Recordando a Santa Teresa de Calcuta

Mons. Salvador Giménez          Hace dos domingos os hablaba de la solemnidad del Corpus, adoración de la Eucaristía y caridad fraterna, insistiendo en el matiz de agradecer la tarea de los equipos de Caritas, diocesana y parroquiales, y solicitar vuestra permanente colaboración.

El pasado 18 de junio, las comunidades cristianas celebraron con alegría esta fiesta. Son dignas de admiración por su fe y por su caridad. No voy a repetir las mismas ideas de hace dos semanas. Pero, con motivo de esta fiesta me ha parecido oportuno hacer un pequeño homenaje a una santa de nuestro tiempo, la Madre Teresa de Calcuta, y a la institución que ella fundó, la Congregación de las Misioneras de la Caridad, extendida por todo el mundo, por su completa dedicación a los más pobres, reconocida y admirada por creyentes y no creyentes.

Mi comentario de hoy se centra en resaltar la figura de esta gran mujer. Muchos de vosotros la conocisteis y la recordáis. Murió el 5 de septiembre de 1997 i fue canonizada por el papa Francisco, el 4 de septiembre del año pasado. Ello motivó la aparición de muchos libros sobre su persona y su obra, actuaciones y anécdotas, en los que se describía su profunda fe y su ilimitada caridad hacia sus semejantes. Yo mismo me hice eco de su elevación a los altares en una brevísima referencia, en el escrito semanal del pasado día 9 de octubre. Creo que vale la pena volver sobre ella.

Y lo hago de la mano de un sencillo libro, publicado hace pocos meses por González Balado y Nora Playfoot. Lo tenéis en las librerías y, con seguridad, os agradará su lectura. La Santa no es autora directa de ningún libro de estudio, aunque hay varias obras que contienen sus pensamientos y reflexiones, sus cartas y orientaciones personales. Lo que sabemos de ella, fundamentalmente, es a través de terceras personas, que narran sus actividades caritativas, sus viajes, sus encuentros con mil personalidades de nuestro mundo, sus reacciones ante la concesión de premios y galardones, como el Nobel de la Paz (1979), su profunda espiritualidad y su completa entrega al prójimo.

El libro lleva como título 365 días con Madre Teresa. Sus autores nos proponen un pensamiento de la Santa para cada uno de los días del año como meditación para acompañar nuestra actividad diaria y acercarnos más a Cristo. Pongo a vuestra consideración el pensamiento de este domingo, 25 de junio:

“Con el agradecimiento más sincero, en nombre de los enfermos y de los no queridos, de los moribundos y de los hambrientos, de los enfermos de sida y de los enfermos de lepra, de los alcohólicos y de los discapacitados, en nombre de las Hermanas y Hermanos y en mi propio nombre, quiero daros las gracias por el amor y la generosidad de que habéis dado muestra a lo largo de estos años. Una cosa os pido: no os retraigáis de dar, pero no deis de lo que os sobra. Dad hasta que os cueste, hasta sentir dolor”.

Impresiona esta reflexión: une la gratitud, la caridad sin medida y el dolor que puede acarrear el desprenderse de lo propio. Parece sencillo, pero es duro de aceptar; parece imposible, pero alguien lo ha llevado a la práctica porque ha contado con la fuerza y la gracia del Señor. Así lo hizo esta santa, que hablaba lo justo, pero actuaba sin limitaciones en favor de los pobres más pobres de la tierra.

+Salvador Giménez,

Obispo de Lleida

Mons. Salvador Giménez Valls
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Mons. D. Salvador Giménez Valls nace el 31 de mayo de 1948 en Muro de Alcoy, provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia. En 1960 ingresó en el Seminario Metropolitano de Valencia para cursar los estudios eclesiásticos. Es Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1973. Es licenciado en Filosofía y Letras, con especialización en Historia, por la Universidad Literaria de Valencia. CARGOS PASTORALES Inició su ministerio sacerdotal como párroco de Santiago Apóstol de Alborache, de 1973 a 1977, cuando fue nombrado director del Colegio “Claret” en Xátiva, cargo que desarrolló hasta 1980. Este año fue nombrado Rector del Seminario Menor, en Moncada, donde permaneció hasta 1982. Desde 1982 hasta 1989 fue Jefe de Estudios de la Escuela Universitaria de Magisterio “Edetania”. Desde 1989 a 1996 fue párroco de San Mauro y San Francisco en Alcoy (Alicante) y Arcipreste del Arciprestazgo Virgen de los Lirios y San Jorge en Alcoy (Alicante) entre 1993 y 1996. Desde este último año y hasta su nombramiento episcopal fue Vicario Episcopal de la Vicaría II Valencia Centro y Suroeste. Además, entre 1987 y 1989, fue director de la Sección de Enseñanza Religiosa, dentro del Secretariado de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la CEE, y fue miembro del Colegio de Consultores entre 1994 y 2001. El 11 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. Recibió la ordenación episcopal el 2 de julio del mismo año. Fue administrador diocesano de Menorca del 21 de septiembre de 2008 hasta el 21 de mayo de 2009, fecha en la que fue nombrado obispo de esta sede. Tomó posesión el 11 de julio del mismo año. El 28 de julio de 2015 se hacía público su nombramiento como obispo de Lleida. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2014. También ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 2005 a 2014.