Vivir despiertos para encontrar esperanza

Mons. Luis Ángel de las Heras        El último mes nos ofrece perspectiva de todo el año. Recordamos, agradecemos, pedimos perdón, nos entristecemos y nos alegramos. Recibir pronto un año nuevo también nos ilusiona, al tiempo que nos trae algún lógico temor. La Iglesia nos ofrece el tiempo de Adviento y, con él, un nuevo año litúrgico, que se anticipa al civil, con sus celebraciones y un ciclo nuevo de lectura de la Palabra de Dios. Antes de la Navidad, tenemos unas semanas coloreadas por la espera del nacimiento del Salvador, el Hijo de Dios hecho hombre, nacido de María Virgen y envuelto en pobreza y fragilidad. El Adviento nos va mostrando la esperanza que necesita y ansía la humanidad desde siempre.

La esperanza cristiana fija la mirada en la llegada del reino de Dios, en el cumplimiento pleno de su promesa. Mientras va llegando, vamos disfrutando anticipos de ese reino. No nos detenemos, no desesperamos. Para un cristiano siempre hay esperanza, aun cuando se vean pocos signos e incluso cuando todo parezca en contra. Porque nuestra esperanza se fundamenta solamente en Dios todopoderoso. En consecuencia, confiamos en su poder paciente, suave, sigiloso, que al mismo tiempo es eterno, firme, lleno de sacudidas y transformador. Un poder muy diferente a los poderes humanos que conocemos.

Nuestra esperanza surge de creer con todo nuestro ser, confesar con los labios y practicar con las obras que Jesús es el Hijo de Dios, de modo que Él permanece en nosotros y nosotros en Él (cf 1Jn 4,15). Nadie nos puede arrebatar esta certeza de fe. Pero en medio de todo lo que nos rodea, asumiendo la búsqueda y la necesidad que tienen tantas personas de encontrar verdadera esperanza, urge vivir despabilados para hallarla, para acogerla, para repartirla.

Es Jesús, Hijo de Dios, nacido de una mujer sencilla, quien nos muestra cómo abrir los ojos para vivir como buscadores de esperanza y encontrarla. Lo hace cuando Él confía su plan a unos simples pescadores de Galilea; cuando toca a leprosos, ciegos y cojos o se deja tocar para sanar; cuando se conmueve y hasta llora ante la muerte de seres queridos. Lo explica detalladamente cuando dice palabras bienaventuradas que consuelan, sacian, enriquecen, pacifican, llenan de misericordia y visibilizan el rostro de Dios. Lo manifiesta, final y totalmente, con la esperanzadora victoria sobre la muerte, la resurrección.

Las palabras y los hechos de Jesús nos espabilan para “vivir despiertos”, en plena luz. Es decir, para ser humildes, para luchar por la paz y la justicia, para “misericordiar”, para encontrar consuelo en el sufrimiento, para tocar lo despreciable de este mundo y ponerlo en bandeja de dignidad. Las palabras y los hechos de Jesús nos impulsan a vivir atentos para distinguir al que sufre; para desperezar a quienes viven dormidos sobre sí mismos; para “accidentarnos” en la defensa del débil.

Vivir despiertos”, en plena luz, es proclamar que ya llega y ya hemos recibido la esperanza que necesita la humanidad: Jesús, el Hijo de Dios. Anunciar y confirmar esta verdad nos sostiene en el que la ha regalado y nos da la fortaleza de las gentes con esperanza, las que tienen los ojos del corazón bien abiertos, día y noche, y no descansan hasta que la luz de Dios ilumine todas las tinieblas de la tierra, que no son pocas.

Si buscas llenar tu vida, camina hacia Jesús, el Hijo de Dios, esperanza viva del ser humano. Él viene a tu encuentro en cada persona y en cada acontecimiento. ¡Ten ojos para Dios, ten ojos para los demás!

+ Luis Ángel de las Heras

Obispo sde Mondoñedo-Ferrol

Mons. Luis Ángel de las Heras Berzal
Acerca de Mons. Luis Ángel de las Heras Berzal 46 Articles
Nació en Segovia el 14 de junio de 1963. A los 14 años ingresó en el seminario menor de los claretianos de Segovia. En 1981 comenzó el año de noviciado en Los Negrales (Madrid), donde hizo su primera profesión el 8 de septiembre de 1982. Este mismo año inició los estudios filosófico-teológicos en el Estudio Teológico Claretiano de Colmenar Viejo, en Madrid, (afiliado a la Universidad Pontificia Comillas). Emitió la profesión perpetua el 26 de abril de 1986, año en que concluye la Licenciatura en Estudios Eclesiásticos. Al concluir la formación inicial, fue destinado al Equipo de Pastoral Juvenil de la provincia claretiana de Castilla, a la vez que cursó estudios de Licenciatura en Ciencias de la Educación en la Universidad Pontificia Comillas. Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de octubre de 1988. Inició su ministerio sacerdotal, en 1989, en las parroquias que los claretianos tienen encomendadas en el barrio madrileño de Puente de Vallecas (Santo Ángel de la Guarda y Nuestra Señora de la Aurora). Un año más tarde, en 1990, con otros claretianos y algunos laicos de la Parroquia, fundó la Asociación “Proyecto Aurora” (dedicada a la atención y acogida de drogodependientes en coordinación con “Proyecto Hombre”) y la dirigió durante seis años. Participó también durante 9 años en la animación de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) de la antigua provincia claretiana de Castilla. En septiembre de 1995 es nombrado auxiliar del prefecto de Estudiantes en el Seminario de Colmenar Viejo. Después fue formador de postulantes, superior y maestro de novicios en Los Negrales (Madrid). En Colmenar Viejo ejerce también como consultor, vicario provincial y prefecto de los seminaristas Mayores. En la Confederación Claretiana de Aragón, Castilla y León fue delegado de formación del Superior de la Confederación, de 2004 a 2007. Este último año fue elegido prefecto de Espiritualidad y Formación de la Provincia claretiana de Santiago. Durante el sexenio 2007-2012 fue también vicario provincial y prefecto de Estudiantes y Postulantes en Colmenar Viejo, así como profesor en el Instituto Teológico de Vida Religiosa y en la Escuela Regina Apostolorum de Madrid. El 31 de diciembre 2012 fue elegido Superior Provincial de los Misioneros Claretianos de la Provincia de Santiago. El 13 de noviembre de 2013 presidente de CONFER. El 16 de marzo de 2016 se hace público su nombramiento como obispo de Mondoñedo-Ferrol y toma posesión de la diócesis el día 7 de mayo de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es actualmente miembro de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, Comisión a la que se incorporó en la Plenaria de noviembre de 2016.