«Caminos de felicidad»

Mons. Juan del Río            Todo ser humano tiende a una vida gozosa. Nadie quiere ser infeliz. A la vez sabemos, que la dicha total no puede encontrarse en este “valle de lágrimas”. El fin de la fe cristiana es alcanzar la vida eterna. ¿Está reñida el bienestar temporal con la esperanza última? ¡En absoluto! Dios no es enemigo de la libertad y la felicidad del hombre. Él, no es ningún competidor de las conquistas sociales. Se alegra con sus criaturas en el disfrute de todo lo bello que hay en esta vida. Dios, es la fuente de donde proviene la verdadera salud y paz para los hombres. Únicamente el Altísimo reúne en grado infinito y sobreabundantemente todos los medios requeridos para ser felices. Luego la idea de la posmodernidad de que la fe en Dios impide nuestra plena realización, es inadmisible y perversa.

La predicación de Cristo opera un cambio radical en los conceptos acerca de la felicidad y la desgracia. Jesús no ha bajado de los cielos para juzgar al mundo, sino para que este se salve por Él (cf. Jn 3, 17. 36; 6,47; 11,26). En su Persona, ya están virtualmente presentes todos los bienes que constituyen la verdadera felicidad. Ello, lo encontramos recapitulado en el mensaje de las Bienaventuranzas: Mt 5,2-12; Lc 6, 20-26. Desde esta vivencia clave, son felices los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen: Lc 11,28. Quienes creen sin haber visto: Jn 20,29. Aquellos que no se escandalizan de Jesús: Lc 7,23; Mt 11.6. Los siervos fieles y prudentes: Mt 24,46; Lc 13,43. Siempre que ejercemos la caridad con los necesitados: Lc 14,14…etc.

Por tanto, la felicidad completa no la da las criaturas, ni las cosas materiales, aunque estas son necesarias y ayudan. Nunca las debemos absolutizarlas, porque al final terminan esclavizándonos. Si quieres ser feliz: purifica tu corazón, vive y deja vivir, lejos de ti la soberbia, darte a los demás, valora la familia y las buenas amistades, cuida los pequeños detalles. Y la regla de oro: “con la misma medida que midas, serás medido”. De esta manera, ayudados por la gracia y los sacramentos, se anticipa algo del: “el cielo aquí en la tierra”.

+Juan del Río Martín
Arzobispo Castrense de España

Mons. Juan del Río
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Mons. D. Juan del Río Martín nació el 14 de octubre de 1947 en Ayamonte (Huelva). Fue ordenado sacerdote en el Seminario Menor de Pilas (Sevilla) el 2 de febrero de 1974. Obtuvo el Graduado Social por la Universidad de Granada en 1975, el mismo año en que inició los estudios de Filosofía en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla, obteniendo el título de Bachiller en Teología en 1979 por la Universidad Gregoriana de Roma. Es doctor en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (1984). Su ministerio sacerdotal lo desarrolló en la diócesis de Sevilla. Comenzó en 1974 como profesor en el Seminario Menor de Pilas, labor que ejerció hasta 1979. De 1976 a 1979 regentó la Parroquia de Sta. María la Mayor de Pilas. En 1984, una vez finalizados los estudios en Roma, regresó a Sevilla como Vice-rector del Seminario Mayor, profesor de Teología en el Centro de Estudios Teológicos, profesor de Religión en el Instituto Nacional de Bachillerato Ramón Carande y Director espiritual de la Hermandad de los Estudiantes de la Universidad sevillana. CARGOS PASTORALES En los últimos años como sacerdote,continuó su trabajo con los jóvenes e inició su labor con los Medios de Comunicación Social. Así, desde 1987 a 2000 fue capellán de la Universidad Civil de Sevilla y Delegado Diocesano para la Pastoral Universitaria y fue, desde 1988 a 2000, el primer director de la Oficina de Información de los Obispos del Sur de España (ODISUR). Además, colaboró en la realización del Pabellón de la Santa Sede en la Expo´92 de Sevilla, con el cargo de Director Adjunto, durante el periodo de la Expo (1991-1992). El 29 de junio de 2000 fue nombrado obispo de Jerez de la Frontera y recibió la ordenación episcopal el 23 de septiembre de ese mismo año. El 30 de junio de 2008, recibe el nombramiento de Arzobispo Castrense de España y Administrador Apostólico de Asidonia-Jerez. Toma posesión como Arzobispo Castrense el 27 de septiembre de 2008. El 22 de abril de 2009 es nombrado miembro del Comité Ejecutivo de la CEE y el 1 de junio de 2009 del Consejo Central de los Ordinarios Militares. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es miembro del Consejo de Economía y de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social desde marzo de 2017. Ya había sido miembro de esta Comisión de 2002 a 2005 y su Presidente de 2005 a 2009, año en que fue elegido miembro del Comité Ejecutivo, cargo que desempeñó hasta marzo de 2017. El 20 de octubre de 2011, en la CCXXI reunión de la Comisión Permanente, fue nombrado miembro de la "Junta San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia".