Soñad y os quedaréis cortos

Mons. Francisco Cerro       Un curso nuevo para soñar. Una Iglesia que quiere ser misionera y salir a los caminos a decirle al mundo el Amor de Dios y que es posible otra humanidad donde se comparte y donde los pobres son los primeros en el Reino.

Un primer trimestre donde el Sínodo nos hace soñar con que es posible que entre todos, no sobra nadie, seremos capaces, con la ayuda necesaria del Señor de la vida, de hincarle el diente a la evangelización de nuestra tierra,de nuestros pueblos, de nuestra gente.

Tres retos que nos hacen soñar con la confianza puesta en nuestro Señor de la historia y de la vida que no nos abandona sino que nos ayuda a ser coherentes con el Evangelio:

Primer reto: Ante las dificultades de evangelización ser testigos con la vida. Este será hoy y siempre la gran fuerza de la evangelización en la Iglesia. Aquellos que transmitan, como dice San Juan ,“lo que han visto y oído”, es decir, su pura experiencia del Amor de Dios. El estilo de vivir y la entrega de los testigos
conmueve y sigue llevando a la gente a través del asombro a un conocimiento del Señor.

Segundo reto: Ante el narcisismo, el servicio a los pobres. Sin lugar a dudas esto también conmueve a un mundo que cada vez más se desentiende de los pobres
en sus múltiples pobrezas. Es necesario como fruto de la contemplación de Cristo el servicio a los más empobrecidos. Cuando el mundo capta que hay entrega y servicio en gratuidad a los sufrientes se le caen muchos prejuicios y se abren a un encuentro
con el Señor de la vida que nos conduce siempre como Jesús a ser Buena Noticia para los pobres en un mundo a oscuras.

Tercer reto: Ante la indiferencia en esta aldea global por la injusticia, el paro y la falta de solidaridad el mensaje de fraternidad de Jesús. Con el Señor somos una familia. Construyamos desde la comunidad la convicción de que otro mundo
es posible. Realmente podemos decir que nuestra vida se transforma cuando somos capaces de crear fraternidad, un estilo nuevo de compartir. Cuando nuestra
parroquia, grupos, comunidades y movimientos serán realmente un corazón sin puertas abiertas a todas las necesidades de los que sufren, nuestra vida se transforma y se convierte en una llamada a unirse en familia con un solo
corazón.

† Francisco Cerro Chaves,
Obispo de Coria-Cáceres

Mons. Francisco Cerro Chaves
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Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.