Los Medios de Comunicación Social – Orientaciones pastorales y éticas

Mons. Vicente Jiménez Queridos diocesanos: La Iglesia concede gran importancia a los medios de comunicación social.

La Iglesia pondera los bienes incalculables que el recto uso de los medios de comunicación social aporta diariamente a la humanidad, sin olvidar, tampoco, los daños morales y sociales, de las mismas proporciones, que genera su manejo irresponsable. En esta carta pastoral ofrezco algunas orientaciones pastorales y éticas.

Finalidad de los medios de comunicación social

Cuando no es posible la comunicación directa, necesitamos de los medios de comunicación como mediadores indirectos de la información y como plataformas de intercambio y de discusión. Los medios de comunicación sirven para formar, informar y entretener, si bien este último aspecto prevalece a veces sobre los demás. Sin medios de comunicación no podríamos organizar ni nuestra propia vida privada ni la complejidad de nuestras sociedades modernas. Los medios de comunicación son algo así como una masa de comunicación que une a las sociedades: cuanto más grande y compleja es una sociedad, más necesitamos de los medios de comunicación. Ante todo, las democracias no pueden funcionar sin un libre intercambio de opinión e información, y sin una implicación de todos.

Los medios de comunicación son elementos esenciales de las sociedades modernas. Su finalidad no está en ellos mismos, sino que en cuanto herramientas de la comunicación han de servir al hombre y al entendimiento mutuo. Los medios de comunicación – y aquellos que los crean y difunden – deben respetar los deberes éticos, porque su objetivo debe ser trabajar en favor del entendimiento recíproco y atendiendo a las siguientes preguntas: ¿para qué sirve este entendimiento y que lo impide? ¿Cómo se puede ayudar al hombre y a sus relaciones sociales? ¿Qué procesos contribuyen al bien común, por ejemplo, al libre intercambio de opinión y de información?

Postura de la Iglesia ante las redes sociales

Internet, sobre todo las nuevas redes sociales son vistas como una importante expansión de las posibilidades de comunicación. El Papa Benedicto XVI trató este tema en reiteradas ocasiones. Al respecto dijo: “Las nuevas tecnologías permiten a las personas encontrarse más allá de las fronteras del espacio y de las propias culturas, inaugurando así un mundo nuevo de amistades potenciales. Esta es una gran oportunidad, pero supone también prestar una mayor atención y una toma de conciencia sobre los posibles riesgos” (Benedicto XVI, Mensaje para la XLV Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales 2011). Al igual que los demás medios, las redes sociales deben contribuir al bien común y al desarrollo de las personas. El Papa Benedicto demanda “una seria reflexión sobre el sentido de la comunicación en la era digital”. La comunicación eminentemente dialógica en las redes sociales supone para la Iglesia una gran oportunidad para su desarrollo en comunión y en unidad. El Papa Francisco tiene una cuenta de Twitter(@pontifex) con millones de seguidores.

Responsabilidad ante los medios de comunicación

Los medios de comunicación pueden unir a la gente o aislarla. Pueden enriquecer, ilustrar e inspirar al hombre, pero también pueden conducir al mal Lo que hacemos y dejamos de hacer en los medios y en las redes sociales debe estar al servicio del fin de cualquier comunicación humana: la superación de la confusión de Babel (Gn 11, 4-8) y el logro de una comprensión entre todos mediante el Espíritu de Dios (cfr. Hch 2, 5-11). El concepto ético central se llama aquí responsabilidad: responsabilidad ante Dios que quiere que nos sirvamos de la verdad para seguir adelante y que nos busquemos en el amor; responsabilidad con el prójimo, que debe verse integrado, hecho partícipe y enriquecido por los medios, y responsabilidad conmigo mismo, que por los medios de comunicación he de formar una comunidad auténtica con los otros, en vez de excluirme de los demás y de sus necesidades reales en un aislamiento mediático.

Si bien es deseable que los cristianos conquisten el “continente digital” y lo llenen de la luz del Evangelio, también deben alejarse de un uso común de la comunicación. Tienen sentido que los cristianos suban y publiquen entradas relacionadas con temas cristianos. Pero si con sus palabras denuncian, calumnian, ofenden o enjuician a otras personas, o si bien proclaman o contribuyen a la división, entonces estarán actuando en contra de cuanto pide el Papa Francisco en Evangelii Gaudium: “La alegría del Evangelio es para todo el pueblo, no puede excluir a nadie”; esto afecta también a la presencia de los cristianos en los medios de comunicación social. “Que hoy la Iglesia salga a anunciar el Evangelio a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, sin demoras, sin asco y sin miedo (Evangelii Gaudium 23).

Con mi afecto y bendición,

+ Vicente Jiménez Zamora
Arzobispo de Zaragoza

Mons. Vicente Jiménez Zamora
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Mons. D. Vicente Jiménez Zamora nace en Ágreda (Soria) el 28 de enero de 1944. Fue ordenado sacerdote diocesano de Osma-Soria el 29 de junio de 1968. Es licenciado en Teología por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, en Teología Moral por la Pontificia Universidad Lateranense de Roma y en Filosofía por la Pontificia Universidad Santo Tomás de Aquino de Roma. CARGOS PASTORALES Su ministerio sacerdotal y episcopal está unido a su diócesis natal, en la que durante años impartió clases de Religión en Institutos Públicos y en la Escuela Universitaria de Enfermería, además fue profesor de Filosofía y de Teología en el Seminario Diocesano. También desempeñó los cargos de delegado diocesano del Clero (1982-1995); Vicario Episcopal de Pastoral (1988-1993); Vicario Episcopal para la aplicación del Sínodo (1998-2004) y Vicario General (2001-2004). Fue, desde 1990 hasta su nombramiento episcopal,abad-presidente del Cabildo de la Concatedral de Soria. El 12 de diciembre de 2003 fue elegido por el colegio de consultores administrador diocesano de Osma-Soria, sede de la que fue nombrado obispo el 21 de mayo de 2004. Ese mismo año, el 17 de julio, recibió la ordenación episcopal. El 27 de julio de 2007 fue nombrado Obispo de Santander y tomó posesión el 9 de septiembre de 2007. Desde el 21 de diciembre de 2014 es Arzobispo de Zaragoza, tras hacerse público el nombramiento el día 12 del mismo mes. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro del Comité Ejecutivo desde el 14 de marzo de 2017. Además, ha sido miembro de las Comisiones Episcopales para la Doctrina de la Fe (2007-2008) y Pastoral Social (2008-2011). Desde 2011 era presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, tras ser reelegido para el cargo el 13 de marzo de 2014. El sábado 29 de marzo de 2014 la Santa Sede hizo público su nombramiento como miembro de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.