¿Qué Navidad?

Mons. Francisco Cerro        Existen tres maneras de vivir la Navidad. Tiene sus repercusiones en nuestra vida concreta. No se puede improvisar. La Navidad será del color que tú tengas el corazón. La Navidad es vida.

  1. Navidad de los indiferentes. Aquellos a los que la Navidad nos sólo les parece una fiesta más aburrida y donde tenemos que aguantar el latazo de los encuentros familiares. Ni les llega el mensaje, ni las calles adornadas. No sólo pasa por su vida sino que está deseando que termine porque hace tiempo que su mensaje terminó en su corazón.
  2. Navidad de los nostálgicos. Son fiestas que les recuerda y les hace sentir nostalgia de tantos recuerdos familiares, de personas que ya no están, de familiares que no ven, de familia que ya no es como antes. Son unas Navidades que pueden tocar lo mejor o lo peor de las fibras sensibles del corazón humano. Nos quedamos en el cascarón, en lo externo, en el envoltorio de la Navidad. Es la Navidad superficial de los que no llegan ni han llegado a captar el contenido esencial de las fiestas probablemente más universales en el mundo y que se celebran prácticamente en todas las culturas. Tuvo mucho acierto esta celebración porque esta fiesta se hizo cultura, se abrió a la sociedad, se hizo familia y también se hizo una excusa para el encuentro, para el banquete, el regalo, la felicitación.
  3. Navidad cristiana. Es quien vive la Navidad en su profunda expresión cristiana. Quien se cree el mensaje. La alegría del Don de Dios viviendo este misterio y que con Jesús en Belén se nos repite que todo lo humano es digno de ser vivido porque todo los ha vivido Jesús. Es la Navidad más feliz. Donde incluso el sufrimiento, patrimonio de la humanidad, se vive en lo positivo y en la alegría de Dios recibido. Hecho carne en el seno purísimo de la Virgen. La Navidad auténtica que sólo la viven plenamente los santos y los ojos asombrados de los niños.

Una Navidad donde no se necesita consumismo porque se vive todos los días en la alegría del Amor que se nos ha dado. Una Navidad para disfrutar con todos de la familia y el compartir con los pobres y necesitados. Es la Navidad que cuando se descubre se desea cada vez más cada año y se vive cada día en lo sencillo y cotidiano del amor, que como Jesús está tejido de divinidad y humanidad.

+Francisco Cerro Chaves

Obispo de Coria-Cáceres

 

Mons. Francisco Cerro Chaves
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Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.