Cada joven, un verdadero “diamante en bruto” 2ª parte

Mons. Ángel Pérez Pueyo             Como os decía la semana pasada, esta reflexión mía continúa en esta semana  teniendo en el horizonte el Sínodo de Obispos que con el tema “Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional” quiere celebrar el Papa Francisco en el mes de octubre del año que viene. Ya se van preparando cuestionarios que pueden ir contestando los jóvenes. Los jóvenes son sinceros y libres para contestar y estoy seguro de que las respuestas a esos cuestionarios han de ayudar al papa y a los obispos a centrar bien los temas que se vayan a tratar en ese Sínodo de obispos. También en nuestra diócesis se está trabajando, desde la delegación diocesana de pastoral juvenil, para preparar y colaborar con esa importante reunión. Por mi parte, animo a todos a colaborar también con las iniciativas que proponga la delegación de pastoral juvenil porque la vida de los jóvenes, su evangelización y su puesto en la sociedad nos interesa mucho a todos.

En mi escrito de la semana pasada os ofrecía un buen puñado de preguntas que surgieron en esa oración de final de curso que tenían preparada un grupo de jóvenes cristianos de Zaragoza en la parroquia del Perpetuo Socorro.  Como os dije participé en ella y desde esa experiencia continúo hoy mi reflexión con todos vosotros.

Terminaba mi reflexión la semana pasada diciendo que los jóvenes son un verdadero diamante. Aunque por fuera puedan tener apariencia de «pedrusco» por dentro siempre siguen siendo un «diamante» en «bruto». Bastaría sólo con tallarlo.

Desde este convencimiento, mi único y verdadero anhelo, es que cada joven llegue a descubrir que el tesoro más preciado está en su interior, Dios mismo. Intuyo que la tarea de los padres, de la familia (sobre todo la de los abuelos), de los educadores, de los catequistas, de los sacerdotes… incluso la mía como obispo, es muy humilde pero al mismo tiempo necesaria: ayudarles a descubrir y liberar de su interior la piedra preciosa que se halla incrustada en su corazón. Y una vez liberada, tallarla, esculpirla, modelarla… para que, independientemente de la forma que adopte, pueda brillar con luz propia. Esto es, acertar a discernir lo que es fruto del EGOÍSMO o del AMOR DE DIOS.

¡Cuántos jóvenes, en nuestros ambientes, «se pierden» desgraciadamente por creerse los «reyes del mambo»!, es decir, por sentirse autosuficientes, no necesitados de ayuda ni consejo. Lejos de ser más libres y auténticos, a medida que pasa el tiempo, se descubren más frágiles, vulnerables y dependientes porque son los otros los que realmente «le viven la vida». Le hacen creer lo que ellos quieren que vivas, creas o sientas… a cambio de unas migajas de «satisfacción» que muchas veces lo pagan muy caro, incluso con su propia vida.

La oración de los jóvenes que os estoy comentando y que me ha servido para escribiros  esto, terminaba con un rato largo de adoración eucarística donde se invitaba, a los jóvenes que quisieran, a depositar la corona a los pies del Señor y escribirle al «REY DE REYES» una carta donde expresaran su pesar por haber aceptado tantas veces «coronas de hoja de lata»; donde reflejaran su gratitud por la paciencia y  comprensión que el Señor seguía teniéndoles; y donde manifestaran que Él es su única y verdadera corona, aunque a veces lo olviden o se equivoquen. A diferencia de las coronas que los demás puedan colocarles, ésta siempre proporciona alegría y paz interior. Lo más sublime, que sólo perciben los humildes y sencillos, es percatarse del modo de ser y de actuar de nuestro Rey: sin ostentación, poniéndose en nuestro lugar, haciéndonos partícipes de su mismo reinado, que se visibiliza amando y sirviendo a los demás hasta dar la vida por ellos.

Os invito a que introduzcáis en casa este «juego de coronas» con vuestros hijos. Será una oportunidad inigualable para poder escucharles y dialogar. Se pueden cambiar las preguntas. Y si alguno lo desea, estoy dispuesto a «jugar» en familia con unos y otros.

Con mi afecto y mi bendición

+Ángel Pérez Pueyo

Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Ángel Pérez Pueyo
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- Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), nace el 18 de agosto de 1956. Es el segundo hijo del matrimonio (+) Rodrigo Pérez Fuertes (1.III. 1924 – 1.III.2012) y (+) Carmen Pueyo (21.II.1929 – 19.IV-2005). Su hermana, (+) Mª Concepción (19.V.1954 – 27.VII.1998), se queda paralítica cuando tenía catorce meses como consecuencia de una poliomielitis aguda. - A los 10 años de edad ingresa en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. De 1966 a 1971 cursa sus estudios de bachillerato en el Seminario Menor. En 1972 pasa al Seminario Mayor donde estudia COU y como es demasiado joven para iniciar los Estudios Eclesiásticos los formadores le recomiendan que inicie la Etapa Introductoria y estudie Magisterio en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Educación General Básica “Virgen del Pilar” que se hallaba ubicada en el mismo edificio del Seminario. En 1974 inicia sus Estudios Eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). - En 1977 va a Salamanca al Aspirantado “Maestro Ávila”, ¾casa de formación que los Sacerdotes Operarios tienen en España¾, donde cursa los tres últimos años de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Posteriormente realiza estudios de licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Civil de Salamanca. - A los 23 años, el día 19 de marzo de 1980, es ordenado sacerdote por Mons. Antonio Vilaplana Molina en Plasencia (Cáceres) donde había sido enviado por los Superiores de la Hermandad para realizar la Etapa de Pastoral como formador y profesor en el Seminario Menor de dicha Diócesis. - Al finalizar el curso 1979/80 es destinado al Seminario de Tarragona. Desde 1980 a 1985 desempeña su labor formativa en el Seminario Menor como responsable de los seminaristas y como tutor y profesor del Colegio-Seminario. - En 1985 es nombrado Rector del Aspirantado Menor de Salamanca. Colabora como profesor y tutor en el Colegio “Maestro Ávila” impulsando el trabajo de pastoral juvenil y vocacional con los alumnos y profesores del mismo colegio. - En julio de 1990, en la XVIII Asamblea General, es elegido miembro del Consejo Central y se le responsabiliza de la Coordinación Pastoral de la Hermandad. Durante este tiempo coordina la preparación y dirección de los Cursos para Formadores de Seminarios que se impartieron en Buenos Aires (Argentina), en Caracas (Venezuela), en Lima (Perú); colaboró en el diseño del Curso para Formadores de Seminarios organizado por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española que se viene celebrando durante el verano en Santander; y colabora como profesor en el Curso para Formadores de Seminarios de lengua española-portuguesa, organizado por la Congregación para la Educación Católica, que se imparte en el Pontificio Colegio Español de San José y en el que participan formadores de diferentes países Lati­noamericanos. En 1994 participa en Itaicí (Brasil) en el I Congreso Continental Latinoame­ricano de Vocaciones. - En julio de 1996, en la XIX Asamblea General es elegido Director General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios hasta el año 2002. En 1997 participa en el Congreso sobre secularidad del presbítero diocesano organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. – En julio de 2002, en la XX Asamblea General, celebrada en el Pontificio Colegio Español de San José de Roma (Italia) es reelegido por mayoría absoluta en primera votación. −El pasado 22 de mayo de 2008 la Hermandad ha recibido de la Santa Sede la aprobación como Asociación Sacerdotal de Derecho Pontificio, tal como soñó desde el comienzo Mosén Sol. Y en julio de 2008, por coincidir con el 125 aniversario de la Fundación de la Hermandad y el I Centenario de la muerte del Beato Manuel Domingo y Sol, se celebrará en Tortosa la XXI Asamblea General. – En septiembre de 2008, al concluir su mandato como Director General, es nombrado Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. – El 2 de agosto de 2013 es nombrado Rector del Pontificio Colegio Español de San José en Roma por la Congregación del Clero. – El 27 de diciembre de 2014 es nombrado por el Papa Francisco Obispo de Barbastro-Monzón.