La semana de la Bíblia

Mons. Salvador Giménez          Semana de la Biblia Con el primer domingo de Adviento os propongo, como el año pasado, un breve comentario sobre la Biblia, el conjunto de libros que guarda la Revelación de Dios a los hombres con una primera parte, el Antiguo Testamento que contiene la creación, y la Alianza de Dios con el pueblo de Israel a través de los patriarcas, reyes y profetas que reciben el encargo de conducir a sus gentes a seguir, y a no olvidar nunca, la amistad y la fidelidad con su Creador.

Empieza con el Pentateuco, los cinco libros que contienen la Ley del pueblo judío y encabeza el libro el Génesis; continúa con los también llamados textos históricos y acaba, tras los libros sapienciales y proféticos, con el profeta Malaquías. La segunda parte, el Nuevo Testamento, contiene los siguientes libros: los cuatro evangelios (describen la vida de Jesús), el libro de los Hechos de los Apóstoles, las cartas y el último libro llamado Apocalipsis. Para los cristianos la Biblia, la Sagrada Escritura, la Palabra de Dios es un camino de vida donde experimentamos la cercanía y el acompañamiento de Dios a la humanidad.

Su lectura es imprescindible para conocer el designio divino sobre nuestro mundo. Mi preocupación es animar a su lectura, ayudar a que sea un instrumento privilegiado del encuentro con Dios en la oración y hacer un esfuerzo para que todos tengáis un fácil acceso a la Escritura; también recordar que la liturgia es el ámbito privilegiado donde su presencia se realiza de forma viva y eficaz, pues en la mesa del Cuerpo y la Sangre del Señor junto con la mesa de la Palabra se ofrece permanentemente a la Iglesia el único pan de vida que es Cristo.

Para quienes no profesan nuestra fe, la lectura de la Biblia se puede convertir en una fuente inagotable de cultura, en el lugar donde nace y se desarrolla nuestra tradición occidental y el ámbito donde comprobar las profundas inquietudes del hombre y su constante y singular modo de relación con los demás contando siempre con su Dios con quien alterna fidelidad e infidelidades, escuchas y silencios, libertad y esclavitud.

No cabe duda que el arte producido por nuestros antepasados, y también por los coetáneos, es comprensible cuando se conocen los textos bíblicos; todos quedamos admirados ante las grandes obras artísticas, fijadas en un escrito, representadas en una escena o pintadas y cinceladas en un cuadro o en una escultura y también escuchadas en un concierto de música. El propósito de esta jornada es impulsar el acercamiento a la Biblia por parte de todos los que nos leen cada semana. No hace falta insistir en su importancia puesto es de sobra conocido.

Os remito a los consejos, once en total, que daba el año pasado para animar esta misma jornada. Algunos me dijeron que eran muy prácticos y les habían ayudado mucho en su vida diaria. No me parece adecuado repetir el contenido de los mismos, sólo uno me atrevo a proponer: que todas las familias tengan la Biblia en casa y que lean algunas líneas cada día. Enriquecerá su acervo cultural y acrecentará su experiencia cristiana.

Os invito a participar en una actividad significativa planteada para estos días: explicar y comentar obras de arte con referencias bíblicas y que se encuentran en nuestro Museo de Lleida Diocesano y Comarcal. Se unirá la sabiduría de expertos con la curiosidad e interés de los que vayamos a aprender.

† Salvador Giménez Valls

Obispo de Lérida

Mons. Salvador Giménez Valls
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Mons. D. Salvador Giménez Valls nace el 31 de mayo de 1948 en Muro de Alcoy, provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia. En 1960 ingresó en el Seminario Metropolitano de Valencia para cursar los estudios eclesiásticos. Es Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1973. Es licenciado en Filosofía y Letras, con especialización en Historia, por la Universidad Literaria de Valencia. CARGOS PASTORALES Inició su ministerio sacerdotal como párroco de Santiago Apóstol de Alborache, de 1973 a 1977, cuando fue nombrado director del Colegio “Claret” en Xátiva, cargo que desarrolló hasta 1980. Este año fue nombrado Rector del Seminario Menor, en Moncada, donde permaneció hasta 1982. Desde 1982 hasta 1989 fue Jefe de Estudios de la Escuela Universitaria de Magisterio “Edetania”. Desde 1989 a 1996 fue párroco de San Mauro y San Francisco en Alcoy (Alicante) y Arcipreste del Arciprestazgo Virgen de los Lirios y San Jorge en Alcoy (Alicante) entre 1993 y 1996. Desde este último año y hasta su nombramiento episcopal fue Vicario Episcopal de la Vicaría II Valencia Centro y Suroeste. Además, entre 1987 y 1989, fue director de la Sección de Enseñanza Religiosa, dentro del Secretariado de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la CEE, y fue miembro del Colegio de Consultores entre 1994 y 2001. El 11 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. Recibió la ordenación episcopal el 2 de julio del mismo año. Fue administrador diocesano de Menorca del 21 de septiembre de 2008 hasta el 21 de mayo de 2009, fecha en la que fue nombrado obispo de esta sede. Tomó posesión el 11 de julio del mismo año. El 28 de julio de 2015 se hacía público su nombramiento como obispo de Lleida. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2014. También ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 2005 a 2014.