Tener fe es creer que Dios me ama

Mons. Joaquín María López de Andújar     San Juan en su primera carta dice: “Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él”. Y san Juan de Ávila solía repetir continuamente: “Sepan todos que nuestro Dios es amor”.

La fe cristiana es mucho más que el simple creer que Dios existe. Para llegar a esa conclusión no hace falta tener fe. Hay muchos pensadores en la historia que, razonando sobre la maravilla del mundo, han llegado a la conclusión de que debe de existir “Algo” que esté en el origen de todo, porque,si no existiera, sería muy difícil explicar el orden del mundo y su belleza.

La vida es un misterio fascinante, y no es de extrañar que sean muchos, en
las más diversas culturas y épocas, los que hayan llegado a la conclusión de
que Dios existe. Pero la fe cristiana es más que creer eso. Es creer que se ha
manifestado en la historia, que ha establecido una Alianza con el pueblo de
Israel y que esa Alianza ha alcanzado su plenitud en Cristo, convocando a todos
los hombres y a todos los pueblos. Por eso, tener fe no es sólo creer que Dios
existe; es entrar a formar parte de esa Alianza y tener una relación personal con
Dios, una relación de tú a tú, de amigo a amigo. Una relación de amor.

Por eso hemos de tener muy presentes en nuestra mente y en nuestro corazón
las palabras de san Juan: “Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos tiene
y hemos creído en Él. Dios es amor y quien permanece en el amor, permanece
en Dios y Dios en él”.

Pensar que Dios me ama supone creer que Dios quiere una relación personal
conmigo, y supone también saber que esa relación es posible porque Dios se ha
hecho hombre en Jesucristo y, con su humanidad glorificada, está presente en
medio de nosotros y en cada uno de nosotros.

Creer en Dios significa creer que quiere que le conozca y le ame y que quiere
salvarme de una vida sin sentido y de la misma muerte. Darse cuenta de esto
es un gran regalo, porque el llegar a creer que Dios existe podemos hacerlo
con nuestros razonamientos y nuestras fuerzas. Pero para estar seguro de que
Dios me ama es necesario que sea Él mismo quien me lo diga, y para ello tengo
que estar abierto a su Palabra, a su Revelación, y tengo que aceptar que esa
Palabra, esa Revelación, se ha ido desarrollando en la historia, está contenida
en la Biblia, ha llegado a su plenitud en Jesucristo y, a lo largo de la historia,
con asistencia del Espíritu Santo, ha sido custodiada y transmitida por la Iglesia
hasta llegar a nosotros. Dejemos entrar en nuestra vida esta maravillosa noticia
capaz de llenarnos de luz y de esperanza: “Dios es amor y el que permanece en
el amor, permanece en Dios y Dios en él”. Creer esto es tener fe.

+ Joaquín María López de Andújar
Obispo de Getafe

Mons. Joaquín María López de Andújar y Cánovas del Castillo
Acerca de Mons. Joaquín María López de Andújar y Cánovas del Castillo 21 Articles
Nació en Madrid el 13 de septiembre de 1942. Procede de una familia numerosa profundamente cristiana. Estudió en el Seminario Conciliár de Madrid. Fue ordenado en Madrid el 30 de noviembre de 1968.Realizó estudios de Catequética, el Bienio del Instituto Superior de Ciencias Religiosas y Catequética (1982-84) y es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense. Su primer encargo pastoral fue en la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, en Colmenar Viejo, de donde pasó a la Parroquia de Santa María la Mayor de Madrid, como Vicario Parroquial, desde 1969 a 1976. Desde 1976 hasta 1984 Párroco de Nuestra Señora de Africa también en Madrid. En 1978 elegido Arcipreste del Arciprestazgo de “S. Roque’, hasta 1984. Fue Delegado de Catequesis de la Vicaria VI de Madrid. En 1984 es nombrado Vicario Episcopal de la Vicaría V de Madrid, donde estuvo hasta la división de la Archidiócesis de Madrid-Alcalá en 1991. Desde entonces es Vicario General de la Diócesis de Getafe. Colaboró estrechamente con Mons. Pérez y Fernández-Golfín en la organización de la nueva Diócesis, desde 1991 hasta el 2004. En particular ha puesto en marcha el Secretariado Diocesano de Catequesis y la Delegación de Juventud. También ha contribuido a establecer el Centro Diocesano de Teología, donde ha sido profesor de Teología Moral. Ha coordinado el Plan Diocesano de Pastoral y preside el Consejo de Arciprestes. Como Obispo Auxiliar y, desde febrero de este año, como Administrador Diocesano ha seguido de cerca la pastoral de la Diócesis y ha asistido habitualmente a las reuniones, celebraciones, encuentros que se organizan en las parroquias, grupos, asociaciones de fieles, etc. Sabe apreciar y aprovechar el potencial de vida cristiana que hay en todas las Instituciones de la Iglesia, como manifestación de comunión y cauce de evangelización. Ha predicado numerosas tandas de ejercicios espirituales a todo tipo de personas, fundamentalmente a sacerdotes, en diversos puntos de España. Preconizado Obispo titular de Arcávica y Auxiliar de Getafe el 19 de marzo de 2001. Consagrado Obispo el 6 de mayo de 2001. Elegido por el Colegio de Consultores Administrador diocesano el 25 de febrero de 2004. Nombrado Obispo diocesano de Getafe el 29 de octubre de 2004. Tomó posesión el 19 de diciembre de 2004.