Cerca de Dios y de los hermanos. Día del Seminario

Mons. Àngel Saiz Meneses           Hoy celebramos el Día del Seminario. Os invito a que nos preguntemos: ¿qué le pedimos a un sacerdote de nuestro tiempo? Que viva una espiritualidad profunda, que tenga una sólida formación doctrinal, que no sea un burócrata frío o un pequeño director ejecutivo, sino que tenga por encima de todo un corazón de pastor que da la vida por las ovejas. Uno de los aspectos de ese corazón de pastor que hoy se valora y se reclama es “que sea cercano”.  Ciertamente, el sacerdote está llamado a ser instrumento de cercanía de Dios al ser humano, y a la vez ha de ser un hombre cercano con sus hermanos. Su misión es conectar dos realidades aparentemente separadas, el mundo de Dios  y nuestro mundo humano. Está llamado a ser mediador, como un puente que enlaza,  que lleva al hombre a Dios. Ciertamente, nadie es capaz de cumplir esa misión por sí mismo, es Dios quien toma la iniciativa y llama.  El sacramento del orden manifiesta la cercanía de Dios a los hombres, y por parte del sacerdote, la respuesta positiva a la llamada y la disponibilidad para ser instrumento de esta cercanía.

El sacerdote debe ser un “hombre de Dios”, que vive la configuración con Cristo como el centro que unifica todo su ministerio y toda su existencia. Un verdadero oyente de la Palabra, con una intensa vida de oración y que deviene un maestro de oración. Tanto su vida como su acción pastoral están centradas en la Eucaristía, y es en la celebración eucarística donde expresa e intensifica su unión con Cristo, actualiza su ofrecimiento al Padre y recibe la gracia para renovar e impulsar su ministerio, para estrenarlo cada día. Sus ojos, su corazón, su vida entera está fija en Dios, hablando a Dios de los hombres y a los hombres de Dios, para poder guiar a sus hermanos hasta Dios.

Por otra parte, el sacerdote debe ser muy humano, verdaderamente humano. Ser de Dios, estar con Dios, y ser realmente hombre, según la voluntad de Dios, según su designio creador. Vivir cerca de Dios y de los hermanos, no alejarse de las ovejas sino ser cercanos al pueblo de Dios. Jesús nos da el mayor y mejor ejemplo. Primero por el hecho de la encarnación, haciéndose en todo igual a nosotros, excepto en el pecado. A lo largo de su vida, compartiendo, escuchando, acogiendo a todos, haciéndose cargo de las situaciones de quienes se acercaban a él, compadeciéndose de ellos. La cercanía más grande es participar realmente en el sufrimiento del ser humano, asumiendo en sí mismo el sufrimiento del mundo, haciéndose uno con cada persona.

La cercanía va acompañada también de alegría y esperanza, del testimonio de una vida plena, de la felicidad del servicio a Dios y a los hermanos, de entrega generosa hasta dar la vida. Jesús no ofreció un sacrificio de algo externo a Dios, sino que se ofreció a sí mismo. El sacerdote hace de su existencia una ofrenda agradable al Padre, un don total de sí mismo siguiendo el ejemplo de Jesús, que «no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por la multitud» (Mc 10, 45). Cerca de Dios, cerca de las personas, en medio de la sociedad, en el tiempo que nos ha tocado vivir, haciendo del servicio a Dios y a los demás el eje central de su existencia, aceptando la voluntad de Dios, ofreciendo la vida en totalidad, gastándose y desgastándose por los hermanos, especialmente por los más pequeños y necesitados.

Pidamos hoy especialmente al Señor por las vocaciones, para que nos bendiga con sacerdotes santos y sabios, cercanos y sencillos, a imagen del Buen Pastor.

+ Josep Àngel Saiz Meneses
Obispo de Terrassa

Mons. Josep Àngel Saiz Meneses
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Mons. Josep Àngel Saiz Meneses nació en Sisante (Cuenca) el 2 de agosto de 1956. En el año 1965 la familia se trasladó a Barcelona y se instaló en el barrio de Sant Andreu de Palomar. Ingresó en el Seminario Menor Nostra Senyora de Montalegre de Barcelona en el 1968. Posteriormente realizó estudios de Psicología en la Universidad de Barcelona entre los años 1975 y 1977. Participó activamente como miembro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad de Jóvenes. Posteriormente estudió en el Seminario Mayor de Toledo los cursos de filosofía, espiritualidad y teología (1977- 1984) y fue ordenado presbítero en la Catedral de Toledo el 15 de julio de 1984. El mismo año obtuvo el Bachillerato en Teología por la Facultad de Teología de Burgos. En la archidiócesis toledana tuvo diversos destinos, primero como párroco en Los Alares y Anchuras de los Montes (1984-1985) y después como vicario de Illescas (1986-1989). El curso 1985-1986 fue capellán soldado en el Hospital de Valladolid. Entre otros servicios realizados en Toledo fue también consiliario de zona de los Equipos de la Madre de Dios (1986-1989), consiliario de zona del Movimiento de Maestros y profesores Cristianos (1986-1989) y profesor de religión en la Escuela de F.P. La Sagra de Illescas (1986-1989). El año 1989 regresó a Barcelona y fue nombrado vicario en la parroquia de Sant Andreu del Palomar, y el 1992 rector de la Iglesia de la Mare de Déu del Roser en Cerdanyola y Responsable de la Pastoral Universitaria en la Universitat Autònoma de Barcelona. También el mismo año 1992 fue nombrado responsable del SAFOR (Servei d'Assistència i Formació Religiosa) de la Universitat Autònoma de Barcelona y Responsable del CCUC (Centre Cristià d'Universitaris de Cerdanyola del Vallès). El año 1995 fue nombrado Consiliario Diocesano del Movimiento Cursillos de Cristiandad. Obtuvo la licenciatura en la Facultad de Teologia de Catalunya el año 1993 con la tesina: “Génesis y teología del Cursillo de Cristiandad”, dirigida por el Dr. Josep M. Rovira Belloso, y publicada el año 1998. En la misma Facultat de Teologia ha realizado los cursos de doctorado. Ha publicado diversos artículos sobre la evangelización y la pastoral en el mundo juvenil, en especial en la revista Ecclesia, y comenzó la elaboración de la tesis doctoral sobre “Agents i institucions d'evangelització”. El 6 de mayo del año 2000 fue nombrado Secretario General y Canciller del Arzobispado de Barcelona y el 10 de abril del 2001 miembro del Colegio de Consultores de la misma archidiócesis. El 30 de octubre de 2001 fue nombrado Obispo titular de Selemsele y Auxiliar de Barcelona y consagrado el 15 de diciembre del mismo año en la Catedral de Barcelona. El 15 de junio de 2004 fue nombrado primer obispo de la nueva diócesis erigida de Terrassa y Administrador Apostólico de la archidiócesis de Barcelona y de la nueva diócesis de Sant Feliu de Llobregat. El 25 de julio tomó solemne posesión en la S. I. Catedral Basílica del Sant Esperit en Terrassa. En la Conferencia Episcopal Española es el Presidente de la Comisión de Seminarios y Universidades.