El amo de la viña y los viñadores

Mons. Gerardo Melgar      Queridos diocesanos: En la parábola que Jesús pone en este domingo para explicarnos a que se parece el reino de Dios aparecen tres tipos de protagonistas:

• Hay un amo que contrata viñadores para que trabajen en su viña.
• Hay unos viñadores que son contratados unos a primera hora del día y otros a última hora
• Y hay una viña que cultivar.

Si aplicamos esta parábola a nosotros, los creyentes de hoy, podemos traducirla de esta forma:Dios nos llama a todos a trabajar en la Iglesia, que es la viña del Señor, porque todos, por el hecho de estar bautizados, somos responsables de la evangelización del mundo que nos ha tocado vivir, que es el encargo que tiene la Iglesia, ir por el mundo llevando y comunicando el mensaje salvador de Cristo a los hombres.Dios llama siempre y los cristianos deberíamos responder y trabajar por este fin: la evangelización del mundo.Entre los cristianos hay quien escuchó la llamada del Señor y le respondió positivamente desde el principio, y está poniendo, desde hace mucho, todo lo que está en su mano para dar a conocer a Jesucristo y que los hombres y mujeres de nuestro tiempo se encuentren con Él.Otros se hicieron más los remolones y, después de planteárselo varias veces, al fin se decidieron a ofrecerse para trabajar en la Iglesia. Y hay otros, tal vez demasiados, que aún no se han decidido ni por vivir ellos las exigencias de su bautismo, ni por ser ellos causa y motivo para que otros crean.A todos esos, el Señor, como a aquellos obreros de última hora, se dirige personalmente para decirles: ¿Qué hacéis todo el día en la plaza ociosos? Id a trabajar a mi viña.El Señor tiene mucha paciencia con nosotros. Espera un día y otro. Llama a la puerta de nuestro corazón y de nuestra alma para decirnos «id a trabajar a mi viña» y nosotros le contestamos tal vez mañana, y mañana el Señor vuelve a decirnos «¿Qué hacéis ociosos?, id a trabajar a mi viña» y nosotros al día siguiente le decimos lo mismo.• ¿Qué hacéis ahí ocupados en vuestras cosas, prescindiendo de mí, y buscando solo lo material?• ¿Qué hacéis ahí ociosos y sin responder a lo que pide vuestra condición de cristianos?• ¿Qué hacéis ahí sin dar testimonio de mí para que otros puedan descubrirme y amarme como yo os amo a vosotros y a ellos?En la iglesia hay mucha tarea, necesito personas que quieran vivir de verdad su fe y ser testigos de ella ante los demás y para los demás, en la familia, en el trabajo, en las relaciones de unos con otros, en la política, en el mundo de los intelectuales y profesionales, en el mundo de la enseñanza.El Señor nos sigue dando otra oportunidad de responderle para poder pagarnos con la felicidad y la bienaventuranza eterna. ¿Estás dispuesto a decirle: aquí estoy, Señor, cuenta conmigo y comenzar a trabajar en su viña?Piénsalo este domingo cuando oigas esta parábola o desde ahora y piensa qué vas a responder al Señor, si como siempre que sean otros, o, en esta ocasión, ya te vas a decidir y vas a decirle que cuente contigo para evangelizar la familia y ser testigo de su fe en Él donde quiera que te encuentres y con quien quiera que gastes tu vida.Feliz domingo para todos.

+ Gerardo Melgar

Obispo de Ciudad Real

Mons. Gerardo Melgar
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Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia. Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976. A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional. Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993). En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia. El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana. Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar. De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010). El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.