Signos y símbolos elocuentes, para adentrarnos en el MISTERIO

Mons. Ángel Pérez          Durante estos días los cristianos vamos a celebrar la fiesta más importante del año: la REDENCIÓN obrada por Nuestro Señor Jesucristo. Su GRACIA se va a canalizar a través de unas celebraciones marcadas por unos signos y símbolos muy elocuentes que nos ayudarán a adentrarnos en el gran MISTERIO DEL AMOR que jamás haya vivido la humanidad. Por si os pudiera ayudar a celebrarlas con toda su hondura y profundidad, intentaré evocar algunos de los signos y símbolos más elocuentes:

 

LOS RAMOS Y CANTOS

El Domingo de Ramos se celebra la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén. Se inicia con una procesión, cantando y batiendo ramos o palmas como lo hicieran los niños hebreos para proclamar nuestra fe y nuestra adhesión al Señor.

LOS OLEOS Y EL CRISMA

El Jueves Santo (en nuestra Diócesis se anticipa al Martes Santo por la tarde), en la Catedral, el Obispo, acompañado por TODOS los sacerdotes, por los religiosos y por los fieles laicos que colaboran más estrechamente en la tarea evangelizadora de la Diócesis, bendice los óleos y consagra el crisma para la celebración de los sacramentos: el óleo de catecúmenos, para el bautismo; el óleo de enfermos; el crisma, para el bautismo, la confirmación y las ordenaciones. Los óleos son de aceite, y el crisma, mezcla de aceite y bálsamos perfumados, que brotan de Cristo resucitado, simbolizan la dulzura, la belleza, el frescor, la fuerza, la sanación… que obra el Espíritu a través de ellos.

EL LAVATORIO DE LOS PIES

En la Eucaristía vespertina del Jueves Santo imitamos el gesto que hizo Jesús en su cena de despedida, dando a sus discípulos una plástica lección de servicio por parte de quien tiene autoridad en un grupo. Él vino a servir, y no a ser servido. En la cruz se entregó totalmente. Pero antes quiso hacer este gesto simbólico que repiten ahora el papa, los obispos y los párrocos en sus comunidades. Porque ellos deben ser signos vivientes del “Cristo entregado a los demás”.

LA COMUNIÓN

Comer pan y beber vino con los demás miembros de la comunidad es el gesto simbólico central que nos dejó Cristo: lo repetimos en cada Eucaristía. Ese pan es el Cuerpo de Cristo entregado por nosotros. Ese vino es su Sangre derramada por todos. El Señor, ahora Resucitado, nos lo ofrece como alimento para nuestro camino y como signo de unión en la comunidad.

LA CRUZ

El Viernes Santo, después de escuchar el relato de la Pasión, hacemos un gesto muy sencillo y significativo: nos presentan la cruz, cantando una aclamación a Cristo, y nos acercamos uno a uno a adorarla como signo de admiración y gratitud por lo que Jesús hizo por nosotros entregándose a la muerte de cruz y reconciliándonos así con Dios.

EL FUEGO

En la Vigilia Pascual se inicia la celebración en torno a una hoguera de fuego. De ahí se encenderá el CIRIO PASCUAL. Es en la oscuridad de la noche cuando brilla la luz que es Cristo. La Cuaresma empezó con ceniza. Ahora la Pascua empieza con fuego y luz, con agua, con pan y vino… Del Cirio que es símbolo de Cristo, Luz del mundo, vamos encendiendo nuestro cirio. Es un símbolo muy expresivo de que la Pascua de Cristo tiene que ser también Pascua nuestra, y todos estamos llamados a participar de su luz y de su vida.

EL AGUA BAUTISMAL

La noche de Pascua es el mejor momento para celebrar los bautizos o, al menos, para recordar el nuestro. El Bautismo es el sacramento por el que radicalmente nos incorporamos a Cristo, participando de su muerte y resurrección. Por eso se hace expresivamente la aspersión sobre todos y renovamos las promesas bautismales.

EL COLOR BLANCO

Como todos sabemos, los colores tienen un sentido simbólico. En la Cuaresma hemos celebrado vestidos de morado, color serio y austero. En Pentecostés, momento de la donación del Espíritu, que es fuego y amor, celebraremos de rojo. En la Pascua que comienza con la Vigilia del sábado al domingo, se utiliza el color blanco, color de la fiesta, de la alegría, de la pureza pascual.

ALELUYA

Se reestrena solemnemente el ALELUYA en la Vigilia Pascual. No se había escuchado desde el comienzo de la Cuaresma. Se añade el toque de las campanas y del órgano al entornar el Gloria. Se adorna la iglesia con flores más que en cualquier celebración del año.

Aprovecho estas líneas para invitaros a cada uno encarecidamente a que viváis una santa semana. Agradezco a todos los cofrades de nuestra Diócesis su disponibilidad, su entrega y sacrificio, su sensibilidad y su testimonio de vida «inficcionando de amor» (procesionando) todos los rincones de nuestros pueblos, haciendo así visible y actualizando nuestra propia salvación.

Con mi afecto y mi felicitación pascual.

+Ángel Pérez Pueyo

Obispo de Barbastro-Monzón

Mons. Ángel Pérez Pueyo
Acerca de Mons. Ángel Pérez Pueyo 112 Articles
- Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), nace el 18 de agosto de 1956. Es el segundo hijo del matrimonio (+) Rodrigo Pérez Fuertes (1.III. 1924 – 1.III.2012) y (+) Carmen Pueyo (21.II.1929 – 19.IV-2005). Su hermana, (+) Mª Concepción (19.V.1954 – 27.VII.1998), se queda paralítica cuando tenía catorce meses como consecuencia de una poliomielitis aguda. - A los 10 años de edad ingresa en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. De 1966 a 1971 cursa sus estudios de bachillerato en el Seminario Menor. En 1972 pasa al Seminario Mayor donde estudia COU y como es demasiado joven para iniciar los Estudios Eclesiásticos los formadores le recomiendan que inicie la Etapa Introductoria y estudie Magisterio en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Educación General Básica “Virgen del Pilar” que se hallaba ubicada en el mismo edificio del Seminario. En 1974 inicia sus Estudios Eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). - En 1977 va a Salamanca al Aspirantado “Maestro Ávila”, ¾casa de formación que los Sacerdotes Operarios tienen en España¾, donde cursa los tres últimos años de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Posteriormente realiza estudios de licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Civil de Salamanca. - A los 23 años, el día 19 de marzo de 1980, es ordenado sacerdote por Mons. Antonio Vilaplana Molina en Plasencia (Cáceres) donde había sido enviado por los Superiores de la Hermandad para realizar la Etapa de Pastoral como formador y profesor en el Seminario Menor de dicha Diócesis. - Al finalizar el curso 1979/80 es destinado al Seminario de Tarragona. Desde 1980 a 1985 desempeña su labor formativa en el Seminario Menor como responsable de los seminaristas y como tutor y profesor del Colegio-Seminario. - En 1985 es nombrado Rector del Aspirantado Menor de Salamanca. Colabora como profesor y tutor en el Colegio “Maestro Ávila” impulsando el trabajo de pastoral juvenil y vocacional con los alumnos y profesores del mismo colegio. - En julio de 1990, en la XVIII Asamblea General, es elegido miembro del Consejo Central y se le responsabiliza de la Coordinación Pastoral de la Hermandad. Durante este tiempo coordina la preparación y dirección de los Cursos para Formadores de Seminarios que se impartieron en Buenos Aires (Argentina), en Caracas (Venezuela), en Lima (Perú); colaboró en el diseño del Curso para Formadores de Seminarios organizado por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española que se viene celebrando durante el verano en Santander; y colabora como profesor en el Curso para Formadores de Seminarios de lengua española-portuguesa, organizado por la Congregación para la Educación Católica, que se imparte en el Pontificio Colegio Español de San José y en el que participan formadores de diferentes países Lati­noamericanos. En 1994 participa en Itaicí (Brasil) en el I Congreso Continental Latinoame­ricano de Vocaciones. - En julio de 1996, en la XIX Asamblea General es elegido Director General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios hasta el año 2002. En 1997 participa en el Congreso sobre secularidad del presbítero diocesano organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. – En julio de 2002, en la XX Asamblea General, celebrada en el Pontificio Colegio Español de San José de Roma (Italia) es reelegido por mayoría absoluta en primera votación. −El pasado 22 de mayo de 2008 la Hermandad ha recibido de la Santa Sede la aprobación como Asociación Sacerdotal de Derecho Pontificio, tal como soñó desde el comienzo Mosén Sol. Y en julio de 2008, por coincidir con el 125 aniversario de la Fundación de la Hermandad y el I Centenario de la muerte del Beato Manuel Domingo y Sol, se celebrará en Tortosa la XXI Asamblea General. – En septiembre de 2008, al concluir su mandato como Director General, es nombrado Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. – El 2 de agosto de 2013 es nombrado Rector del Pontificio Colegio Español de San José en Roma por la Congregación del Clero. – El 27 de diciembre de 2014 es nombrado por el Papa Francisco Obispo de Barbastro-Monzón.