¿Quién podrá sanar mi «corazón partío»?

Mons. Ángel Pérez Pueyo           ¡«Ya lo ves, que no hay dos sin tres», como canta Alejandro Sanz, en su emblemática canción! «Que la vida va y viene (…) Miénteme aunque sea, dime que algo queda (…) Para qué me curaste cuando estaba herido. Si hoy me dejas de nuevo con el corazón partío ¿Quién me va a entregar sus emociones? ¿quién me va a pedir que nunca lo abandone? ¿Quién me va a curar el corazón partío»?…! Permitidme que alce mi voz, en esta mañana, para que sea San Mateo, vuestro patrono, quien os cuente, de corazón a corazón, a todos los montisonenses, más allá de vuestras creencias o ideologías, cómo fue aquel encuentro con Jesús, el Maestro, que logró cambiar su vida y sanar su corazón herido.

Como muy bien sabéis, me llamo Leví, hijo de Alfeo. Fui publicano, esto es, el que recaudaba los impuestos para Roma. No gozaba de muy buena reputación entre mis paisanos. Me tachaban de ladrón y corrupto, de servil y traidor… hasta que un día, todo cambió en mi vida. Lo recuerdo perfectamente. Estaba sentado detrás del mostrador de impuestos. Y de repente, pasó un hombre que me «fascinó», rodeado de muchísima gente. Me miró. Me llamó por mi nombre. Y me invitó a seguirle. Y como si hubiera tenido un muelle en la silla, me levanté inmediatamente y le seguí. No me preguntes por qué. A los pocos días, hice una fiesta en mi casa con mis amigos, de tan mala reputación como la mía, y me sorprendió que Jesús no sólo participara sino que se sintió muy cómodo con todos los comensales. Creo que, más de uno, quedó también conmovido como yo. Entonces comprendí que Jesús había venido para sanar el corazón de todos.

En el grupo de Jesús todos me conocían como Mateo. Ahora me entero que Mateo significa: «don de Dios». El don, el regalo más preciado, sin duda, fue el suyo, haberme regalado su confianza y su amistad. Haberme devuelto la dignidad como persona, como hijo de Dios y haberme invitado a ser su colaborador, «apóstol de calle». Por mi parte, traté de ser coherente y durante quince años estuve predicando en Judea donde escribí el Evangelio, allá por los años 80. No tuve vergüenza en anunciar abiertamente a todos que Jesús era Hijo de David, hijo de Abrahán… el que había llevado a plenitud el Antiguo Testamento.

En ello me fue la vida. La doy por muy bien empleada. La Iglesia me recuerda como apóstol y evangelista. Celebra mi fiesta el 21 de septiembre. Y mis restos se conservan, según la tradición, en Salerno (Italia).

El Evangelio, la buena noticia que ofreció Jesús de Nazaret a la humanidad, y que yo os prediqué, sigue siendo todavía hoy el proyecto de humanización y felicidad más completo e integral. Bastaría con que cada uno lo encarnase en su vida cotidiana, tratando de vivir el amor y la justicia (caridad política) para poder hacer frente al empobrecimiento y la deshumanización, la soledad y el desgarro interior que viven tantas personas.

Esta es la «gran locura de amor» que nos sigue convocando cada año a los montisonenses en la Concatedral para festejar y celebrar el don de Dios que fue el regalo de su Hijo Jesucristo. Si la memoria no me falla, en Monzón me propusisteis como vuestro patrón. También tuvisteis que sufrir como yo incomprensión y rechazo. Pero vuestra historia está jalonada por la fidelidad de un pueblo que ha sabido reconocer en Jesús, el corazón de Dios. Allá por el siglo XI, en concreto el 24 de junio de 1089, tuvo lugar la conquista de la ciudad por el rey Sancho Ramírez. En el siglo XIII existían en la villa de Monzón un convento de Franciscanos (de gran relevancia), hoy restaurado por completo, sede del actual Conservatorio de música; y otro de Trinitarios. Los Dominicos llegaron en el siglo XVI. (Barrio de Sto. Domingo). Las Clarisas llegan por petición expresa de la villa, cosa insólita en cualquier otra fundación, el 2 de octubre de 1618. Providencial coincidencia, celebraremos este curso el cuarto centenario de su llegada. Sta. Bárbara es su patrona porque se recobra la villa a los franceses el 4 de diciembre de 1643, de aquí la fiesta del BAUTIZO del ALCALDE que todavía se rememora cada 4 de diciembre, año tras año en la Plaza del Ayuntamiento. Existían las ermitas de San Vicente y Sta. Quiteria, entre otras, que fueron construidas por los fieles bajo la dirección de los Jurados y dos canónigos. La ermita de la Alegría edificada o reedificada a devoción del rey Jaime I (educado en el castillo por los templarios), como favorecido por Nuestra Señora en el tiempo que estuvo en el Castillo, dejando su Patronato o dominio de la ermita a favor del Concejo de esta villa de Monzón. Después, llegaron las hermanas de Santa Ana y los Salesianos, que tanto han contribuido en la formación humana y cristiana de nuestra ciudad.

Con mi afecto y bendición

+ Ángel Pérez Pueyo

Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Ángel Pérez Pueyo
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- Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), nace el 18 de agosto de 1956. Es el segundo hijo del matrimonio (+) Rodrigo Pérez Fuertes (1.III. 1924 – 1.III.2012) y (+) Carmen Pueyo (21.II.1929 – 19.IV-2005). Su hermana, (+) Mª Concepción (19.V.1954 – 27.VII.1998), se queda paralítica cuando tenía catorce meses como consecuencia de una poliomielitis aguda. - A los 10 años de edad ingresa en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. De 1966 a 1971 cursa sus estudios de bachillerato en el Seminario Menor. En 1972 pasa al Seminario Mayor donde estudia COU y como es demasiado joven para iniciar los Estudios Eclesiásticos los formadores le recomiendan que inicie la Etapa Introductoria y estudie Magisterio en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Educación General Básica “Virgen del Pilar” que se hallaba ubicada en el mismo edificio del Seminario. En 1974 inicia sus Estudios Eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). - En 1977 va a Salamanca al Aspirantado “Maestro Ávila”, ¾casa de formación que los Sacerdotes Operarios tienen en España¾, donde cursa los tres últimos años de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Posteriormente realiza estudios de licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Civil de Salamanca. - A los 23 años, el día 19 de marzo de 1980, es ordenado sacerdote por Mons. Antonio Vilaplana Molina en Plasencia (Cáceres) donde había sido enviado por los Superiores de la Hermandad para realizar la Etapa de Pastoral como formador y profesor en el Seminario Menor de dicha Diócesis. - Al finalizar el curso 1979/80 es destinado al Seminario de Tarragona. Desde 1980 a 1985 desempeña su labor formativa en el Seminario Menor como responsable de los seminaristas y como tutor y profesor del Colegio-Seminario. - En 1985 es nombrado Rector del Aspirantado Menor de Salamanca. Colabora como profesor y tutor en el Colegio “Maestro Ávila” impulsando el trabajo de pastoral juvenil y vocacional con los alumnos y profesores del mismo colegio. - En julio de 1990, en la XVIII Asamblea General, es elegido miembro del Consejo Central y se le responsabiliza de la Coordinación Pastoral de la Hermandad. Durante este tiempo coordina la preparación y dirección de los Cursos para Formadores de Seminarios que se impartieron en Buenos Aires (Argentina), en Caracas (Venezuela), en Lima (Perú); colaboró en el diseño del Curso para Formadores de Seminarios organizado por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española que se viene celebrando durante el verano en Santander; y colabora como profesor en el Curso para Formadores de Seminarios de lengua española-portuguesa, organizado por la Congregación para la Educación Católica, que se imparte en el Pontificio Colegio Español de San José y en el que participan formadores de diferentes países Lati­noamericanos. En 1994 participa en Itaicí (Brasil) en el I Congreso Continental Latinoame­ricano de Vocaciones. - En julio de 1996, en la XIX Asamblea General es elegido Director General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios hasta el año 2002. En 1997 participa en el Congreso sobre secularidad del presbítero diocesano organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. – En julio de 2002, en la XX Asamblea General, celebrada en el Pontificio Colegio Español de San José de Roma (Italia) es reelegido por mayoría absoluta en primera votación. −El pasado 22 de mayo de 2008 la Hermandad ha recibido de la Santa Sede la aprobación como Asociación Sacerdotal de Derecho Pontificio, tal como soñó desde el comienzo Mosén Sol. Y en julio de 2008, por coincidir con el 125 aniversario de la Fundación de la Hermandad y el I Centenario de la muerte del Beato Manuel Domingo y Sol, se celebrará en Tortosa la XXI Asamblea General. – En septiembre de 2008, al concluir su mandato como Director General, es nombrado Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. – El 2 de agosto de 2013 es nombrado Rector del Pontificio Colegio Español de San José en Roma por la Congregación del Clero. – El 27 de diciembre de 2014 es nombrado por el Papa Francisco Obispo de Barbastro-Monzón.