El signo del pan

Mons. Julián Barrio              Queridos diocesanos:

La solemnidad del Corpus Christi nos motiva a agradecer la presencia real y verdadera de Cristo en la Eucaristía, realidad de un cuerpo entregado y una sangre derramada para nuestra salvación. Nos dice el papa Francisco que “la Eucaristía no es un mero recuerdo de algunos dichos y hechos de Jesús. Es obra y don de Cristo que sale a nuestro encuentro y nos alimenta con su Palabra y su vida”.

Es el sacramento de nuestra fe que nos lleva a anunciar la muerte de Cristo y a proclamar su resurrección, esperando su venida gloriosa. “La naturaleza sacramental de la fe alcanza su máxima expresión en la Eucaristía, que es el precioso alimento para la fe, el encuentro con Cristo presente realmente con el acto supremo de amor, el don de sí mismo que genera la vida”[1].

Es el alimento del pueblo peregrino que atraviesa el desierto de esta vida para llegar a la tierra prometida: “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo le resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él” (Jn 6,54-56).

Es comunión como refiere san Pablo: “El cáliz de la bendición que bendecimos ¿no es comunión de la sangre de Cristo? Y el pan que partimos ¿no es comunión del cuerpo de Cristo?” (1Cor 10,16). Al participar en la Eucaristía entramos en comunión con Cristo y entre nosotros. Viene a la memoria la imagen de otro tiempo cuando, reunida toda la familia en la misma mesa, el padre repartía el único pan a todos los miembros de la misma. Urge referirnos al signo de la unidad y de la fraternidad que nos ofrece la Eucaristía. Sólo así estaremos en condiciones de asumir el mandamiento nuevo del amor.

Día de la Caridad

El mandamiento del amor está íntimamente vinculado a la Eucaristía. “Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor… Este es mi mandamiento que os améis unos a otros como yo os he amado” (Jn 15,9.12). Alimentarnos de la Eucaristía es compartir los sentimientos de Cristo, y sentirnos comprometidos a aceptarnos y comprendernos, perdonarnos y amarnos. “La Eucaristía impulsa a todo el que cree en Él a hacerse pan partido para los demás y, por tanto, a trabajar por un mundo más justo y fraterno”, reconociendo que “Cristo sigue exhortando también hoy a sus discípulos a comprometerse en primera persona: dadles vosotros de comer (Mt 14,16)[2]. “No seríamos discípulos de Jesús, ni la Iglesia podría presentarse como su Iglesia, si no reconociéramos en el ejercicio y en el servicio de la caridad la norma suprema de nuestra vida”[3].

En nuestra sociedad nos encontramos con los necesitados, material y espiritualmente, que denuncian el egoísmo, la avaricia y la indiferencia. Cuando no se respeta la justicia y no actuamos en caridad, nos despersonalizamos, evadiéndonos en normas y auto-justificaciones. La comunión con Cristo nos motiva a construir un mundo más justo, solidario y fraterno, y a liberarnos de la inmoralidad, del egoísmo y de la insolidaridad. Estamos llamados a ser testigos decididos de que el amor verdadero, fiel, gratuito, universal, efectivo es posible en nuestra vida. ¡Repartamos el pan de nuestra fe, esperanza y caridad, viviendo la fraternidad como hijos de Dios!

Con frecuencia nos referimos a la solidaridad, concepto muy valorado, pero realidad no puesta suficientemente en práctica. Superar los individualismos, la avidez, la especulación desenfrenada, y poner en el centro a las personas siguen siendo la clave para interpretar nuestro compromiso cristiano a la hora de dar razón de nuestra esperanza. Con motivo de esta solemnidad os decía el pasado año que el amor es un lenguaje que nos habla de Dios; el testimonio cristiano suscita interrogantes; el compromiso caritativo promueve el desarrollo integral; y el acompañamiento a las personas ofrece posibilidad de diálogo.

Agradeciéndoos vuestra colaboración económica generosa para ayudar a los más necesitados, os saluda con todo afecto y bendice en el Señor,

+ Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela

[1] FRANCISCO, Lumen fidei, 44.
[2] BENEDICTO XVI, Sacramentum caritatis, 88.
[3] CEE, Orientaciones morales ante la situación actual de España. Instrucción pastoral, 23 de noviembre de 2006, 78.

Mons. Julián Barrio Barrio
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D. Julián Barrio Barrio preside la Iglesia Compostelana desde el día 25 de febrero de 1996, fecha en que tomó posesión de la Sede para la que había sido nombrado por el Papa Juan Pablo II el día 5 de enero del mismo año. Cuando este evento se produjo, llevaba ya dos años con nosotros. Había llegado desde la Iglesia hermana de Astorga el día 7 de febrero de 1993 en pleno Año Jubilar, siendo consagrado en nuestra Catedral como Obispo Titular de Sasabe y Auxiliar de su antecesor. Desde octubre de 1994 hasta su nombramiento gobernó la archidiócesis como Administrador Diocesano. Nació en Manganeses de la Polvorosa, provincia de Zamora y Diócesis de Astorga, el 15 de Agosto de 1946. Cursó los estudios de Humanidades y de Filosofía en el Seminario Diocesano de Astorga. Distinciones: - Medalla de Honor de la Universidad en la Licenciatura de Historia de la Iglesia en la Facultad de Historia de la Universidad Pontificia Gregoriana (1974). - Medalla de Oro en el Doctorado en la Facultad de Historia de la Iglesia de la Universidad Pontificia Gregoriana (1976). - Medalla de Oro de la Ciudad de Santiago y Título de Hijo Adoptivo. - Caballero de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén. Miembro de la Confraternidad de Nosa Señora da Conceçao. - Capellán Gran Cruz Conventual “Ad honores” de la S. O. Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta. - Medalla de oro del Concello de Vila de Cruces. Premio de Santa Bona de la Ciudad de Pisa (Italia). Títulos Académicos: Es Licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca (1971), Doctor en Historia de la Iglesia por la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma (1976) y Licenciado en Filosofía y Letras, Sección de Geografía e Historia, por la Universidad de Oviedo (1979). Publicaciones: - Félix Torres Amat (1772-1847), Un Obispo reformador, Roma 1977. - La Junta de ancianos de la iglesia de Gibraltar: Anthologica Annua. - Aportación para un epistolario de Félix Torres Amat: Anthologica Annua. - Proceso a un clérigo doceañista: Astorica. - 25 Años de Postconcilio en el Seminario: 25 Años de Ministerio episcopal en la Iglesia Apostólica de Astorga, Astorga 1993. - La formación de los sacerdotes del mañana, (1989). - Peregrinar en Espíritu y en verdad. Escritos Jacobeos (2004). - Peregrinando en esperanza. Lectura creyente de la realidad actual (2007). Cargos: - Bibliotecario del Instituto Histórico Español, anejo a la Iglesia Nacional Española de Santiago y Montserrat en Roma, de donde fue Becario. - Secretario de Estudios y Vice-Rector del Seminario Mayor Diocesano de Astorga (1978-1980). - Rector del Seminario Mayor Diocesano y Director del Centro de Estudios Eclesiásticos del Seminario de Astorga (1980-1992). - Profesor de Historia Eclesiástica en el Seminario Mayor y de Historia de España en 3º de BUP y de Contemporánea en COU en el Seminario Menor (1980-1992). - Profesor de la UNED en la sección delegada de Valdeorras en A RUA PETIN (1991-1993). - Miembro del Consejo Nacional de Rectores de Seminarios (1982-1985). - Miembro del Consejo de Consultores del Obispo de Astorga. - Secretario del Consejo Pastoral Diocesano de la diócesis de Astorga (1991-1992). - Nombramiento de Obispo Auxiliar de Santiago de Compostela el 31 de Diciembre de 1992. Ordenación episcopal el 7 de Febrero de 1993. Responsable de la sección de los Seminarios Mayores en la Comisión Episcopal de Seminario y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. - Obispo Administrador Diocesano de la Archidiócesis de Santiago desde octubre de 1994. - Nombrado Arzobispo de Santiago de Compostela el 5 de enero de 1996, de cuya Sede toma posesión el 25 de febrero. - Presidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española (1999-2005). - Miembro de la Permanente de la Conferencia Episcopal Española (Marzo 1999…). - Presidente de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar (Marzo 2005-2011). - Miembro del Comité ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española (2011…).