Día de la Iglesia diocesana en Asturias: «Construimos comunidad»

Este domingo, 28 de mayo, la Iglesia en Asturias celebra el “Día de la Iglesia diocesana”, una campaña anual que recuerda a los fieles la necesidad de colaborar económicamente con la iglesia más cercana, con el lema “Construimos comunidad”.

Un lema que quiere manifestar, tal y como señala el Arzobispo de Oviedo, Mons. Jesús Sanz, en su carta semanal, que entre todos “sencillamente abrimos la casa para acoger de tantos modos a quienes tienen necesidad de la oración que nos pone en amistad con Dios celebrando la fe y los sacramentos, o quienes tienen necesidad de seguir formándose como cristianos que quieren dar razones de su esperanza en medio de un mundo, no sólo plural, sino también hostil, al hecho religioso en general y al católico en particular; o aquellos que, de tantos modos y maneras, necesitan ser escuchados en sus miedos y soledad, curados en sus muchas heridas, acompañados en sus preguntas, y ayudarles a solucionar sus problemas de falta de dinero, de trabajo, de vestido, de comida o de vivienda”.

La diócesis es, en efecto, una casa común, una comunidad en la que todos los fieles se integran y que actúa cubriendo las necesidades de los más débiles y prestando una serie de servicios comunes pastorales, sociales y culturales.Esta campaña del Día de la Iglesia diocesana se engloba dentro de las actividades que realiza la Iglesia para financiarse, ya que su sustento depende exclusivamente de la aportación que hacen los fieles, bien directamente, bien a través de sus parroquias, y a través también del IRPF, al marcar la X en la casilla de la Iglesia, movimiento por el cual un 0,7% de su aportación se  destina  al  sostenimiento  de  la  Iglesia.  Esa aportación  se  dirige  a la Conferencia  Episcopal,  que  después distribuye lo recaudado entre las diócesis, en función de la renta de cada una.

Desde la Administración diocesana, dirigida por el sacerdote Antonio Nistal, se pone el énfasis en la importancia de recordar que son los fieles los que sostienen económicamente a la Iglesia, y no los presupuestos generales del Estado ni ninguna otra subvención de colaboración con las instituciones, que están destinadas a proyectos muy concretos.

En la diócesis asturiana el presupuesto anual se distribuye entre varias partidas, ocupando lo urgente un lugar preponderante, como son las necesidades sociales, algo prioritario, especialmente en las parroquias, donde Cáritas desarrolla una importante y fundamental labor de acogida. “Es necesario, también, acudir al sostenimiento de los sacerdotes –destacan en la Administración diocesana–, y eso ocupa una de las partidas de mayor presupuesto. Que los sacerdotes puedan vivir en condiciones dignas y suficientes para poder realizar su labor pastoral”. Además, otra partida importante la ocupan “las obras de conservación y mantenimiento de los templos y las casas parroquiales, muchas veces urgidas por la situación en la que se encuentran estos edificios, muy antiguos en su mayoría”. Además, se encuentran todas las necesidades que conlleva la labor de pastoral en Catequesis, Jóvenes, Familia, Inmigrantes, etc.

En este sentido, cabe recordar las iniciativas que van surgiendo año tras año, como el recién inaugurado Centro de Orientación Familiar diocesano, una obra de servicio a las familias, financiada en su totalidad por la Administración diocesana, con la ayuda inestimable de voluntarios en su puesta en marcha y coordinación. “Con el tiempo, como todas las instituciones diocesanas, el COF tendrá que conseguir autosostenerse –señalan desde la Administración–, a medida que vaya alcanzando una madurez”. Junto con estas nuevas iniciativas que nacen para atender a las diferentes necesidades que van surgiendo, se encuentran otras obras tan queridas como la Casa Sacerdotal o el Seminario, que suponen unas partidas importantes de gasto para la diócesis, sin embargo, “los seminaristas son de todos, es el futuro del presbiterio, y la atención a los mayores, por supuesto, es obligatoria”, señalan.

Tras haber pasado los años más críticos de la crisis, el presupuesto ha estado congelado durante varios ejercicios y con él, todas las obras nuevas y movimientos que supusieran grandes desembolsos. Actualmente los resultados del IRPF desvelan que ha aumentado el número de declaraciones a favor de la Iglesia, pero al mismo tiempo ha descendido el importe, con lo que se concluye que el nivel de riqueza de las personas ha ido disminuyendo, aunque haya aumentado el empleo. Al vivir con menos los ciudadanos, la Iglesia también cuenta con menos recursos. A pesar de ello, este año comienzan a desbloquearse ciertas iniciativas que llevaban tiempo paralizadas. Es el caso de la parroquia de Santa Olaya, en Gijón, que llevaba desde el 2008 esperando el comienzo de las obras de su nuevo templo, confinado a unos bajos desde hacía casi 30 años. O la ampliación de la parroquia de San Francisco Javier del barrio de La Tenderina (Oviedo), una comunidad parroquial que llevaba años reclamando un espacio celebrativo, proporcionado a su creciente labor pastoral.

Estas decisiones no sólo son tomadas por el Arzobispo o el responsable de la Administración diocesana, sino que está detrás también un órgano, obligatorio para todas las diócesis según el Código de Derecho Canónico, que recibe el nombre de Consejo de Asuntos Económicos (CAE). Está formado por una serie de profesionales expertos en diferentes materias como Derecho, Economía o Finanzas, que asesoran el Obispo en sus áreas respectivas.

Antes de tomar decisiones extraordinarias que tengan repercusiones importantes, como podría ser la creación de un nuevo templo, o la enajenación de algún bien eclesiástico, se requiere el parecer favorable de esta comisión, que estudia la operación para que reúna todos los requisitos de legalidad,  oportunidad y equilibrio en el mercado, una forma de proteger los bienes eclesiásticos y su correcto uso. Sus miembros, voluntarios que, desde su conciencia cristiana colaboran con la Iglesia ejerciendo este papel de gran responsabilidad, de forma desinteresada, también son los encargados de aprobar las cuentas del ejercicio actual, presentárselas al Obispo para su confirmación, aprobar los presupuestos de la diócesis y todas las operaciones que se acometan a lo largo del  año.

(Arzobispado de Oviedo)

Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 39286 Artículos
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).