de violencia, de cerrazón y división;

que quien haya sido herido o escandalizado

sea pronto consolado y curado.

Santa Familia de Nazaret,

haz tomar conciencia a todos

del carácter sagrado e inviolable de la familia,

de su belleza en el proyecto de Dios.

Jesús, María y José,

escuchad, acoged nuestra súplica.

Amén.

 

+ Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
Acerca de Mons. Francesc Pardo i Artigas 420 Articles
Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.