Apertura del Seminario Menor

Mons. Vicente Jiménez Queridos diocesanos: Con gozo os anuncio una buena noticia: la apertura del Seminario Menor “San Valero y San Braulio” en nuestra Diócesis de Zaragoza para el curso próximo 2017-2018.

El Seminario Menor es una institución que ha dado sus frutos positivos en la Iglesia a lo largo de su historia. El tema de la apertura del Seminario Menor ha sido tratado con los obispos de la Provincia Eclesiástica de Zaragoza y con el Equipo de Superiores de nuestro Seminario. He consultado también el tema con el Consejo Episcopal de Gobierno, con el Consejo Presbiteral y con el Consejo Pastoral Diocesano, que me han dado su parecer favorable al proyecto del nuestro seminario Menor.

Por eso, después de las consultas pertinentes he decidido la erección canónica del Seminario Menor, que comenzará su funcionamiento el próximo curso 2017-2018.

Valor actual del Seminario Menor

Los documentos de la Iglesia recomiendan la existencia del Seminario Menor. Cito solamente algunos: Vaticano II, Optatam totius 3; Código de Derecho Canónico, cn. 234; Exhortación apostólica de San Juan Pablo II, Pastores dabo vobis 63; Directorio para el Ministerio Pastoral de los Obispos, Apostolorum Successores 86.

Estamos convencidos de que Dios sigue llamando también a niños y adolescentes, a quienes ha elegido “desde el seno materno” para colaborar en su proyecto de salvación, como se manifiesta en el profeta Jeremías (Jr 1,5) o en Juan Bautista (Lc 1,15). Pero normalmente Dios se sirve de mediaciones personales e institucionales, que ayudan a escuchar, interpretar y seguir con libertad su voz. Tal es el caso de Elí en relación con Samuel: “Comprendió Elí que era el Señor el que llamaba al joven. Y dijo a Samuel: “ve a acostarte. Y si te llama de nuevo, di: “Habla, Señor, que tu siervo escucha” (1 Sam 3, 9). El Seminario es la institución eclesial específica que ejerce esa misión mediadora en orden a la vocación sacerdotal.

El Papa San Juan Pablo II en la exhortación apostólica Pastores Dabo Vobis escribe: “La Iglesia, con la institución de los Seminarios Menores, toma bajo su especial cuidado, discerniendo y acompañando estos brotes de vocación sembrados en los corazones de los muchachos […] Su propuesta educativa tiende a favorecer oportuna y gradualmente aquella formación humana, cultural y espiritual que llevará al joven a iniciar el camino en el Seminario Mayor con una base adecuada y sólida” (PDV 63).

Nuestra confianza para abrir el Seminario Menor se apoya en que la Iglesia valora positivamente el Seminario Menor, adaptado a las exigencias de los tiempos actuales, como lo demuestran las experiencias positivas en bastantes Diócesis en España. En el curso pasado 2015-2016, 47 Diócesis en España tenían Seminario Menor con internado, con un total de 1203 seminaristas.

La nueva Ratio fundamentalis institutionis sacerdotalis. El don de la vocación presbiteral (Congregación para el Clero. Roma, 8 de diciembre de 2016) trata de los Seminarios Menores y otras formas de acompañamiento vocacional de los adolescentes. En los números 16 al 23 habla de la erección canónica; finalidad; condiciones de admisión; dinamismo del desarrollo de la persona; formación espiritual; estudios; formadores).

La finalidad del Seminario menor es “ayudar a la maduración humana y cristiana de los adolescentes que muestran algunos signos de vocación al sacerdocio ministerial, con el fin de desarrollar, conforme a su edad, la libertad interior que les haga capaces de corresponder al designio de Dios sobre su vida” (Ratio fundamentalis institutionis sacerdotalis 18)

Apoyo al Seminario Menor y a la pastoral vocacional

Una vez más os invito encarecidamente a promover la obra de las vocaciones. Es verdad que toda vocación es iniciativa soberana de Dios: “No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido” (Jn 15, 16), por lo que toda vocación sacerdotal es un don que debe ser pedido al Dueño de la mies (cfr. Mt 9, 38).

Pero, supuesta la gracia de Dios, para que aumente el número de vocaciones y la calidad de las mismas se requiere nuestra colaboración entusiasta y generosa, que pasa, entre otras cosas, por promover decididamente una pastoral específica vocacional, amplia y capilar en las familias, parroquias, colegios, centros educativos y otros ámbitos, que nos muevan especialmente a los sacerdotes a ser mediadores audaces y sin complejos. Para ello tendremos que dar testimonio evangélico de la propia vocación con alegría y humildad, aun en medio de las cruces diarias. Deberemos acercarnos a los niños, adolescentes y jóvenes y hacerles una invitación clara y directa para que sean sacerdotes el día de mañana. Habrá que iniciarles en la vida de oración, de amistad con Jesús, invitarles a participar frecuentemente en la Eucaristía, en la celebración del sacramento de la Penitencia y tener dirección espiritual. Tendremos también que ayudar a las familias a vencer resistencias y mostrarles que la vocación es un bien para sus hijos, si ese es el plan de Dios.

Os pido a todos los diocesanos, especialmente a los sacerdotes y religiosos, que acojáis con esperanza el nacimiento del Seminario menor y apoyéis con ilusión las iniciativas y acciones, que se promuevan desde el Equipo de Superiores de nuestro Seminario de San Valero y San Braulio, y desde la Delegación de Pastoral Vocacional, que harán oportunamente la propaganda necesaria.
Pongamos la obra de las vocaciones y, de modo singular, el Seminario Menor naciente bajo la protección de la Virgen María y de San José, que en el hogar de Nazaret cuidaron de Jesús, que “iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres”(Lc 2, 52). Que San Valero y San Braulio nos guíen en el camino.
Con mi afecto y bendición,

+ Vicente Jiménez Zamora
Arzobispo de Zaragoza

Mons. Vicente Jiménez Zamora
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Mons. D. Vicente Jiménez Zamora nace en Ágreda (Soria) el 28 de enero de 1944. Fue ordenado sacerdote diocesano de Osma-Soria el 29 de junio de 1968. Es licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, en Teología Moral por la Pontificia Universidad Lateranense de Roma y en Filosofía por la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino de Roma. CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal y episcopal está unido a su diócesis natal, en la que durante años impartió clases de Religión en Institutos Públicos y en la Escuela Universitaria de Enfermería, además fue profesor de Filosofía y de Teología en el Seminario Diocesano. También desempeñó los cargos de delegado diocesano del Clero (1982-1995); Vicario Episcopal de Pastoral (1988-1993); Vicario Episcopal para la aplicación del Sínodo (1998-2004) y Vicario General (2001-2004). Fue, desde 1990 hasta su nombramiento episcopal,abad-presidente del Cabildo de la Concatedral de Soria. El 12 de diciembre de 2003 fue elegido por el colegio de consultores administrador diocesano de Osma-Soria, sede de la que fue nombrado obispo el 21 de mayo de 2004. Ese mismo año, el 17 de julio, recibió la ordenación episcopal. El 27 de julio de 2007 fue nombrado Obispo de Santander y tomó posesión el 9 de septiembre de 2007. Desde el 21 de diciembre de 2014 es Arzobispo de Zaragoza, tras hacerse público el nombramiento el día 12 del mismo mes. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro del Comité Ejecutivo desde el 14 de marzo de 2017. Además, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales para la Doctrina de la Fe (2007-2008) y Pastoral Social (2008-2011). Desde 2011 era presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, tras ser reelegido para el cargo el 13 de marzo de 2014. El sábado 29 de marzo de 2014 la Santa Sede hizo público su nombramiento como miembro de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.