“Sé valiente, la misión te espera” DOMUND 2017

Mons. Demetrio Fernández           En este tercer domingo de octubre celebramos el domingo de las misiones, DOMUND, con el lema: “Sé valiente, la misión te espera”. Es una ocasión propicia para reforzar esa dimensión esencial de la Iglesia y de nuestra fe cristiana, la dimensión misionera.

La Iglesia, fundada por Jesucristo, recibe de él el mandato misionero: “Id al mundo entero y predicad el Evangelio” (Mc 16,15). Evangelizar no es proselitismo, evangelizar es dar testimonio con la propia vida de haber encontrado a Jesucristo, ofreciéndoselo a los demás. A lo largo de estos veinte siglos, el Evangelio ha ido extendiéndose por todo el mundo y podemos decir que a estas alturas ese Evangelio ha llegado a todas las naciones. La globalización además favorece esa expansión misionera del mensaje de Jesucristo. Aunque, estamos todavía en los comienzos de la misión ad gentes, según nos recordaba Juan Pablo II (RM 40).

Pero, contando con todos los medios a nuestro alcance, son las personas las que hacen la misión. El lema de este año nos interpela personalmente, “Sé valiente”. Se trata de salir de la propia comodidad y dar el paso, para lo cual se necesita cierta valentía. Y este imperativo va dirigido a todos: fieles laicos, jóvenes y adultos, consagrados, sacerdotes. Porque la dimensión misionera es connatural a todos los estados de vida. “Ay de mí, si no evangelizara” (1Co 9,16). Cada vez es más frecuente el deseo de dedicar un tiempo, incluso quitándolo de las vacaciones, para compartir una colaboración en la tarea misionera. Algunos incluso se deciden a dedicar toda su vida, y encontrarán en ello su gozo y su recompensa, como nos enseña Jesús.

La diócesis de Córdoba es una diócesis misionera. Un buen número de cordobeses –más de 200- viven hoy entregando su vida entera a la misión ad gentes, otros muchos dedican parte de su tiempo a esta feliz aventura y dentro de la diócesis existe toda una red de comunicación y animación misionera, que alienta continuamente ese espíritu misionero que se traduce en obras. El pasado año 2016 se han recogido de la diócesis de Córdoba para las Obras Misionales Pontificias 630.000 €, además de todo lo que se envía por otros cauces. La Misión diocesana de Picota recibió en este mismo año otros 237.619 €. con distintos proyectos financiados desde la diócesis. Córdoba es una de las primeras diócesis de España, y España es uno de los primeros países del mundo en esta colaboración económica. Sigamos por este camino, quitándonos algo de lo nuestro para compartirlo con los que no tienen nada. Poco de lo nuestro es muchísimo para ellos. Os animo a dar más.

Felicito a todos los colaboradores de la Delegación diocesana de Misiones, con el delegado al frente. Sois un ejemplo de trabajo ilusionado para toda la diócesis, que da sus resultados en el fervor misionero e incluso en la recaudación.

Piense cada uno si no podría hacer más por las misiones: un tiempo de dedicación in situ, el ofrecimiento de las incomodidades y sufrimientos de la vida, que unido a Jesucristo llevará fortaleza para los misioneros y disponibilidad del corazón de los destinatarios, la privación de un gusto para entregar ese dinero a las misiones. Ningún dinero mejor empleado. Hay muchas causas nobles, que apoyamos con nuestra aportación, pero esta causa es la de llevar el Evangelio a todos, haciéndolos partícipes de la vida divina por medio de la Palabra de Dios y de los sacramentos. Es la mayor colaboración que podemos ofrecer.

El DOMUND es el momento más intenso de esta conciencia misionera. Luego vienen otros a lo largo del año. Hagamos partícipes de este espíritu misionero a los niños, particularmente los que reciben enseñanza católica, a los jóvenes para que crezcan en este espíritu misionero, a los adultos para que tomen esta prioridad como asunto propio, a los enfermos y ancianos para que ofrezcan su vida por las misiones.

 

Recibid mi afecto y mi bendición:

 

+ Demetrio Fernández,

Obispo de Córdoba

Mons. Demetrio Fernández
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Nació el 15 de febrero de 1950 en Puente del Arzobispo (Toledo) en el seno de una familia cristiana. Sintió la llamada de Dios al sacerdocio en edad temprana. Estudió en los Seminarios de Talavera de la Reina (Toledo), Toledo y Palencia. Es maestro de Enseñanza Primaria (1969). Licenciado en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana. Estudios de Derecho Canónico en Roma y Salamanca. Doctor en Teología por la Pontificia Universidad Salesiana de Roma con el tema: “Cristocentrismo de Juan Pablo II”. Recibió la ordenación sacerdotal el 22 de diciembre de 1974 en Toledo, de manos del cardenal Marcelo González Martín, arzobispo de Toledo. Profesor de Cristología y Soteriología en el Seminario de Toledo (1980-2005); Consiliario diocesano de MAC -Mujeres de Acción Católica- y de “Manos Unidas” (1983-1996); Vicerrector y Rector del Seminario Mayor “Santa Leocadia” para vocaciones de adultos (1983-1992); Pro-Vicario General (1992-1996); Delegado Episcopal para la Vida Consagrada (1996-1998); Párroco de “Santo Tomé”, de Toledo (1996-2004). Nombrado Obispo de Tarazona el 9 de diciembre de 2004, recibió la ordenación episcopal el 9 de enero de 2005 en el Monasterio de Veruela-Tarazona. El día 18 de febrero de 2010 fue nombrado por el Santo Padre Benedicto XVI Obispo de Córdoba. Inició su ministerio episcopal en la Sede de Osio el día 20 de marzo de 2010.