El «Pastor» que se hizo «cordero» para rescatar al «rebaño»

Mons. Ángel Pérez Pueyo           El día 24 de abril de 2005 tuve la GRACIA de poder asistir en la plaza de san Pedro a la misa de inauguración del Pontificado del Papa Benedicto XVI.

Al acercarse mi segundo aniversario como obispo de esta Diócesis veo cómo sus palabras están resultando programáticas en mi humilde ministerio pastoral: «Era costumbre en el antiguo oriente que los reyes se llamasen a sí mismos pastores de su pueblo. Era una imagen de su poder, una imagen única: para ellos los pueblos eran como ovejas de las que el pastor podía disponer a su agrado. Por el contrario, el Pastor de todos los hombres, [el Emmanuel, el Dios con nosotros, que acabamos de celebrar su nacimiento,] se ha hecho ÉL MISMO CORDERO, se ha puesto de la parte de los corderos, de los que son pisoteados y sacrificados, dando la vida por sus ovejas. No es el poder lo que redime sino el amor. Este es el distintivo de Dios: Él mismo es AMOR (…) El Dios, que se ha hecho cordero, nos dice que el mundo se salva por el CRUCIFICADO y no por los crucificadores».

Juan Bautista reconoce en Jesús al “Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Estas palabras se repiten cinco veces en la celebración de la eucaristía. La quinta vez, inmediatamente antes de la comunión como indicando que el que se une a Cristo sacramentalmente reconoce y asume también su condición de “Cordero sacrificial” que está dispuesto a cargar con el pecado del mundo, es decir, con el pecado propio y ajeno.

“Quitar el pecado del mundo” significa no sólo erradicar toda la situación de mal que hay en el mundo sino que supone también la victoria de la luz sobre las tinieblas y sobre la negación del amor a Dios y a los hermanos en sus múltiples manifestaciones, cuyo resumen es el EGOÍSMO, el DESAMOR. Estos pecados están dentro de cada uno de nosotros. Si echamos un vistazo, nos damos cuenta de que en la sociedad campea la explotación, la corrupción, la pobreza, el hambre, la incultura, la violencia, el sufrimiento de muchos inocentes, la marginación de los sin voz… en una palabra, la violación de los derechos humanos. A nadie se le escapa que en el mundo laboral, abunda la competencia desleal, el paro, la inseguridad y las zancadillas. Que en nuestras familias hay frialdad, falta de diálogo y de entendimiento, lucha entre las generaciones, desamor, infidelidades, divorcios y abortos. Y en el plano personal nos dominan las actitudes de soberbia, la avaricia, la lujuria, la envidia, el afán de dominio, el odio, la rivalidad y la venganza.

¿Cómo luchar contra el mal para erradicarlo de nuestras vidas, de nuestros hogares, de nuestros ambientes…? Nuestra única esperanza sigue siendo Jesús de Nazaret, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Él es nuestra victoria, nuestra liberación y nuestra paz. Por Cristo y con Él somos capaces de vencer el pecado cada día y de construir el Reino de Dios y su justicia en la tierra. Jesús cargó sobre sí nuestros pecados y asumió nuestra condición pecadora, como lo demostró en su bautismo en las aguas del Jordán; pero al mismo tiempo venció nuestros pecados por medio de su muerte expiatoria y de su resurrección gloriosa, que en nosotros se actualiza a través de los sacramentos.

Pedir perdón no es una actitud propia de cobardes. Justo lo contrario. Pedir perdón nos hace creíbles, nos ennoblece, nos engrandece, nos hace más humanos y celestiales. Desde hace un tiempo, cuando termino de hablar personalmente con alguien, y ya son más de quinientas las personas con las que he tenido la dicha de “bucear por su corazón”, suelo preguntarle si desea que le regale el “abrazo de Dios”. Y mientras le impongo las manos para absolverle y fundirme finalmente en un abrazo fraterno, no es infrecuente tener que ofrecerle también un kleenex.

Os invito, por medio de esta oración de José Javier Pérez Benedí, a pedir por nuestra conversión continua como testigos del Cordero de Dios que quita el pecado de mundo y a mostrar con nuestra vida que vivimos todos los valores evangélicos, sobre todo el amor, la fraternidad humana, la justicia y la solidaridad con los más pobres.

Con su sangre nos compró

Juan nos presenta a Jesús
como “Cordero de Dios”:
Quita el pecado del mundo,
nos ofrece su perdón.

Por el pecado, los hombres
no aceptan al Creador.
Le vuelven el rostro al Padre,
abusando de su amor.

Y así despiden, con rabia,
un olor a corrupción,
proclamando con orgullo:
El único “dios soy yo”.

Al no creer en Dios Padre,
se buscan la perdición:
Esclavos de “falsos dioses”
les rinden adoración.

El resultado es un mundo
duro, injusto y pecador,
marcado por la violencia,
la soberbia y la ambición.

Dios, que no abandona al hombre,
nos envió un Salvador,
un Cordero que, en la cruz,
con su sangre nos compró.

Que, al recordar al Cordero,
antes de la comunión,
con fe y amor, le entreguemos
todo nuestro corazón.

Con mi afecto y bendición

+ Ángel Pérez Pueyo
Obispo Barbastro-Monzón

Mons. Ángel Pérez Pueyo
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- Mons. Ángel Javier Pérez Pueyo, natural de Ejea de los Caballeros (Zaragoza), nace el 18 de agosto de 1956. Es el segundo hijo del matrimonio (+) Rodrigo Pérez Fuertes (1.III. 1924 – 1.III.2012) y (+) Carmen Pueyo (21.II.1929 – 19.IV-2005). Su hermana, (+) Mª Concepción (19.V.1954 – 27.VII.1998), se queda paralítica cuando tenía catorce meses como consecuencia de una poliomielitis aguda. - A los 10 años de edad ingresa en el Seminario Metropolitano de Zaragoza. De 1966 a 1971 cursa sus estudios de bachillerato en el Seminario Menor. En 1972 pasa al Seminario Mayor donde estudia COU y como es demasiado joven para iniciar los Estudios Eclesiásticos los formadores le recomiendan que inicie la Etapa Introductoria y estudie Magisterio en la Escuela Universitaria de Formación del Profesorado de Educación General Básica “Virgen del Pilar” que se hallaba ubicada en el mismo edificio del Seminario. En 1974 inicia sus Estudios Eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA). - En 1977 va a Salamanca al Aspirantado “Maestro Ávila”, ¾casa de formación que los Sacerdotes Operarios tienen en España¾, donde cursa los tres últimos años de Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Posteriormente realiza estudios de licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad Civil de Salamanca. - A los 23 años, el día 19 de marzo de 1980, es ordenado sacerdote por Mons. Antonio Vilaplana Molina en Plasencia (Cáceres) donde había sido enviado por los Superiores de la Hermandad para realizar la Etapa de Pastoral como formador y profesor en el Seminario Menor de dicha Diócesis. - Al finalizar el curso 1979/80 es destinado al Seminario de Tarragona. Desde 1980 a 1985 desempeña su labor formativa en el Seminario Menor como responsable de los seminaristas y como tutor y profesor del Colegio-Seminario. - En 1985 es nombrado Rector del Aspirantado Menor de Salamanca. Colabora como profesor y tutor en el Colegio “Maestro Ávila” impulsando el trabajo de pastoral juvenil y vocacional con los alumnos y profesores del mismo colegio. - En julio de 1990, en la XVIII Asamblea General, es elegido miembro del Consejo Central y se le responsabiliza de la Coordinación Pastoral de la Hermandad. Durante este tiempo coordina la preparación y dirección de los Cursos para Formadores de Seminarios que se impartieron en Buenos Aires (Argentina), en Caracas (Venezuela), en Lima (Perú); colaboró en el diseño del Curso para Formadores de Seminarios organizado por la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española que se viene celebrando durante el verano en Santander; y colabora como profesor en el Curso para Formadores de Seminarios de lengua española-portuguesa, organizado por la Congregación para la Educación Católica, que se imparte en el Pontificio Colegio Español de San José y en el que participan formadores de diferentes países Lati­noamericanos. En 1994 participa en Itaicí (Brasil) en el I Congreso Continental Latinoame­ricano de Vocaciones. - En julio de 1996, en la XIX Asamblea General es elegido Director General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios hasta el año 2002. En 1997 participa en el Congreso sobre secularidad del presbítero diocesano organizado por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. – En julio de 2002, en la XX Asamblea General, celebrada en el Pontificio Colegio Español de San José de Roma (Italia) es reelegido por mayoría absoluta en primera votación. −El pasado 22 de mayo de 2008 la Hermandad ha recibido de la Santa Sede la aprobación como Asociación Sacerdotal de Derecho Pontificio, tal como soñó desde el comienzo Mosén Sol. Y en julio de 2008, por coincidir con el 125 aniversario de la Fundación de la Hermandad y el I Centenario de la muerte del Beato Manuel Domingo y Sol, se celebrará en Tortosa la XXI Asamblea General. – En septiembre de 2008, al concluir su mandato como Director General, es nombrado Director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades de la Conferencia Episcopal Española. – El 2 de agosto de 2013 es nombrado Rector del Pontificio Colegio Español de San José en Roma por la Congregación del Clero. – El 27 de diciembre de 2014 es nombrado por el Papa Francisco Obispo de Barbastro-Monzón.