Cristo Rey, final del Año Litúrgico

Mons. Celso Morga               Queridos fieles:  Con la solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo, concluye el Año Litúrgico. Es lógico que sea así. Jesucristo es Rey. Él mismo así lo proclamó, con toda valentía y fortaleza, delante de Pilato, aunque no es un Rey a la manera de los reyes de la tierra: “Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuere de este mundo, mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí” (Jn 18,36).

Su Reino ni es temporal, ni es circunscrito a un territorio, ni es político, ni es de dominio. El suyo es un “Reino eterno y universal: el Reino de la verdad y la vida, el Reino de la santidad y la gracia, el Reino de la justicia, el amor y la paz”, como reza el Prefacio de la Solemnidad. Un Reino que el apóstol San Pablo contempla y admira en crecimiento paulatino,imparable e indestructible hasta su entrega a Dios Padre, después de haber destruido sus enemigos más formidables como son el pecado y la muerte.Todo será sometido al Hijo, hasta que Él mismo se someta al Padre “para que Dios sea todo en todos”(1 Cor 15,24-28).

Es muy importante que también nosotros tengamos esa confianza plena del Apóstol en el desarrollo, realización y plenitud del Reino de Dios. No es un Reino de destrucción ni de dominio, sino de amor y de paz. Un Reino de salvación para todos
los hombres. Cristo es el Rey y Pastor que quiere que todas sus ovejas se salven. Él las conduce hacia “verdes praderas y las hace descansar” (Sal 22). El Mesías es ciertamente “Rey”, pero a la vez “Pastor” bueno que cuida de sus ovejas y las lleva a pastos abundantes y sabrosos. Es un Rey glorioso como el rey David en la plenitud de su imperio, pero a la vez Pastor humilde y bueno, como el rey David en los
inicios de su llamada por Dios a través del profeta Samuel, allí en los pastos de Belén. Y Cristo vendrá en su Reino, “en su gloria”, al final de los tiempos y
se “sentará en su trono de gloria”. Es la vigorosa escena del Juicio Universal, que nos trasmite san Mateo en el capítulo veinticinco de su evangelio. Allí el Rey y Pastor de nuestras almas nos juzgará sobre el amor. Como escribió bellamente san Juan de la Cruz, “al atardecer de nuestras vidas seremos examinados sobre el amor”.

Examinemos ahora cada una, cada uno, mientras tenemos tiempo, sobre lo que mueve de verdad nuestra existencia y rectifiquemos cuantas veces sea
necesario nuestra intención para ver en todos nuestros hermanos y hermanas al mismo Cristo.

+ Celso Morga
Arzobispo de Mérida-Badajoz

Mons. Celso Morga Iruzubieta
Acerca de Mons. Celso Morga Iruzubieta 86 Articles
Mons. Celso Morga Iruzubieta nació en Huércanos, La Rioja, el 28 de enero de 1948. Completó sus estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano de Logroño y fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1972. Posteriormente, cursó la licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad de Navarra, donde obtuvo el Doctorado en 1978.morga_iruzubieta_celso Más tarde desarrolló su labor pastoral en diversas parroquias de La Rioja y fue vicario judicial adjunto del Tribunal Diocesano entre 1974 y 1980. Ese año se trasladó a Córdoba (Argentina) para impartir la docencia de Derecho Canónico en el Seminario Archidiocesano. También ejerció de juez en el Tribunal Eclesiástico y de capellán de un colegio religioso. A su regreso a España en 1984, le nombraron párroco de San Miguel, en Logroño, y en 1987 fue llamado a Roma para trabajar en la Congregación para el Clero, el dicasterio vaticano que se ocupa de los asuntos que se refieren a la vida y ministerio de 400.000 sacerdotes católicos en todo el mundo. Allí ha trabajado de jefe de Sección y, desde noviembre de 2009, de subsecretario, cargo que ha ocupado hasta su nombramiento de secretario y Arzobispo titular de Alba Marítima, siendo ordenado obispo por el Papa Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro el día 5 de febrero de 2011. Además de su responsabilidad en la Curia Romana, Mons. Celso Morga ha desarrollado una intensa labor pastoral en diversas parroquias de la capital italiana, entre ellas la parroquia de los Santos Protomártires Romanos. Es autor de algunos libros de teología espiritual y ha publicado varios trabajos sobre la vida y el ministerio de los sacerdotes, en L’Osservatore Romano y otras revistas. En la Conferencia Episcopal Española es miembro, desde noviembre de 2014, de la Comisión Episcopal del Clero.