Primera Jornada Mundial de los Pobres

Mons. Jaume Pujol             El Papa ha convocado para este domingo, 19 de noviembre, la primera Jornada Mundial de los Pobres. Antes ya ha tenido muchos gestos que muestran su preocupación por los «descartados» de la sociedad, comenzando por la elección de su nombre como Pontífice en memoria de San Francisco de Asís, ejemplo de amor a la pobreza.

Es una pobreza evangélica. El apóstol San Juan dijo: «Hijos míos, no amemos de palabra y de boca, sino de verdad y con obras». Así lo hace el Papa, visitando los suburbios de las ciudades y organizando en el propio Vaticano centros asistenciales para las personas necesitadas, como un albergue para los «sin techo», un comedor, una peluquería, servicios de farmacia, etc. Incluso ha colocado en un patio una escultura de un pobre durmiendo en un banco callejero.

Francisco nos ha pedido, con ocasión de esta fecha, que tengamos algún gesto de solidaridad con los pobres. Recogiendo esta sugerencia, tuve un encuentro con personas sin hogar y otras necesitadas, así como los voluntarios que suelen atenderlas. Les invité a una visita guiada a la Catedral y posteriormente a una merienda en un local próximo, al tiempo que espero que algunos puedan atender a la invitación que también les hago de sumarse a la misa dominical.

Hemos de guiarnos por el ejemplo de los primeros cristianos, de los que se dice en los Hechos: «Vendían posesiones y bienes y los repartían entre todos, según la necesidad de cada uno». Y seguir el ejemplo de tantos santos que dedicaron su vida a los más frágiles de la sociedad, empresa que nunca alcanzará el éxito deseable, pero que no por ello hay que minusvalorar.

Cuando Santa Teresa de Calcuta inició su enorme labor caritativa, después de recibir «una llamada dentro de la llamada», quienes le objetaban que la suma de sus esfuerzos siempre sería ínfima comparada con las necesidades, contestaba que ella no iba a sumar, sino a restar, y cada persona que lograba rescatar de la calle y de la pobreza absoluta justificaba su trabajo.

En la Iglesia tenemos entidades muy conocidas que trabajan por los más pobres y no se olvidan de los más sufrientes de la humanidad. Según alertó un informe de la ONU hace unas semanas, una de cada nueve personas que habitan en el mundo pasan hambre: 815 millones.

Pero los pobres no solamente habitan en el Tercer Mundo, también los vemos por las esquinas de nuestras ciudades. Hay que tomar conciencia de nuestro deber de ayudarles.

† Jaume Pujol Balcells
Arzobispo metropolitano de Tarragona y primado

Mons. Jaume Pujol
Acerca de Mons. Jaume Pujol 324 Articles
Nace en Guissona (Lleida), el 8 de febrero de 1944. Cursó los estudios primarios en los colegios de las Dominicas de la Anunciata y de los Hermanos Maristas de Guissona. Amplió sus estudios en Pamplona, Barcelona y Roma. Realizó el doctorado en Ciencias de la Educación en Roma, donde cursó estudios filosóficos y teológicos. Es doctor en Teología por la Universidad de Navarra. Fue ordenado sacerdote por el cardenal Vicente Enrique y Tarancón, en Madrid, el 5 de agosto de 1973, incardinado en la Prelatura de la Santa Cruz y Opus Dei. CARGOS PASTORALES Fue profesor ordinario de Pedagogía Religiosa en la Facultad de Teología de la Universidad de Navarra. Desde el año 1976 y hasta su consagración episcopal, dirigió el Departamento de Pastoral y Catequesis, y desde el 1997, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, los dos de la misma Universidad. Ocupó distintos cargos en la Facultad de Teología: director de estudios, director del Servicio de Promoción y Asistencia a los Alumnos, secretario, director de la revista Cauces de Intercomunicación (Instituto Superior de Ciencias Religiosas), dirigida a profesores de religión. Durante sus años en Pamplon dirigió cursos de titulación, formación y perfeccionamiento de catequistas, profesores de religión y educadores de la fe, y tesis de licenciatura y de doctorado. Su trabajo de investigación se ha centrado en temas de didáctica y catequesis; ha publicado 23 libros y 60 artículos en revistas científicas, obras colectivas, etc. También ha desarrollado otras tareas docentes y pastorales con jóvenes, sacerdotes, etc. El día 15 de junio de 2004 el Papa Juan Pablo II lo nombró Arzobispo de Tarragona, archidiócesis metropolitana y primada, responsabilidad que, hasta hoy, conlleva la presidencia de la Conferencia Episcopal Tarraconense, que integran los obispos de la provincia eclesiástica Tarraconense y los de la provincia eclesiástica de Barcelona. El día 19 de septiembre de 2004, en la Catedral Metropolitana y Primada de Tarragona, fue consagrado obispo y tomó posesión canónica de la archidiócesis. El día 29 de junio de 2005 recibía el palio de manos del Papa Benedicto XVI, en la basílica de San Pedro del Vaticano. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis y Seminarios y Universidades. Cargo que desempeña desde 2004. Además, ha sido miembro de la Comisión Permanente entre 2004 y 2009.