Corrupción y Verdad

Mons. Juan del Río           Estamos ante dos temas de máxima actualidad que se relacionan entre sí. El pensador británico A. C. Grayling, habla de la postverdad como de “corrup­ción de la integridad intelectual”, donde mis emociones y opiniones valen más que los hechos. Se inventa historias a base de medias verdades o de la menti­ra, con tal de satisfacer el propio ego o alcanzar el poder. Es una cultura online incapaz de distinguir entre realidad y ficción, la denominada verdad liquida. Con este panorama, la corrupción del individuo y de la sociedad está servida.

No es en absoluto necesario mirar a otros que se dejaron enredar en la mentira y en la corrupción. Todos cono­cemos la tentación de la corruptibilidad y la falta de verdad. El corrupto destru­ye su verdadero ser, su auténtico yo. En cambio, la persona veraz es aquella que no se deja dominar por las riquezas, los cargos o los afectos. No se inclina ante las promesas, sino que vive buscando la máxima coherencia. Con una persona veraz sabe uno a qué atenerse, se gana nuestra confianza porque la considera­mos incorruptible.

La verdad debe ir siempre unida al amor, sinceridad, claridad y pruden­cia. Sin caridad, la verdad puede dege­nerar en inhumanidad. Necesita como elemento corrector el amor y el discer­nimiento, que se pregunta si el otro pue­de soportar la verdad y en qué momento se debe decir. Una verdad a destiempo crea desazón y desconfianza.

El amor a la verdad o la verdad en el amor, no finge ante el otro, sino que se da tal como es. No sabe de cál­culos interesados y desecha las intrigas de todo género. Brilla en el buen com­portamiento ético y en la comunicación transparente que facilita la comprensión de los problemas humanos. Ser sincero, decir la verdad, no significa espetarle al otro en la cara lo que uno piensa que es la verdad de lo sucedido. Porque como dice el Papa Francisco: “La hipocresía es precisamente el lenguaje de la corrup­ción. La hipocresía no es un lenguaje de verdad, porque la verdad jamás va sola. ¡Jamás! ¡Va siempre con el amor! No hay verdad sin amor. El amor es la primera verdad”.

+ Juan del Rio Martín

Arzobispo Castrense de España

Mons. Juan del Río
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Mons. D. Juan del Río Martín nació el 14 de octubre de 1947 en Ayamonte (Huelva). Fue ordenado sacerdote en el Seminario Menor de Pilas (Sevilla) el 2 de febrero de 1974. Obtuvo el Graduado Social por la Universidad de Granada en 1975, el mismo año en que inició los estudios de Filosofía en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, obteniendo el título de Bachiller en Teología en 1979 por la Universidad Gregoriana de Roma. Es doctor en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1984). Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis de Sevilla. Comenzó en 1974 como profesor en el Seminario Menor de Pilas, labor que ejerció hasta 1979. De 1976 a 1979 regentó la Parroquia de Sta. María la Mayor de Pilas. En 1984, una vez finalizados los estudios en Roma, regresó a Sevilla como Vice-rector del Seminario Mayor, profesor de Teología en el Centro de Estudios Teológicos, profesor de Religión en el Instituto Nacional de Bachillerato Ramón Carande y Director espiritual de la Hermandad de los Estudiantes de la Universidad sevillana. CARGOS PASTORALES En los últimos años como sacerdote,continuó su trabajo con los jóvenes e inició su labor con los Medios de Comunicación Social. Así, desde 1987 a 2000 fue capellán de la Universidad Civil de Sevilla y Delegado Diocesano para la Pastoral Universitaria y fue, desde 1988 a 2000, el primer director de la Oficina de Información de los Obispos del Sur de España (ODISUR). Además, colaboró en la realización del Pabellón de la Santa Sede en la Expo´92 de Sevilla, con el cargo de Director Adjunto, durante el periodo de la Expo (1991-1992). El 29 de junio de 2000 fue nombrado obispo de Jerez de la Frontera y recibió la ordenación episcopal el 23 de septiembre de ese mismo año. El 30 de junio de 2008, recibe el nombramiento de Arzobispo Castrense de España y Administrador Apostólico de Asidonia-Jerez. Toma posesión como Arzobispo Castrense el 27 de septiembre de 2008. El 22 de abril de 2009 es nombrado miembro del Comité Ejecutivo de la CEE y el 1 de junio de 2009 del Consejo Central de los Ordinarios Militares. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde marzo de 2017. Ya había sido miembro de esta Comisión de 2002 a 2005 y su Presidente de 2005 a 2009, año en que fue elegido miembro del Comité Ejecutivo, cargo que desempeñó hasta marzo de 2017. El 20 de octubre de 2011, en la CCXXI reunión de la Comisión Permanente, fue nombrado miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia".