¡Lo realmente «progre», «audaz» y «novedoso», sigue siendo ser cristiano!

Mons. Ángel Pérez Pueyo ¡Lo realmente «progre», «audaz» y «novedoso», sigue siendo ser cristiano!Aunque los cristianos no siempre hayamos sabido estar a la altura del Maestro, fue Él quien revolucionó el mundo con su modo de ser y de proceder.

El giro que Jesucristo propuso con su autoridad mesiánica fue de tal envergadura que cambió radicalmente la ley que estaba establecida en aquel tiempo: el perdón en vez de venganza y el amor al enemigo en vez del odio, son las dos últimas antítesis del Sermón del Monte. De las otras cuatro os hablé la semana pasada. Gracias, por el eco que tuvieron.

Jesús, con esta doctrina, ha escrito una de las páginas de más altura de toda la literatura universal, y que, posteriormente, inspiraría a Gandhi su campaña de «la no-violencia activa». Estas antítesis: «habéis oído que se dijo a los antiguos…, pero yo os digo» se oponían radicalmente a la tradición legal de los letrados y de los fariseos.

Jesús propone cambiar la ley del talión, «ojo por ojo, diente por diente», esto es, puedes vengarte en la medida en que has sido ofendido. La ley del talión, que se encontraba en el código de Hammurabi en Babilonia, nos puede parecer hoy una ley inhumana y obsoleta. Pero en su tiempo fue una ley de moderación, pues trataba de poner límite a la venganza, tanto a nivel de sentencia judicial como a nivel de individuos o de familias. El castigo no podía ser ilimitado sino que debía ser igual al daño recibido.

Hay que reconocer que este espíritu de venganza, —tan inhumano como obsoleto—, sigue estando vivo en el corazón de aquellas personas que —aunque se tengan por «progres» o «liberales»— utilizan expresiones como estas: «el que la hace, la paga», «no te dejes pisar», «el que ríe el último ríe mejor», «la mejor defensa es un buen ataque»… Para Jesús y los que deseen seguirlo, en cambio, queda excluido no sólo la venganza efectiva sino también el deseo de la misma, hasta llegar a renunciar a todo tipo de justicia vengativa o a cualquier violencia activa, incluso como autodefensa: «No hagáis frente al que os agravia, al contrario,…» y muestra con varios ejemplos —que no deben tomarse al pie de la letra— el verdadero espíritu de perdón, de reconciliación y de fraternidad.

Además, por si no fuera suficiente, Jesús mandó amar a los enemigos: «Habéis oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo» Para los israelitas, todo el que no pertenecía al pueblo de Dios era considerado como «extraño» y «enemigo» a quien no era necesario amar. Este era el sentido. Pues bien, Jesús, una vez más, rompe con la tradición de los rabinos y va más allá: «Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os aborrecen y rezad por los que os persiguen y os calumnian».

Cristo da un paso de gigante y para gigantes. No contento con ampliar el concepto de prójimo a toda persona sin distinción y el de perdón hasta setenta veces siete, manda además amar incluso al enemigo. Según Jesús, para el que ama no hay más que hermanos.

«Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto» es la conclusión de las seis antítesis. La excelencia. La santidad. Al discípulo de Cristo no le basta con saludar y amar a los amigos; eso lo hace cualquiera. Al cristiano se le pide más: que sean perfectos como el Padre celestial.

El mensaje de Jesús aparece aquí en toda su radicalidad y revoluciona todos nuestros criterios y valores humanos. Duro programa de examen es el que propugna. ¿Seremos capaces de aprobarlo? Por eso, Cristo, nos avisa al principio de las seis antítesis: «Si vuestra fidelidad no es mayor (si no sois mejores) que la de los letrados y fariseos no entraréis en el Reino de los Cielos». Ahora entendemos mejor la sabiduría cristiana a la que se refería Pablo en la comunidad de Corinto: «la sabiduría de este mundo es necedad a los ojos de Dios. Por eso es absurda toda división, toda animadversión y todo partidismo, que rompen el amor entre los miembros de la comunidad cristiana, verdadero templo de Dios. La auténtica sabiduría cristiana es conocer la propia dignidad del creyente y de la comunidad en que éste vive; y establecer después la jerarquía de valores y pertenencias: «Todo es vuestro, vosotros de Cristo y Cristo de Dios». Dios sigue siendo el gran protagonista de tu vida, aunque lo ignores o lo niegues.

Jesucristo no propone estas normas o enseñanzas a sus discípulos como una mera utopía. Es el ideal, que si fracasa, será por la dureza del corazón humano y/o por las estructuras violentas y egoístas con que hemos creado el mundo. Jesucristo excluye conscientemente toda clase de violencia o ensañamiento, pero no una resistencia pacífica, basada en el amor. De ello dieron prueba fehaciente, muchos hijos del Alto Aragón.

Con mi afecto y bendición

+ Ángel Pérez Pueyo

Obispo Barbastro-Monzón

Mons. Ángel Pérez Pueyo
Acerca de Mons. Ángel Pérez Pueyo 132 Articles
- Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), nace el 18 de agosto de 1956. Es el segundo hijo del matrimonio (+) Rodrigo Pérez Fuertes (1.III. 1924 – 1.III.2012) y (+) Carmen Pueyo (21.II.1929 – 19.IV-2005). Su hermana, (+) Mª Concepción (19.V.1954 – 27.VII.1998), se queda paralítica cuando tenía catorce meses como consecuencia de una poliomielitis aguda. - A los 10 años de edad ingresa en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. De 1966 a 1971 cursa sus estudios de bachillerato en el Seminario Menor. En 1972 pasa al Seminario Mayor donde estudia COU y como es demasiado joven para iniciar los Estudios Eclesiásticos los formadores le recomiendan que inicie la Etapa Introductoria y estudie Magisterio en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Educación General Básica “Virgen del Pilar” que se hallaba ubicada en el mismo edificio del Seminario. En 1974 inicia sus Estudios Eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). - En 1977 va a Salamanca al Aspirantado “Maestro Ávila”, ¾casa de formación que los Sacerdotes Operarios tienen en España¾, donde cursa los tres últimos años de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Posteriormente realiza estudios de licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Civil de Salamanca. - A los 23 años, el día 19 de marzo de 1980, es ordenado sacerdote por Mons. Antonio Vilaplana Molina en Plasencia (Cáceres) donde había sido enviado por los Superiores de la Hermandad para realizar la Etapa de Pastoral como formador y profesor en el Seminario Menor de dicha Diócesis. - Al finalizar el curso 1979/80 es destinado al Seminario de Tarragona. Desde 1980 a 1985 desempeña su labor formativa en el Seminario Menor como responsable de los seminaristas y como tutor y profesor del Colegio-Seminario. - En 1985 es nombrado Rector del Aspirantado Menor de Salamanca. Colabora como profesor y tutor en el Colegio “Maestro Ávila” impulsando el trabajo de pastoral juvenil y vocacional con los alumnos y profesores del mismo colegio. - En julio de 1990, en la XVIII Asamblea General, es elegido miembro del Consejo Central y se le responsabiliza de la Coordinación Pastoral de la Hermandad. Durante este tiempo coordina la preparación y dirección de los Cursos para Formadores de Seminarios que se impartieron en Buenos Aires (Argentina), en Caracas (Venezuela), en Lima (Perú); colaboró en el diseño del Curso para Formadores de Seminarios organizado por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española que se viene celebrando durante el verano en Santander; y colabora como profesor en el Curso para Formadores de Seminarios de lengua española-portuguesa, organizado por la Congregación para la Educación Católica, que se imparte en el Pontificio Colegio Español de San José y en el que participan formadores de diferentes países Lati­noamericanos. En 1994 participa en Itaicí (Brasil) en el I Congreso Continental Latinoame­ricano de Vocaciones. - En julio de 1996, en la XIX Asamblea General es elegido Director General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios hasta el año 2002. En 1997 participa en el Congreso sobre secularidad del presbítero diocesano organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. – En julio de 2002, en la XX Asamblea General, celebrada en el Pontificio Colegio Español de San José de Roma (Italia) es reelegido por mayoría absoluta en primera votación. −El pasado 22 de mayo de 2008 la Hermandad ha recibido de la Santa Sede la aprobación como Asociación Sacerdotal de Derecho Pontificio, tal como soñó desde el comienzo Mosén Sol. Y en julio de 2008, por coincidir con el 125 aniversario de la Fundación de la Hermandad y el I Centenario de la muerte del Beato Manuel Domingo y Sol, se celebrará en Tortosa la XXI Asamblea General. – En septiembre de 2008, al concluir su mandato como Director General, es nombrado Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. – El 2 de agosto de 2013 es nombrado Rector del Pontificio Colegio Español de San José en Roma por la Congregación del Clero. – El 27 de diciembre de 2014 es nombrado por el Papa Francisco Obispo de Barbastro-Monzón.