Una fecha de la Pascua que una a todos los cristianos

Mons. Joan E. Vives           Este año, los calendarios litúrgicos de la Iglesia Católica, de las Iglesias surgidas de la Reforma protestante y de las Iglesias de la Ortodoxia hemos coincidido en la fecha de la celebración de la Pascua. El domingo 16 de abril (o bien el día 3 de abril para los cristianos que siguen el calendario juliano), todos hemos celebrado la gran fiesta de la Resurrección del Señor, fundamento de toda nuestra fe. Ha sido motivo de una gran alegría y un estímulo a la reflexión.

Desde los inicios del cristianismo hubo divergencias en el cálculo de la fecha y tuvo que ser el primer Concilio ecuménico de Nicea (año 325) el que fijara la fecha y aun posteriormente hubo divergencias entre los romanos y los alejandrinos que aún nos duran. Celebrar unidos la Pascua es, por tanto, un gran anhelo ya desde la antigüedad. En 1975 el Papa Pablo VI hizo la propuesta de unificarla, y más recientemente el Papa Francisco en el Encuentro mundial de los sacerdotes de 2015 dijo: «La Iglesia está dispuesta a establecer una fecha fija para la Pascua, para que pueda ser celebrada el mismo día por todos los cristianos, ya sean católicos, protestantes u ortodoxos». La propuesta del Papa se fundamentaba en las buenas relaciones con el patriarca ecuménico ortodoxo, Bartolomé I de Constantinopla, así como con el patriarca Kiril de Moscú, con quien ha tenido un encuentro en Cuba lleno de esperanza para las relaciones ecuménicas. Hay que ponerse de acuerdo y la Iglesia Católica está dispuesta, ya desde los tiempos de Pablo VI, a renunciar al primer solsticio después de la luna llena de marzo y fijar una fecha independientemente de la luna, o bien cuando otros lo vieran más oportuno. Sería ciertamente un gran paso.

Esta iniciativa alentaría la pacificación entre las confesiones cristianas y ayudaría a racionalizar el calendario. El Papa ofreció esta iniciativa del cambio de fecha como un don de unidad con las otras confesiones, ya que los cristianos en el mundo estamos viviendo un momento dramático, las persecuciones son intensas como nunca antes, y son persecuciones que golpean de manera particular las Iglesias orientales que están en riesgo de desaparecer. La propuesta también reforzaría la identidad de los cristianos, especialmente de aquellos que son perseguidos, pues la Resurrección celebrada juntos por todos los cristianos aumentaría la importancia de esta fiesta central para la fe, en un momento en que el mundo global y los cambios aparecen como imposiciones y como cosas demasiado rápidas.

En 2014 en Barcelona en un Simposio sobre Católicos y Ortodoxos, Mons. Jean-Claude Périsset, Secretario emérito del Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos, habló sobre «La unificación de la fecha de la Pascua» y sus complejidades. Actualmente avalan esta propuesta el Primado anglicano Justin Welby y el Patriarca copto Tawadros II (Teodoro), así como el Patriarca de Constantinopla y el de Moscú. Debemos esperar que el Espíritu Santo haga madurar espiritualmente este tema. La propuesta de Pablo VI la fijaba el domingo después del segundo sábado de abril, y otros han hablado del tercer domingo de abril, como este año acaeció. No es una cuestión pequeña, sino que sería importante presentarnos al mundo celebrando unidos la gran fiesta cristiana de la Resurrección en un mismo día. Pidámoslo al Espíritu y mientras tanto ¡sigamos cantando y alabando al Señor que ha resucitado y nos ha dado nueva vida! ¡Santa Pascua a todos!

+ Joan E. Vives

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
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Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).