La alegría en el sufrimiento

Mons. Juan del Río              Existe un misterioso vínculo entre el gozo y el dolor, aunque desde el punto de vista humano parezcan dos conceptos antagónicos. Sin embargo, desde la fe en un Dios, que muestra su amor a la humanidad, permitiendo que el propio Hijo se encarnarse y muriese en la cruz (cf. Jn 3,16), esa aparente incompatibilidad ha cambiado: “vuestra tristeza se convertirá en gozo”(Jn 16,20). Porque en el Misterio Pascual de Cristo, se revela cómo el amor divino es la única fuerza que nos hace pasar de la tristeza de la pasión a la alegría de la resurrección. Por eso dirá san Agustín: “quién ama no sufre de ningún modo el sufrimiento, o si sufre se llega a amar al mismo sufrimiento”. No estamos ante ningún masoquismo, sino frente a un cambio de sentido total: el amor a Dios es la clave para superar y vencer el enigma del dolor y vivir la alegría del alma.

nbsp;Los cristianos pasamos por los trances más amargos de la vida, como cualquier persona. La fe no los impide, ni los anula, sino que por el ímpetu que produce el amor a Cristo, se puede llegar a transformar en gozo, los mayores sufrimientos personales o colectivos. Esto es lo que vemos en los testimonios de los mártires de los todos los siglos, en el ejemplo de tantos cristianos probados con largas enfermedades, los que sufren la extrema pobreza y los que viven en desolación espiritual o corporal. Ellos, no han perdido la sonrisa de sus rostros y la seguridad en la justicia divina.

 ¿Cómo se llega a ello? Madurando en la fe cada día. Así, aquellos que están comenzando llevarán el dolor con paciente sumisión; para los que van progresando en la confianza en el Señor, cargarán con las contrariedades cotidianas de buena gana; pero aquellos que están consumidos en el amor a Dios, abrazarán con ardor lo que les venga, porque han aprendido que todo sucede para el bien de los elegidos de Dios (cf. Rm  8,28). Si no, qué otro sentido pueden tener sus propias palabras: “Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan ….alegraos y regocijaos, porque grande será en los cielos vuestra recompensa” (Mt 5,11-12).

+ Juan del Río

Arzobispo Castrense

 

Mons. Juan del Río
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Mons. D. Juan del Río Martín nació el 14 de octubre de 1947 en Ayamonte (Huelva). Fue ordenado sacerdote en el Seminario Menor de Pilas (Sevilla) el 2 de febrero de 1974. Obtuvo el Graduado Social por la Universidad de Granada en 1975, el mismo año en que inició los estudios de Filosofía en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, obteniendo el título de Bachiller en Teología en 1979 por la Universidad Gregoriana de Roma. Es doctor en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1984). Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis de Sevilla. Comenzó en 1974 como profesor en el Seminario Menor de Pilas, labor que ejerció hasta 1979. De 1976 a 1979 regentó la Parroquia de Sta. María la Mayor de Pilas. En 1984, una vez finalizados los estudios en Roma, regresó a Sevilla como Vice-rector del Seminario Mayor, profesor de Teología en el Centro de Estudios Teológicos, profesor de Religión en el Instituto Nacional de Bachillerato Ramón Carande y Director espiritual de la Hermandad de los Estudiantes de la Universidad sevillana. CARGOS PASTORALES En los últimos años como sacerdote,continuó su trabajo con los jóvenes e inició su labor con los Medios de Comunicación Social. Así, desde 1987 a 2000 fue capellán de la Universidad Civil de Sevilla y Delegado Diocesano para la Pastoral Universitaria y fue, desde 1988 a 2000, el primer director de la Oficina de Información de los Obispos del Sur de España (ODISUR). Además, colaboró en la realización del Pabellón de la Santa Sede en la Expo´92 de Sevilla, con el cargo de Director Adjunto, durante el periodo de la Expo (1991-1992). El 29 de junio de 2000 fue nombrado obispo de Jerez de la Frontera y recibió la ordenación episcopal el 23 de septiembre de ese mismo año. El 30 de junio de 2008, recibe el nombramiento de Arzobispo Castrense de España y Administrador Apostólico de Asidonia-Jerez. Toma posesión como Arzobispo Castrense el 27 de septiembre de 2008. El 22 de abril de 2009 es nombrado miembro del Comité Ejecutivo de la CEE y el 1 de junio de 2009 del Consejo Central de los Ordinarios Militares. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde marzo de 2017. Ya había sido miembro de esta Comisión de 2002 a 2005 y su Presidente de 2005 a 2009, año en que fue elegido miembro del Comité Ejecutivo, cargo que desempeñó hasta marzo de 2017. El 20 de octubre de 2011, en la CCXXI reunión de la Comisión Permanente, fue nombrado miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia".