Sé valiente. La misión te espera

Mons. Luis Quinteiro           El próximo domingo 22 de octubre se celebra la Jornada Mundial de las misiones, con el lema “ Sé valiente, la misión te espera”. El DOMUND es una jornada universal que se celebra cada año en todo el mundo para apoyar a los misioneros en su labor evangelizadora entre los más pobres de este mundo. Es, además, una llamada a la responsabilidad de todos los cristianos en la evangelización.

En su mensaje para la Jornada Mundial de las Misiones 2017, el Papa Francisco nos invita a reflexionar de nuevo sobre la misión en el corazón de la fe cristiana. Nos dice el Papa que la Iglesia es misionera por naturaleza y que si no lo fuera no sería la Iglesia de Cristo.

En todas nuestras parroquias y comunidades debemos reflexionar en estas fechas
sobre nuestro compromiso misionero por cuanto que la dimensión misionera de nuestra fe es esencial en nuestra vida personal y comunitaria.

La misión de la Iglesia, nos dice el Papa Francisco, está fundada en la fuerza
transformadora del Evangelio. El Evangelio es la Buena Nueva que trae consigo una
alegría contagiosa, porque contiene y ofrece la vida nueva de Cristo Resucitado. Esa
vida nueva de Cristo Resucitado se convierte para nosotros en Camino, Verdad y Vida, pues al seguir a Jesús como nuestro Camino, experimentamos la Verdad y recibimos la Vida, que es comunión con Dios.

Para nosotros los cristianos vivir la experiencia de Jesús como Camino, Verdad
y Vida es de vital importancia para la vivencia de nuestra fe y para transmitir nuestro testimonio de ella. De este modo, el anuncio del Evangelio se convierte en palabra viva y eficaz que realiza lo que proclama (Cfr. Is 55,10-11), llevando a la transformación existencial de los hijos e hijas de Dios.

No podemos olvidar nunca que “no se comienza a ser cristiano por una decisión
ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva” ( Benedicto XVI, Carta en. Deus Caritas est, 1). El Evangelio es una persona, que nos llama y Oficina de Información OBISPADO TUI-VIGO continuamente nos invita a compartir su vida mediante la participación en su misterio pascual de muerte y resurrección.

El mundo necesita del Evangelio de Jesucristo como algo esencial porque en él
se proclama que es el mismo Jesucristo quien continúa su misión en medio de los
hombres a través de su Iglesia. Es el mismo Jesucristo quien, a través de su Iglesia,
continúa su misión de Buen Samaritano, curando las heridas de la humanidad y que, como Buen Pastor, sigue buscando a quienes se han perdido por los caminos
polvorientos de la vida.

La vida de los hombres está siempre en camino. Somos por esencia caminantes y
buscadores de un futuro mejor. La utopía constituya la brújula que encamina y orienta los anhelos más profundos de nuestras vidas. Por ello mismo, la misión de la Iglesia está animada por una espiritualidad de éxodo continuo. El Evangelio y la Iglesia nos invitan a salir de nuestra propia comodidad y a atrevernos a adentrarnos en todas las periferias de un mundo que clama por la luz de la Verdad y de la Vida (Cfr. Exhort. Ap. Evangelii gaudium, 20 ).

Pero la misión le dice a la Iglesia que ella no es un fin en sí misma, sino que es
un humilde instrumento como mediación del Reino de Dios. Por ello, una Iglesia
autorreferencial, que se complace en éxitos terrenos, no es la Iglesia de Cristo. En este sentido nos dice el Papa Francisco que debemos preferir “ una Iglesia accidentada, herida, manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y por la comodidad de aferrarse a las propias seguridades” ( Exhort. Ap. Evangelii Gaudium, 49).

La Iglesia, a través de las Obras Misionales Pontificias, lucha por suscitar en
cada comunidad cristiana el deseo de salir de sus propias fronteras y sus seguridades, y remar mar adentro para anunciar el Evangelio a todos. En este sentido, La Jornada Mundial de las Misiones, el DOMUND, promovida por la Obra de la Propagación de la Fe, es la ocasión más favorable para que el corazón misionero de nuestras parroquias y de todas nuestras comunidades cristianas participe, a través de la oración, del testimonio de vida y de la comunión de bienes, en la respuesta a las duras necesidades de la evangelización.

Como siempre, invocamos la intercesión de nuestra Madre, la Virgen María,
Madre de la evangelización, para que no se apague en nosotros el firme compromiso de anunciar y ayudar a anunciar el Evangelio a toda la humanidad.

La misión te espera.

No mires para otro lado. Sé valiente.

Con todo mi afecto y gratitud.

+Luis Quinteiro Fiuza
Obispo de Tui-Vigo

Mons. Luis Quinteiro
Acerca de Mons. Luis Quinteiro 54 Articles
Don Luis Quinteiro Fiuza, nace en Sabrexo (Vila de Cruces-Pontevedra) en el año 1947. Ingresa en el Seminario Menor de Belvís de Santiago de Compostela en 1958. Unos años después, en 1966, siendo seminarista mayor, comienza sus estudios teológicos en la Pontificia Universidad de Comillas (Santander) y, trasladada esta universidad a Madrid, obtiene el grado de Licenciado en Teología y realiza los cursos de doctorado. En Junio de 1971 es ordenado presbítero en Madrid, en la Iglesia de I.C.A.I. de los Padres Jesuitas. En 1978 va a Roma para ampliar estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana. Durante esta estancia en la Ciudad Eterna, se especializa en Filosofía Contemporánea y realiza varios cursos y seminarios sobre el estudio y pensamiento de Karl Marx En 1981 asiste en Alemania a unos cursos da Hochschule für Philosophie de Munich. Es Doctor en Filosofía por la Pontificia Universidade Gregoriana de Roma, con una tesis sobre el Realismo Transcendental, en la que obtiene la cualificación de Summa cum laude. En su diócesis de origen ha desarrollado una intensa labor pastoral e intelectual: coadjutor de la Parroquia de San Juan, Director de la Residencia Universitaria “Burgo de las Naciones”, Formador y Profesor del Seminario Menor y Capellán de de la Residencia Universitaria “Padre Míguez” de las religiosas Calasancias de la Divina Pastora. En el año 1982 es nombrado Profesor del Instituto Teológico Compostelano y director del Centro de Formación Teológica de Seglares de la Archidiócesis. En el año 1992 será Director del Instituto Teológico Compostelano y en 1997, Rector del Seminario Mayor de Santiago de Compostela. En 1999 el Papa Juan Pablo II le nombra Obispo titular de Fuerteventura y Auxiliar de Santiago de Compostela, siendo ordenado el 19 de junio siguiente. Su lema episcopal “Beati Misericordes” (Mt 5,7), recoge una de las Bienaventuranzas, en la cual el Señor invita a sus discípulos a recorrer el camino de la misericordia que tiene su punto de partida en la misericordia de Dios manifestada en su Hijo Jesucristo. En el año 2002 se le designa Obispo de Ourense, diócesis en la que ha permanecido siete años. Pertenece en la Conferencia Episcopal Española a la Comisión Episcopal de la Doctrina de la Fe y a la de Migraciones; siendo en esta última el Obispo Promotor del Apostolado del Mar. El 28 de enero del presente año se hizo público su nombramiento como Obispo de Tui-Vigo. En la Santa Iglesia Catedral de Tui, toma posesión el día 24 de abril de 2010; y en el día siguiente realiza la entrada en la Con-Catedral de Vigo.