Somos una gran familia contigo – Día de la Iglesia Diocesana 2017

Mons. Francisco Cerro            La celebración del Día de la Iglesia Diocesana nos debe ofrecer a todos los diocesanos un momento de reflexión importante sobre nuestras comunidades eclesiales, nuestras parroquias y nuestra Diócesis, así como sobre nuestra pertenencia y participación en las mismas.

En este sentido, el Papa Benedicto nos dijo “La Iglesia es una comunión, una comunión de personas que, por la acción del Espíritu Santo, forman el Pueblo de Dios, que es al mismo tiempo el Cuerpo de Cristo”. La vida en nuestra Iglesia, en nuestra Parroquia, debe ser por tanto común-unión, debe ser formar una gran familia en la que todos somos necesarios y en la que todo encuentra sentido si nos sentimos parte de ella.

Y en este ámbito familiar, en la que todos tenemos mucho que aportar y recibir, encontramos en nuestra Diócesis momentos y lugares que nos llevan a la participación y al compromiso.

En primer lugar, como todos sabéis, estamos en Sínodo. Es un momento de especial significación en la vida de nuestra Iglesia, en el cual están participando más de 400 grupos de toda la Diócesis y desde el cual se plantearán los caminos de futuro por los que nuestra comunidad eclesial va a seguir “caminando” buscando que, como dice nuestro himno sinodal, lo hagamos “todos juntos, en la misma dirección”.

Hay un segundo momento también muy importante en nuestra Diócesis como es el final de las obras de reforma del Seminario Diocesano. Hemos hablado muchas veces de esta aventura magnífica en la que nos embarcamos hace un tiempo y que ya está tocando a su fin, pero siempre es bueno recordar al Seminario como el corazón de nuestra Diócesis y, desde este nuevo curso pastoral, será centro de innumerables momentos de encuentro y reflexión, así como una casa abierta a todas las necesidades diocesanas. Vivamos nuestro Seminario.

Por último, en tercer lugar, busquemos centrar nuestra vida de Iglesia en nuestras Parroquias, haciendo que sean el lugar en el empecemos a dar forma a la gran familia de la que se nos habla en este Día de la Iglesia Diocesana. Animaros a participar en las muchas iniciativas que nos ofrecen nuestras parroquias y siempre, como también se recuerda en el artículo que más adelante encontraremos en esta revista, de una forma corresponsable. Nuestra participación y compromiso en las parroquias no debe ser únicamente puntual, debemos participar como en nuestras propias familias aportando lo que somos, lo que sabemos y también lo que tenemos.

Sintámonos miembros de la gran familia de la Iglesia y descubriremos cómo el amor que Dios nos tiene nos alcanza y da sentido a toda nuestra vida.

Con mi afecto y bendición

+ Francisco Cerro Chaves,

Obispo de Coria-Cáceres

Mons. Francisco Cerro Chaves
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Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.