Convocatoria del Encuentro Diocesano de Pastoral

Mons. Jesús Murgui      Queridos diocesanos:

En la víspera de la solemnidad de la Santísima Trinidad, sábado 10 de junio, estamos convocados a vivir uno de os momentos más significativos del curso pastoral de nuestra diócesis: el Encuentro Diocesano de Pastoral. En este Encuentro, cada año, se nos ofrece, por una parte revivir lo más significativo del curso que termina, y unido a ello dar gracias a Dios; y por otro, conocer las líneas fundamentales del Plan Diocesano de Pastoral y sus grandes propuestas para el curso próximo, 2017-2018, y unido a ello pedir al Señor la luz y la fuerza necesarias para cumplirlas.

Deseamos seguir avanzando, con la ayuda de Dios y la vuestra, en la doble referencia que inspira nuestro quehacer pastoral, desde las necesidades de nuestra realidad y el impulso del magisterio del papa Francisco: el encuentro con Cristo y la misión de darle a conocer. Este curso que estamos terminando se ha visto singularmente iluminado por una palabra, acompañamiento. Así hemos animado el deseo de alentar e impulsar una labor decidida de acompañamiento en nuestra acción pastoral, haciéndonos eco de un deseo del Santo padre muy resaltado por él, cuando afirma: “La Iglesia tendrá que iniciar a sus hermanos -sacerdotes, religiosos y laicos- en este «arte del acompañamiento», para que todos aprendan siempre a quitarse las sandalias ante la tierra sagrada del otro (cf. Ex 3,5). Tenemos que darle a nuestro caminar el ritmo sanador de projimidad, con una mirada respetuosa y llena de compasión pero que al mismo tiempo sane, libere y aliente a madurar en la vida cristiana (EG 169)”.

Esta labor de acompañamiento la he podido verificar en muchos de vosotros, entre otros muchos momentos del curso, en mi servicio de la Visita Pastoral a las parroquias y a los Colegios Diocesanos. Es consolador y estimulante ver en las parroquias cuantos hijos de esta Iglesia, siguen sirviendo en la catequesis, la caridad, la acción litúrgica, el servicio a los enfermos y la acogida a los inmigrantes, y tantas acciones por las que se entregan sus vidas haciendo presente el amor del Señor, y, siempre, sostenidos y acompañados por nuestros presbíteros y diáconos.

A esta experiencia ya constatada en la Visita Pastoral de otros años, he añadido este curso la específica Visita que he realizado a nuestros Colegios, donde ver a nuestros niños, adolescentes y jóvenes, a padres cristianos interesados en la fe de sus hijos y a nuestros profesores muy vocacionados, con un alto nivel de compromiso en la educación integral de los alumnos, me ha significado una oportunidad de agradecer a Dios el regalo que son los colegios inspirados desde el compromiso de la Iglesia, siempre madre y maestra.

No quiero olvidad en esta invitación a acudir al Encuentro Diocesano de Pastoral de este curso, que vengáis a agradecer, junto a los dones de Dios a nuestras parroquias, comunidades, colegios y movimientos, también la riqueza de los acontecimientos diocesanos que hemos vivido y estamos, aún, viviendo. No puedo por razones de espacio ni tan siquiera enumerarlos, pero por citar, citaré tres que están muy vivos y en pleno desarrollo: la celebración del Año Jubilar de Nuestro Seminario, un año para agradecer los 275 años de su creación y para seguir rogando al Señor, y cooperando intensamente con Él en el campo de las vocaciones y el sacerdocio ministerial; el Encuentro Diocesano Sacerdotal, trabajado en los arciprestazgos y compartido ya diocesanamente el pasado 15 de mayo en su primera fase; y el Congreso Interdiocesano de Educación, que impulsa una renovada reflexión en padres y docentes sobre las necesidades de actuales de la educación de los niños y jóvenes, y cuya apertura vivimos el pasado 5 de mayo en nuestro Obispado, de Alicante.

Mucho hay que agradecer a Dios y a cuantos sois sus instrumentos para seguir sirviendo a esta Humanidad y para seguir edificando su Iglesia. Venid a celebrar el curso que termina, conociendo y pidiendo, a la vez, por la nueva etapa que debe ser, en el camino hacia Él y hacia los hermanos, el curso por estrenar: 2017-2018. Os espero.

Como siempre contáis con mi afecto, gratitud y bendición.

Un abrazo

+ Jesús Murgui Soriano

Obispo de Orihuela-Alicante

Mons. Jesús Murgui Soriano
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Mons. D. Jesús Murgui Soriano nace en Valencia el 17 de abril de 1946. Recibió la ordenación sacerdotal el 21 de septiembre de 1969 y obispo desde el 11 de mayo de 1996. Estudió en el Seminario Metroplitano de Moncada (Valencia) y está licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca y doctorado en esta misma materia por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. CARGOS PASTORALES Fue coadjutor entre 1969 y 1973 y párroco, en distintas parroquias de la archidiócesis de Valencia, entre 1973 y 1993, año en que es nombrado Vicario Episcopal. Fue Consiliario diocesano del Movimiento Junior entre 1973 y 1979 y Consiliario diocesano de jóvenes de Acción Católica de 1975 a 1979. Fue nombrado Obispo auxiliar de Valencia el 25 de marzo de 1996, recibiendo la ordenación episcopal el 11 de mayo de ese mismo año. Entre diciembre de 1999 y abril de 2001 fue Administrador Apostólico de Menorca. El 29 de diciembre de 2003 fue nombrado Obispo de Mallorca, sede de la que tomó posesión el 21 de febrero de 2004. El 27 de julio de 2012 se hizo público su nombramiento como Obispo de Orihuela-Alicante. El sábado 29 de septiembre de 2012, tomó posesión de la nueva diócesis. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia desde marzo de 2017. Cargo que desempeña desde el año 2005. Anteriormente, ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral desde 1996 a 1999 y de la Comisión Episcopal del Clero desde 1999 a 2005.