Las cofradías de Semana Santa

Mons. Salvador Giménez           Dentro de unos días todos los cristianos participaremos en las celebraciones de la semana santa, que tienen un significado muy especial porque en ellas actualizamos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Son días muy intensos en los que culmina y concluye la preparación que cada uno de nosotros ha realizado durante la Cuaresma. Al menos ese era y es su objetivo. Hemos utilizado este tiempo para profundizar en los aspectos básicos de la vida cristiana, que debe parecerse en todos sus extremos a la del Señor. Para ello contamos de manera permanente con la Palabra de Dios que nos orienta y con los sacramentos que nos fortalecen. Tanto en Cuaresma como en Semana Santa. Ahí radica la insistencia en la bondad de participar en las celebraciones parroquiales.

nbsp;          Es cierto que, a lo largo de los siglos, las comunidades cristianas, en su afán de aceptar y anunciar los pormenores de la vida del Señor, han recurrido a todos los medios artísticos a su alcance: obras pictóricas y escultóricas, composiciones musicales, obras de teatro y películas de cine… para hacer visible su presencia y profundizar en su mensaje. Han enriquecido con estas aportaciones el acervo de la cultura universal. Han conseguido que muchísimos se emocionaran con las grandes intuiciones bíblicas y tradiciones cristianas. Las cofradías y hermandades existentes en nuestra geografía eclesial, especialmente las de semana santa, han contribuido también a pregonar ese mismo conocimiento y experiencia cristiana a toda nuestra sociedad. Exhibiendo los “pasos” o escenas del Señor ayudan a contemplar sus sentimientos (el dolor, la soledad, la alegría…) y sus actitudes (negación, traición, oración…), a interiorizarlos y a procurar seguir las huellas, los pasos, del Redentor.

En nuestra diócesis están presentes diversas cofradías y hermandades que cobran un fuerte protagonismo en estos días preocupándose de la organización externa de todos los actos de la Semana Santa. No parece que tengan inconveniente en manifestar públicamente su fe. Es cierto que también durante el resto del año existe cierta preocupación por la atención espiritual de todos los cofrades y hermanos. Son asociaciones públicas de fieles con una clara finalidad: vivir y hacer vivir el evangelio del Señor. Tienen, además, una intensa vinculación parroquial: se reúnen en sus locales, el consiliario les acompaña y el desarrollo del resto de actividades coinciden con las que realizan los demás feligreses como son las catequéticas, las litúrgicas o las caritativas.

Desde estas líneas quisiera transmitir una invitación a todos los miembros de las cofradías y a sus familias en el sentido de que su participación en los diferentes actos programados fuera consciente, constructora de comunidad y evangelizadora. Que no se redujera su presencia a solemnizar externamente la celebración sino que su actitud, nacida de la fe, les hiciera aumentar cada día su cercanía a Jesucristo y al prójimo, escuchando y leyendo la Palabra de Dios, alimentándose con los sacramentos y procurando la fraternidad humana que nace de la caridad de Cristo. Estoy seguro que de ese modo, además de nuestro agradecimiento por su tarea, vivirán con una gran alegría y entusiasmo sus obligaciones cristianas y participarán con todos los restantes miembros de la Iglesia en la misión evangelizadora a la que nos llama el papa Francisco.

+Salvador Giménez

Obispo de Lleida

Mons. Salvador Giménez Valls
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Mons. D. Salvador Giménez Valls nace el 31 de mayo de 1948 en Muro de Alcoy, provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia. En 1960 ingresó en el Seminario Metropolitano de Valencia para cursar los estudios eclesiásticos. Es Bachiller en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote el 9 de junio de 1973. Es licenciado en Filosofía y Letras, con especialización en Historia, por la Universidad Literaria de Valencia. CARGOS PASTORALES Inició su ministerio sacerdotal como párroco de Santiago Apóstol de Alborache, de 1973 a 1977, cuando fue nombrado director del Colegio “Claret” en Xátiva, cargo que desarrolló hasta 1980. Este año fue nombrado Rector del Seminario Menor, en Moncada, donde permaneció hasta 1982. Desde 1982 hasta 1989 fue Jefe de Estudios de la Escuela Universitaria de Magisterio “Edetania”. Desde 1989 a 1996 fue párroco de San Mauro y San Francisco en Alcoy (Alicante) y Arcipreste del Arciprestazgo Virgen de los Lirios y San Jorge en Alcoy (Alicante) entre 1993 y 1996. Desde este último año y hasta su nombramiento episcopal fue Vicario Episcopal de la Vicaría II Valencia Centro y Suroeste. Además, entre 1987 y 1989, fue director de la Sección de Enseñanza Religiosa, dentro del Secretariado de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la CEE, y fue miembro del Colegio de Consultores entre 1994 y 2001. El 11 de mayo de 2005 se hacía público su nombramiento como obispo auxiliar de Valencia. Recibió la ordenación episcopal el 2 de julio del mismo año. Fue administrador diocesano de Menorca del 21 de septiembre de 2008 hasta el 21 de mayo de 2009, fecha en la que fue nombrado obispo de esta sede. Tomó posesión el 11 de julio del mismo año. El 28 de julio de 2015 se hacía público su nombramiento como obispo de Lleida. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde 2014. También ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de 2005 a 2014.