Espacio entre dos sillas

Mons. Antonio Gómez           Me encanta este título, y no es mío, es una oferta de diálogo, de apoyo, de confianza… iniciativa de la Pastoral Penitenciaria de nuestra Diócesis de Teruel y Albarracín, para los internos que no reciben visitas o que simplemente necesitan hablar, comunicarse, desahogarse… con un amigo que acoge, en total confidencialidad.

Todos necesitamos una persona que nos acoja, en el sentido más profundo, con el corazón. Acoger con el corazón es ponerse en el lugar del otro, no juzgar, no justificar… simplemente escuchar, hacer preguntas, no inquisitivas, que nos ayuden a desgranar la vida, para dejar que los acontecimientos acumulados, también el dolor, fluyan como una corriente de agua que brota de nuestra intimidad.

Hoy día, tan comunicados con toda clase de aparatos y redes, nos encontramos más solos que nunca. Vivimos relaciones de microchip, donde un pequeño emoticono (ese dibujillo esquemático) nos puede ahorrar montón de palabras, pero lamentablemente también muchos sentimientos. Revisemos, por favor, qué es un sentimiento y cómo debe expresarse, pues estamos haciendo el ridículo a manos llenas.

A mí, personalmente, no me dicen nada, además de a los equívocos que nos pueden llevar. Me canso de decir a las personas que tienen amigos o mantienen noviazgos que no se expresen con dos o tres frases escritas, pues se leen según el estado de ánimo del que las recibe, pudiendo llevar a grandes confusiones. Llama por teléfono, que escuche la expresión de tu voz, pero sobre todo concierta una cita.

La vida es tan sagrada, que no podemos exponerla en los escaparates del mercadillo de las pantallas, en un intento de provocar aceptación por parte de los demás, pues no hacemos otra cosa que construir una existencia en la superficialidad. Las relaciones de verdad necesitan mucha complicidad en miradas, gestos, sentimientos, palabras y también silencios…

Hoy, que hay un verdadero culto a la inmediatez, que si no contestas una llamada de atención, al segundo te llenan la pantalla de interrogaciones; hoy que vivimos contra reloj en una sociedad acelerada y llena de obstáculos, es cuando necesitamos más tiempo para crear verdaderas relaciones, para disfrutar de una buena compañía, de saborear los minutos, la conversación, los gestos, los susurros, el calor de un verdadero hogar o del paseo lento y sosegado, que nos permita mirar con pasión los paisajes, los lugares que habitamos, las personas con las que convivimos, los latidos de nuestro propio cuerpo.

En una sociedad de las prisas, de la eficiencia, del falso spot publicitario y de la productividad de lo innecesario, necesitamos cada vez más ¡Todos! un espacio entre dos sillas donde mirarnos a la cara.

¡Ánimo y adelante!

+ Antonio Gómez Cantero
Obispo de Teruel y Albarracín

 

Mons. Antonio Gómez Cantero
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Antonio Gómez Cantero nació en Quijas (Cantabria) el 31 de mayo de 1956. Cursó estudios de bachillerato en el seminario menor de Carrión de los Condes y eclesiásticos en el seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 17 de mayo de 1981. Obtuvo la licenciatura en Teología Sistemática-Bíblica en el Instituto Católico de París, en 1995. Su ministerio sacerdotal lo ha desarrollado en la diócesis de Palencia, donde ha desempeñado distintos cargos pastorales: en 1982 fue nombrado vicario parroquial de San Lázaro y vocal del Consejo Presbiteral por consiliarios; además de consiliario diocesano del Movimiento Junior A.C. y coordinador de consiliarios de Castilla y León. En 1983 fue nombrado delegado diocesano de Pastoral Juvenil y Vocacional; en 1984, párroco solidario de San Lázaro; en 1985, formador del seminario mayor de Palencia; en 1986, delegado para el acompañamiento vocacional para el presbiterado; en 1990, delegado de Pastoral Juvenil-Vocacional y miembro del Consejo de Consultores; en 1992, consiliario internacional del MIDADEN (Acción Católica de Niños) en París, cargo que ocupó hasta 1995; en 1995, vice-rector y profesor del seminario menor; en 1996, rector del seminario menor y delegado diocesano de Pastoral de Vocaciones; en 1998, rector del seminario mayor, en el que permaneció hasta 2004; en el 2000, profesor extraordinario del Instituto Teológico del seminario mayor de Palencia y miembro del consejo de consultores; en 2001, administrador del seminario mayor y de la casa sacerdotal, y desde 2008 miembro del Colegio de Consultores. Desde el año 2004 es párroco de San Lázaro de Palencia y desde 2008 el vicario general y moderador de curia. Del 8 de mayo de 2015 hasta el 18 de junio de 2016 fue el administrador diocesano de Palencia. El 21 de enero de 2017, se celebró su Ordenación Episcopal y toma de posesión de Don Antonio Gómez Cantero como Obispo de la Diócesis de Teruel y Albarracín.