“Por muchos” y “Per tots els homes”

Mons. Enrique Benavent El primer domingo de cuaresma comienza a utilizarse en las misas que se celebren en castellano un nuevo misal. Es la tercera edición del misal de Pablo VI publicado después del Vaticano II.

Por deseo del papa Benedicto XVI se ha introducido un cambio en la traducción de las palabras de la consagración del cáliz: “este es el cáliz de mi sangre… que será derramada por vosotros y por muchos (la versión anterior decía: por todos los hombres)”. De momento en catalán seguiremos diciendo vessada per vosaltres i per tots els homes.

Las razones que llevaron al papa Benedicto XVI a pedir esta modificación no son de carácter dogmático. De ningún modo se quiere insinuar que Cristo no murió por todos los hombres: Jesús no excluyó a nadie de su voluntad de salvación a la hora de entregar su vida. Tampoco se quiere sugerir que, aunque Jesús en su intencionalidad muriera por todos, de hecho su muerte no ha aprovechado a todos: quiénes son, han sido o serán los beneficiarios de la Redención es algo que únicamente Dios conoce. Desde la fe hemos de decir que Cristo quiso salvar a todos, y que para alcanzar esa salvación nos debemos abrir a su gracia para que se nos apliquen los méritos de su pasión. No debemos especular más.

Los motivos del cambio son de orden lingüístico. En el Nuevo Testamento encontramos las dos fórmulas. En el camino hacia Jerusalén, Jesús dijo a sus discípulos que él no había venido a ser servido, sino a “servir y dar la vida en rescate por muchos” (Mt 20, 28; Mc 10, 45). Según los relatos de la institución de la Eucaristía de Mateo y Marcos, afirmó que su sangre iba a ser derramada por muchos (Mt 26, 28; Mc 14, 24). De hecho, cuando la misa se celebraba en latín, la fórmula de la consagración era una traducción literal de estas palabras de Jesús: se empleaba la expresión pro multis. En cambio, cuando comenzó a celebrarse en las lenguas vernáculas, el pro multis se tradujo por todos los hombres. Se hizo una traducción que era, al mismo tiempo, una interpretación.

Desde una perspectiva teológica se trata de una interpretación correcta, que ya se encuentra en el Nuevo Testamento: san Pablo repite que Cristo murió por todos (2Cor 5, 14-15; 1Tim 2, 6; Heb 2, 9), y en la carta a los Romanos (c. 5) usa todos y muchos alternativamente como sinónimos. Por ello, hay que afirmar que esta traducción-interpretación es concorde con la Palabra de Dios que ha sido inspirada por el mismo Dios. De hecho Benedicto XVI, en su obra Jesús de Nazaret, comentando el paso del muchos de Jesús al todos de Pablo, afirma: “queda cada vez más claro que Cristo, de hecho, murió por todos”.

En el muchos de Jesús no hay deseo de excluir a nadie, sino de incluir a toda la humanidad, que es una multitud incalculable. Pero, puesto que Jesús, al instituir la Eucaristía usó la expresión por muchos, Benedicto XVI quiso que se respetaran con fidelidad sus palabras. Por ello, no debemos interpretar este cambio como un deseo de excluir a nadie de la salvación; tampoco podemos afirmar que la fórmula por todos los hombres no es fiel a la fe cristiana; ni debemos pensar que entre las dos fórmulas hay oposición. En todo caso este cambio nos debe llevar a acoger con gratitud el don de la salvación que se nos da en la Eucaristía y a desear y pedir que alcance a todos.

+ Enrique Benavent Vidal
Obispo de Tortosa

Mons. Enrique Benavent Vidal
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Nació el 25 de abril de 1959 en Quatretonda (Valencia. Cursó los estudios eclesiásticos en el Seminario Diocesano de Moncada (Valencia), asistiendo a las clases de la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” donde consiguió la Licenciatura en Teología (1986). Es Doctor en Teología (1993) por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. Recibió la ordenación sacerdotal en Valencia de manos de Juan Pablo II el 8 de noviembre de 1982, durante su primera Visita Apostólica a España. CARGOS PASTORALES En su ministerio sacerdotal ha desempeñado los cargos de: coadjutor de la Parroquia de San Roque y San Sebastián de Alcoy (provincia de Alicante y archidiócesis de Valencia) y profesor de Religión en el Instituto, de 1982 a 1985; formador en el Seminario Mayor de Moncada (Valencia) y profesor de Síntesis Teológica para los Diáconos, de 1985 a 1990; y Delegado Episcopal de Pastoral Vocacional, de 1993 a 1997. Durante tres años, de 1990 a 1993, se trasladó a Roma para cursar los estudios de doctorado en la Pontificia Universidad Gregoriana. Es profesor de Teología Dogmática en la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia”, desde 1993; profesor en la Sección de Valencia del Pontifico Instituto “Juan Pablo II” para Estudios sobre Matrimonio y Familia, desde 1994; Director del Colegio Mayor “S. Juan de Ribera” de Burjassot-Valencia, desde 1999; Decano-Presidente de la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer” de Valencia, desde 2004, y Director de la Sección Diócesis de la misma Facultad, desde 2001; además, desde 2003, es miembro del Consejo Presbiteral. Fue nombrado Obispo Auxiliar de Valencia el 8 de noviembre de 2004. El 17 de mayo de 2013 el Papa Francisco le nombró Obispo de Tortosa. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE, desde 2008 es miembro de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la fe y desde 2005 de la de Seminarios y Universidades.