Elige clase de religión

Mons. Casimiro López Llorente         Llega el momento de inscribir a los hijos en la clase de religión y moral católica en el colegio o en el instituto. La mayoría de los padres valoran la clase de religión católica y la vienen pidiendo curso tras curso con plena libertad y con una constancia admirable. Les felicito por el interés que demuestran en la formación completa de sus hijos.

La clase de la religión forma parte de la educación cristiana, que el día del bautismo los padres asumen libremente para sus hijos. Esta educación ha de llevarse a cabo, sobre todo, en la propia familia de palabra y con el testimonio de vida cristiana, en la parroquia mediante la catequesis de iniciación cristiana y en la escuela mediante la clase de religión. Los tres ámbitos son distintos en sus contenidos; a la vez todos son necesarios y complementarios. La familia cristiana acompaña al niño en el despertar religioso y le enseña a rezar y celebrar la fe; es el espacio donde se vive el amor, la filiación y la confianza, que conducen a sentirse hijos de Dios y hermanos unos de otros; y es el ámbito donde se conocen y viven las virtudes cristianas y los verdaderos valores. La parroquia modela y talla en la fe desde el encuentro personal con Jesucristo, ayuda a conocer, celebrar, vivir la fe y a orar personal y comunitariamente y hace discípulos misioneros insertos en la comunidad cristiana. Y la escuela, finalmente, instruye y enseña la religión y abre al diálogo con la ciencia y la cultura.

            El estudio de la religión católica en la escuela es, en efecto, un instrumento precioso para que niños y jóvenes crezcan en el conocimiento de todo lo que significa su fe a la par que van desarrollando sus saberes en otros campos; aprenderán así a confrontarlos e integrarlos en la visión unitaria de le fe, y a darse y dar razón de su fe. Comprenderán que creer en Dios ilumina las preguntas más profundas que ellos mismos llevan en su alma y que les plantean también en otras áreas del conocimiento. Aprenderán que Jesucristo es la revelación plena del misterio de Dios y del camino del ser humano. Verán que el Evangelio es fuente de virtudes y de los valores verdaderos. Entenderán nuestra cultura, cuyos valores y expresiones artísticas y de todo orden hunden sus raíces en la fe cristiana. Aprenderán a valorar lo bueno que hay en otras religiones y a respetar la dignidad sagrada de todos los hombres, sean creyentes o no, o pertenezcan a una religión o a otra. Además adquirirán una visión armónica del mundo y de la vida humana que les capacitará para ser personas felices y ciudadanos más libres y responsables, constructores de la convivencia y de una sociedad justa y en paz. La asignatura de religión ofrece una visión integral del mundo y de la persona. Permite también conocer el papel de las religiones en la formación de las culturas y por qué han sido, son y serán fundamentales en la vida de las personas.

A los padres católicos les animo a solicitar la clase de Religión y Moral católica para sus hijos, y a animar a otros padres a hacer lo mismo. Deben pedirlo expresamente si no se les ofrece en el colegio o instituto a la hora de la inscripción. Todo colegio e instituto debe ofrecerla. Los padres tienen derecho a que se les ofrezca y reclamarla, en su caso, por todos los medios legales. Los padres y los alumnos, que opten por ella, tienen derecho también a ser respetados en esta opción en el colegio y en todas las demás clases; los padres deben velar para que no se diga nada que menosprecie su elección ni se enseñe nada que pueda herir la sensibilidad católica de sus hijos; en su caso, tienen derecho a denunciarlo.

Finalmente recuerdo que, si bien los padres son los primeros responsables de la educación religiosa de sus hijos, toda la comunidad cristiana es también responsable de la misma. y no le puede ser indiferente que los niños tengan o no clase de religión.

+ Casimiro López Llorente

Obispo de Segorbe-Castellón

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