Ante la IIl edición en castellanodel Misal Romano

Mons. Celso Morga Queridos fieles: La tercera edición típica del Misal Romano, fue publicada en latín en 2002, y nuevamente impresa en 2008 con algunas modificaciones.

Ahora llega a nosotros, después de una larga espera, traducida en lengua castellana para todas las diócesis de España, y que entrará en vigor a partir del I domingo de cuaresma. Ante este fenómeno editorial y litúrgico tan importante, la Iglesia se alegra de poder celebrar la Eucaristía con este Libro, cuyo objetivo ha sido mejorar y perfeccionar las dos anteriores ediciones surgidas de la reforma conciliar: la primera, de 1970; y la segunda, de 1975. ¿Qué significa el Misal? Para poder comprender la relevancia de este Libro, conviene definir en primer lugar lo que es y significa el Misal para la vida litúrgica de la Iglesia. Para decirlo con palabras muy sencillas, el Misal es el libro que contiene todo aquello que es necesario para celebrar bien el sacrosanto misterio de la Eucaristía, fuente y culmen de toda vida cristiana. Ahí se encuentran las oraciones presidenciales, las plegarias eucarísticas, los prefacios, el Ordinario de la Misa, las bendiciones, etc. Pero antes de nada, el Misal ofrece una gran introducción doctrinal y litúrgica destinada al estudio, sereno y detallado, de cada una de las partes y elementos de la Misa. A esta parte la llamamos Ordenación General del Misal Romano, y debe ser siempre un texto de referencia para verificar si realmente lo que vemos o hacemos en la sagrada liturgia es justo aquello que hemos de ver y de hacer en la celebración eucarística, especialmente aquella que convoca a una mayor porción de la comunidad, la misa dominical. El Misal no es un libro para leer simplemente, sino también para cantar. Por eso esta edición nueva nos presenta una mayor riqueza de textos musicalizados, para aquellas misas que requieren una mayor solemnidad. Para tal fin, el Misal lleva adjunto algunos CD para que, escuchándolos una y otra vez, y ensayando convenientemente, los ministros y la comunidad puedan habituarse a las distintas melodías, tanto del Ordinario de la Misa como de otras piezas litúrgicas, como el Pregón Pascual, la procesión en la Vigilia Pascual, mostración de la santa Cruz del Viernes Santo, etc. El Misal también contiene aspectos pedagógicos, o mejor dicho, mistagógicos, que ayudan a celebrar bien con la mente y la forma de la Iglesia. Ahí se señalan indicaciones prácticas para que los que intervienen en la celebración realicen correctamente sus oficios y ministerios. Estas normas no deben considerarse como imposiciones que coartan la libertad, sino como líneas – guía para que la celebración resulte siempre participada, unificada y bella en su noble sobriedad, sin perder en nada la naturaleza sagrada que le es propia. ¿Qué hay de nuevo en esta edición? Sin pretender ser exhaustivos, señalar que se han introducido numerosas celebraciones incorporadas al Calendario Romano General; nuevos textos en el Común de la Bienaventurada Virgen María; entre las misas votivas se ha añadido la de la Divina Misericordia; la de Nuestro Señor Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, y la de san Juan Bautista. En el Propio del tiempo: una nueva misa para la Vigilia de Epifanía; en Cuaresma, las oraciones sobre el pueblo en los formularios de cada día; una nueva oración colecta para el viernes de la V semana, para la conmemoración de la Virgen de los Dolores, y otra para el sábado siguiente, de temática bautismal; en el tiempo de Pascua se añaden once colectas nuevas, más un formulario para la Vigilia de la Ascensión del Señor, y una colecta alternativa para la misa de la solemnidad. En lo que respecta al Ordinario de la Misa hay una novedad en la traducción de las palabras de la consagración del cáliz: el texto latino pro multis, hasta ahora expresado con las palabras“ por todos los hombres“, viene traducido literalmente “por muchos”. Esta expresión pretende ofrecer una mayor fidelidad a los textos originales del Nuevo Testamento (cf. Mt 26,28 y Mc 14,25) y a la tradición litúrgica de la Iglesia latina. Este cambio de traducción está claramente fundamentado en una carta del Papa Benedicto XVI, fechada en 2012, dirigida al presidente de la Conferencia Episcopal Alemana. En ella el Papa dice: “Respeto reverencial de la Iglesia por la palabra de Jesús, y fidelidad de Jesús a la palabra de la Escritura: esta doble fidelidad es la razón de la fórmula por muchos”. ¿Y qué encontramos en el Apéndice? Aquí se encuentran los textos del Ordinario con música, el rito de la bendición del agua para la aspersión dominical, la bendición de un ministro extraordinario de la comunión, la bendición del cáliz y de la patena dentro de la misa, algunos modelos de oración universal, las plegarias eucarísticas para las misas con niños, la preparación para la misa y la acción de gracias al finalizar la misa. Y en forma de separata la presente edición ofrece además una selección de textos en latín para cuando la Misa se celebre en esta lengua. Los textos bíblicos usados en esta edición – antífonas de entrada y comunión–, además de los ya conocidos nuevos Leccionarios, son los correspondientes a la versión oficial de la Biblia de la Conferencia Episcopal Española, aprobada en 2014. Para concluir, invito a los sacerdotes y fieles laicos y religiosos a amar el Misal, a usarlo con respetuoso y profundo sentido espiritual y pastoral. Que cada cual corrija humildemente aquellas formas menos convenientes, que hayan surgido bien por la ignorancia, la pereza o la comodidad de los que intervenimos habitualmente en las acciones litúrgicas. El Misal ha sido y es un vivo instrumento, teológico y pastoral al mismo tiempo, que la Iglesia pone en nuestras manos para mayor gloria de Dios y nuestra permanente santificación. Por tanto, disfrutemos de él y hagámoslo fecundo y bello en medio de nuestras comunidades.

+ Celso Morga Iruzubieta Arzobispo de Mérida-Badajoz

Mons. Celso Morga Iruzubieta
Acerca de Mons. Celso Morga Iruzubieta 86 Articles
Mons. Celso Morga Iruzubieta nació en Huércanos, La Rioja, el 28 de enero de 1948. Completó sus estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano de Logroño y fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1972. Posteriormente, cursó la licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad de Navarra, donde obtuvo el Doctorado en 1978.morga_iruzubieta_celso Más tarde desarrolló su labor pastoral en diversas parroquias de La Rioja y fue vicario judicial adjunto del Tribunal Diocesano entre 1974 y 1980. Ese año se trasladó a Córdoba (Argentina) para impartir la docencia de Derecho Canónico en el Seminario Archidiocesano. También ejerció de juez en el Tribunal Eclesiástico y de capellán de un colegio religioso. A su regreso a España en 1984, le nombraron párroco de San Miguel, en Logroño, y en 1987 fue llamado a Roma para trabajar en la Congregación para el Clero, el dicasterio vaticano que se ocupa de los asuntos que se refieren a la vida y ministerio de 400.000 sacerdotes católicos en todo el mundo. Allí ha trabajado de jefe de Sección y, desde noviembre de 2009, de subsecretario, cargo que ha ocupado hasta su nombramiento de secretario y Arzobispo titular de Alba Marítima, siendo ordenado obispo por el Papa Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro el día 5 de febrero de 2011. Además de su responsabilidad en la Curia Romana, Mons. Celso Morga ha desarrollado una intensa labor pastoral en diversas parroquias de la capital italiana, entre ellas la parroquia de los Santos Protomártires Romanos. Es autor de algunos libros de teología espiritual y ha publicado varios trabajos sobre la vida y el ministerio de los sacerdotes, en L’Osservatore Romano y otras revistas. En la Conferencia Episcopal Española es miembro, desde noviembre de 2014, de la Comisión Episcopal del Clero.