Al servicio del Reino

Mons. Francisco Conesa        Queridos diocesanos:  El mensaje central de Jesucristo, lo que constituye el núcleo de su Evangelio, fue el anuncio de la cercanía del reino de Dios. Jesús proclamó con gozo que ese reino, que los profetas habían anunciado, comenzaba a realizarse. Con sus parábolas y sus enseñanzas fue explicando que ese reino tenía como ley el amor y que tenía como clave la experiencia de que Dios es “Abbá” y que todos somos hermanos. Con sus milagros y signos fue mostrando que ese reino llegaba a todos, especialmente a los más pobres.

Jesús mostró también cómo ese reino se realizaba precisamente con su presencia. Su misma persona es la Buena Noticia que proponía. Sus discípulos fueron descubriendo poco a poco que el Reino no era una idea ni un concepto, sino una persona, Jesús de Nazaret. Por eso, después de su resurrección,predicaron el Reino anunciando a Jesús muerto y resucitado. Como Jesús y los apóstoles, también la Iglesia tiene la misión de proclamar el reino de Dios y de procurar que se vaya realizando entre los hombres y los pueblos. La Iglesia no vive para sí misma, sino que tiene como tarea ponerse al servicio del reino de Dios, del cual ella es “germen e inicio” (LG 4). Este servicio al reino comienza con la proclamación de Jesucristo, que es quien trae el reinado de Dios. Por eso, la primera tarea de la Iglesia es dar a conocer a Jesucristo, invitando a los hombres a adherirse a su persona y a introducirse en su vida.

La Iglesia sirve al reino también fundando comunidades cristianas. A la proclamación debe acompañar la creación de comunidades de discípulos, en las que se celebre a Dios como Padre y se viva en fraternidad. Cada comunidad, cada parroquia, tiene la misión de ser signo de ese reino de Dios para los hombres.

La tercera manera de servir al reino es difundiendo los valores del Evangelio como la fraternidad, la justicia, la apertura al otro, la libertad y el amor solidario. En la medida en que estos valores vayan penetrando en las personas y las sociedades, allí se irá haciendo presente el reino de Dios.

Finalmente, la Iglesia sirve al reino orando al Padre para que se realice. El reino es primordialmente un don de Dios y, por eso, el Señor nos enseñó a suplicarlo cada día: “venga tu reino”. Anhelamos y esperamos que venga su reino de verdad y de vida, de gracia y de amor.

† Francesc Conesa Ferrer
Obispo de Menorca

Mons. Francisco Conesa Ferrer
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Rector de la Basílica de Santa María de Elche desde 2014 Francisco Simón Conesa Ferrer nació en Elche el 25 de agosto de 1961. Cursó estudios eclesiásticos en el seminario diocesano y fue ordenado sacerdote el 29 de septiembre de 1985. Es doctor en Teología (1994) y en Filosofía (1995) por la Universidad de Navarra. Su ministerio sacerdotal lo ha desarrollado en la diócesis de Orihuela-Alicante, donde ha desempeñado los siguientes cargos: vicario parroquial de la parroquia ilicitana de Nuestra Señora del Carmen (1985-1987), de la Inmaculada de San Vicente del Raspeig (1994-1996) y de Nuestra Señora de Gracia de Alicante (1997). Desde 1998 al 2014 fue el vicario general de la diócesis. En la actualidad es profesor del seminario diocesano, donde imparte Filosofía del Lenguaje y Teología Fundamental, desde 1992; profesor asociado de la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, desde 1994; canónigo magistral de la Catedral de Orihuela, desde 2001; y rector de la Basílica de Santa María de Elche, desde 2014. Fue nombrado prelado de honor de su Santidad en el año 2012.