Fue un trabajador

Mons. Juan del Río             El trabajo constituye una dimensión fundamental de la existencia humana sobre la tierra. Dios Creador es el primer “trabajador” que edificó el cielo y la tierra, modelando al hombre a “su imagen y semejanza” (cf. Gn 2, 1-3. 7; 3,7). Desde el principio el trabajo es un don de Dios, un bien de la persona y lleva consigo el signo de la debilidad. Una vida sin trabajo se corrompe y en el trabajo el hombre se “hace mas hombre”.

El mismo Jesús es conocido entre sus compatriotas como “el artesano” (Mc 6,3). Vivió y trabajó en Nazaret, allí conoció los oficios propios de su época. En su predicación utilizará frecuentemente imágenes, parábolas y comparaciones sacadas de las profesiones que se daba en su entorno cultural. La predicación de la primitiva Iglesia, introduce en el mundo antiguo una concepción moral del trabajo. Frente a falsos espiritualismos, san Pablo exhorta repetidas veces a ganarse el pan de cada día “trabajando disciplinadamente” (2Tes 3,10-12). Así sucede en toda la tradición cristiana, donde se denuncia la ociosidad, la pereza, la negligencia laboral como faltas o pecados que se deben corregir.

Un trabajo digno debe ser el medio ordinario para la sustentación personal y familiar. Es el espacio habitual de la santificación de los seguidores del “Carpintero”, y donde se pone en practica las virtudes humanas y cristianas. Sin embargo, es una tentación continua el excesivo celo por el trabajo, que frecuentemente suplanta los deberes con el hogar y con los demás: “no solo de pan vive el hombre” (Mt 4,4).

La moderna organización del trabajo está muy lejos de estos principios de la primacía de la persona sobre el capital. Desgraciadamente el sistema laboral está en manos de grandes organizaciones que “divinizan el mercado”. Como consecuencia tenemos la lacra del desempleo, los bajos salarios, la incompatibilidad laboral con la vida familiar, la esclavitud del trabajo infantil, etc. Estamos en un momento difícil de la historia donde se necesita creatividad, prudencia y un rearme moral. Porque como ya dijo san Juan Pablo II: “hay algo que no funciona y concretamente en los puntos más críticos y de mayor relieve social” (Laborem exercens 18).

+ Juan del Río

Arzobispo Castrense

Mons. Juan del Río
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Mons. D. Juan del Río Martín nació el 14 de octubre de 1947 en Ayamonte (Huelva). Fue ordenado sacerdote en el Seminario Menor de Pilas (Sevilla) el 2 de febrero de 1974. Obtuvo el Graduado Social por la Universidad de Granada en 1975, el mismo año en que inició los estudios de Filosofía en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, obteniendo el título de Bachiller en Teología en 1979 por la Universidad Gregoriana de Roma. Es doctor en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1984). Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis de Sevilla. Comenzó en 1974 como profesor en el Seminario Menor de Pilas, labor que ejerció hasta 1979. De 1976 a 1979 regentó la Parroquia de Sta. María la Mayor de Pilas. En 1984, una vez finalizados los estudios en Roma, regresó a Sevilla como Vice-rector del Seminario Mayor, profesor de Teología en el Centro de Estudios Teológicos, profesor de Religión en el Instituto Nacional de Bachillerato Ramón Carande y Director espiritual de la Hermandad de los Estudiantes de la Universidad sevillana. CARGOS PASTORALES En los últimos años como sacerdote,continuó su trabajo con los jóvenes e inició su labor con los Medios de Comunicación Social. Así, desde 1987 a 2000 fue capellán de la Universidad Civil de Sevilla y Delegado Diocesano para la Pastoral Universitaria y fue, desde 1988 a 2000, el primer director de la Oficina de Información de los Obispos del Sur de España (ODISUR). Además, colaboró en la realización del Pabellón de la Santa Sede en la Expo´92 de Sevilla, con el cargo de Director Adjunto, durante el periodo de la Expo (1991-1992). El 29 de junio de 2000 fue nombrado obispo de Jerez de la Frontera y recibió la ordenación episcopal el 23 de septiembre de ese mismo año. El 30 de junio de 2008, recibe el nombramiento de Arzobispo Castrense de España y Administrador Apostólico de Asidonia-Jerez. Toma posesión como Arzobispo Castrense el 27 de septiembre de 2008. El 22 de abril de 2009 es nombrado miembro del Comité Ejecutivo de la CEE y el 1 de junio de 2009 del Consejo Central de los Ordinarios Militares. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde marzo de 2017. Ya había sido miembro de esta Comisión de 2002 a 2005 y su Presidente de 2005 a 2009, año en que fue elegido miembro del Comité Ejecutivo, cargo que desempeñó hasta marzo de 2017. El 20 de octubre de 2011, en la CCXXI reunión de la Comisión Permanente, fue nombrado miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia".