Pascua del Espíritu

Mons. Juan del Río           La cincuentena pascual finaliza con el día de Pentecostés, en el cual se conmemora la efusión del Espíritu Santo sobre los discípulos en Jerusalén, el inicio de la marcha de la Iglesia y el envío de los apóstoles a proclamar a las naciones el Evangelio de Cristo (cf.  Hech 2, 1-11).

Esto no es algo que pasó y poco tiene que ver con el presente, sino que se realiza y actualiza en cada Pentecostés. El mismo fuego del Espíritu que prendió en los discípulos que, “perseveraban unánimes en la oración con algunas mujeres, con María la madre de Jesús” (Hech 1,14), ese acontecimiento se repite en el alma de los creyentes y del nuevo Pueblo de Dios. La Virgen y los apóstoles son referentes obligados de cómo hemos de recibir al Espíritu Divino, que nos capacita para confesar nuestra fe en Cristo, Dios y hombre verdadero.

La historia del arte representa a Nuestra Señora en el centro del coro de los apóstoles. Ese lugar privilegiado nos habla de cómo Ella es el camino recto para encontrarnos con su Hijo y es escuela de oración para aprender hablar con Dios y servir a los hermanos. Por ello, cuando la Iglesia busca a Cristo, llama siempre a la casa de la Madre y le pide: “muéstranos a Jesús”.

Los discípulos, pensaban que después de la crucifixión de su Maestro, pronto vendrían por ellos. En ese ambiente temeroso, celebraban el Pentecostés hebreo, que rememoraba la entrega a Moisés de la Ley. Sucedió un hecho que no esperaban (cf. Hech 2,14-41): el Espíritu del Resucitado se manifestó y se posó sobre cada uno de ellos, recibieron la Nueva Ley del Amor inscrita, no en piedra, sino en sus corazones y se vieron transformados en testigos valientes de Jesucristo, Hijo de Dios vivo, Salvador y Redentor del mundo.

Esta experiencia de la Iglesia primitiva, nos enseña a reconocer y orar al Espíritu Santo, Tercera Persona de la Trinidad, Defensor y Consolador de los seguidores de Jesús, Principio de la Iglesia: “Padre amoroso del pobre…dulce huésped del alma…brisas en las horas de fuego…  sana el corazón enfermo…reparte tus siete dones…salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno” (Secuencia).

+ Juan del Río

Arzobispo Castrense

Mons. Juan del Río
Acerca de Mons. Juan del Río 117 Articles
Mons. D. Juan del Río Martín nació el 14 de octubre de 1947 en Ayamonte (Huelva). Fue ordenado sacerdote en el Seminario Menor de Pilas (Sevilla) el 2 de febrero de 1974. Obtuvo el Graduado Social por la Universidad de Granada en 1975, el mismo año en que inició los estudios de Filosofía en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, obteniendo el título de Bachiller en Teología en 1979 por la Universidad Gregoriana de Roma. Es doctor en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1984). Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis de Sevilla. Comenzó en 1974 como profesor en el Seminario Menor de Pilas, labor que ejerció hasta 1979. De 1976 a 1979 regentó la Parroquia de Sta. María la Mayor de Pilas. En 1984, una vez finalizados los estudios en Roma, regresó a Sevilla como Vice-rector del Seminario Mayor, profesor de Teología en el Centro de Estudios Teológicos, profesor de Religión en el Instituto Nacional de Bachillerato Ramón Carande y Director espiritual de la Hermandad de los Estudiantes de la Universidad sevillana. CARGOS PASTORALES En los últimos años como sacerdote,continuó su trabajo con los jóvenes e inició su labor con los Medios de Comunicación Social. Así, desde 1987 a 2000 fue capellán de la Universidad Civil de Sevilla y Delegado Diocesano para la Pastoral Universitaria y fue, desde 1988 a 2000, el primer director de la Oficina de Información de los Obispos del Sur de España (ODISUR). Además, colaboró en la realización del Pabellón de la Santa Sede en la Expo´92 de Sevilla, con el cargo de Director Adjunto, durante el periodo de la Expo (1991-1992). El 29 de junio de 2000 fue nombrado obispo de Jerez de la Frontera y recibió la ordenación episcopal el 23 de septiembre de ese mismo año. El 30 de junio de 2008, recibe el nombramiento de Arzobispo Castrense de España y Administrador Apostólico de Asidonia-Jerez. Toma posesión como Arzobispo Castrense el 27 de septiembre de 2008. El 22 de abril de 2009 es nombrado miembro del Comité Ejecutivo de la CEE y el 1 de junio de 2009 del Consejo Central de los Ordinarios Militares. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde marzo de 2017. Ya había sido miembro de esta Comisión de 2002 a 2005 y su Presidente de 2005 a 2009, año en que fue elegido miembro del Comité Ejecutivo, cargo que desempeñó hasta marzo de 2017. El 20 de octubre de 2011, en la CCXXI reunión de la Comisión Permanente, fue nombrado miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia".