Domingo de Ramos: ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

Mons. Francesc Pardo i Artigas          Este domingo vamos a las iglesias con palmas, ramos de laurel, de olivo. Primero nos reunimos en la plaza o fuera del templo. Somos muchos: niños, jóvenes, padres y madres, abuelos… los sacerdotes, el obispo. ¿Por qué? Porque es Domingo de Ramos.

Este domingo queremos recordar que Jesús, el hombre que más ha amado a todos y nos ama —especialmente a los niños, niñas, enfermos, pobres, a todos…— entró en aquella ciudad de Jerusalén aclamado por la multitud. El pueblo amaba a Jesús y aquel día lo demostraron, diciéndole, con ramos en las manos, que le recibían como enviado de Dios. Por eso gritaban: “¡Bendito el que viene en nombre del Señor!”.

Después entraremos en la iglesia y celebraremos la Misa, en la que no solo recordamos, sino que Jesús se hace presente entre nosotros de la forma que Él ha querido. En esta Misa proclamaremos un largo evangelio, una Buena Noticia, de los últimos días de Jesús, su pasión y muerte.

Pero, no solo hemos venido para recordar aquel día, sino que nosotros, transcurridos dos mil años, seguimos reconociendo a Jesús, el Hijo de Dios, quien para asegurar y mostrar que nos ama y que desea nuestra salvación vivió, murió y resucitó.

– Celebramos este Domingo de Ramos para darle gracias porque iniciamos la Semana Santa, en la que celebraremos que Él nos ha amado tanto que ha dado su vida en la cruz y que venciendo a la muerte resucitó.

– Vivamos este domingo pidiéndole también que quiera entrar en nuestros corazones, en nuestras familias, en nuestras escuelas, en nuestros hospitales, en las residencias de la tercera edad… que pase por nuestras calles.

– Digámosle que necesitamos también que entre en las vidas de nuestros niños y niñas, de nuestros jóvenes, de nuestros padres y madres de familia, de nuestros abuelos y de nuestras instituciones… para que nos ofrezca estimación, perdón, paz, fortaleza, esperanza, vida…

–  Comprometámonos a dejarlo entrar en nuestras vidas, no solo un rato los domingos, o cuando estamos enfermos o tenemos alguna necesidad, sino siempre, cada día

– Roguémosle: “Entra en nuestra casa, Señor Jesús”. Y como no es suficiente decirlo solo con palabras, lo hacemos con los ramos, las palmas, cantando: “Bendito el que viene en nombre del Señor”. Por ello te pedimos que no nos dejes nunca, quédate con nosotros,

–  Dispongámonos a vivir toda la Semana Santa. Y para vivirla hay que participar en las celebraciones del Domingo de Ramos, del Jueves Santo, del Viernes Santo, y sobre todo de la vigilia pascual o del domingo de Pascua. Las celebraciones no son únicamente memoria o recuerdo, sino actualización ahora y aquí, para todos nosotros y para toda la humanidad, de los hechos que conmemoramos.

–  Al mismo tiempo, la participación en otros actos de piedad popular puede ayudarnos a la contemplación y conocimiento de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

–  Pido y deseo que sea una Semana Santa para todos.

+ Francesc Pardo i Artigas

Obispo de Girona

Mons. Francesc Pardo i Artigas
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Francesc Pardo i Artigas nació en Torrellas de Foix (comarca del Alt Penedès, provincia de Barcelona), diócesis de Sant Feliu de Llobregat, el 26 de junio de 1946. Ingresó en el Seminario Menor de Barcelona y siguió estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor, de la misma diócesis. Se licenció en Teología, en la Facultad de Teología de Cataluña. Es autor de diversos artículos sobre temas teológicos publicados es revistas especializadas. Recibió la ordenación presbiteral en la basílica de Santa María de Vilafranca del Penedès, el 31 de mayo de 1973, de manos del cardenal Narcís Jubany. El 16 de julio del 2008, el Papa Benedicto XVI lo nombró Obispo de Girona. Recibió la Ordenación Episcopal el dia 19 de octubre del 2008 en la Catedral de Girona, tomando posesión de la diócesis el mismo día.