El bautismo de Jesús

Mons. Gerardo Melgar     Hoy celebramos la fies­ta del Bautismo de Je­sús El bautismo nos presenta a Jesús adul­to, que comienza a cumplir pública­mente la misión que el Padre le ha­bía confiado.

Para Jesús el bautismo signifi­có un hito importante en su vida: Él, hasta su bautismo, había vivido una vida escondida en la familia.

El bautismo señala el comienzo de su vida pública:

1. Ha sido elegido por el Padre para ofrecer a todos los hombres la salvación. Su voz desde el cielo, en el momento del bautismo, le confirma como el elegido, como el hijo amado, a quien hemos de escuchar si quere­mos salvarnos.

2. Ha sido elegido para una mi­sión: anunciar a todos los hombres la salvación, para que puedan conver­tirse y así puedan ser propietarios de la salvación que es Él mismo.

3. Para realizar esta misión impor­tante que le ha encomendado el Pa­dre, cuenta con la fuerza del Espíri­tu, por eso, sobre Él desciende en ese momento el Espíritu en forma de pa­loma. El Bautismo es también un momen­to decisivo en la vida del creyente:

• Significa el comienzo de su vida de fe, el comienzo de su filiación di­vina. El comienzo de su pertenencia al nuevo Pueblo de Dios.

• También nosotros, como Jesús, en el bautismo: 1. Hemos sido elegidos por Dios. Él ha sido quien nos ha llamado a la fe, nos ha hecho hijos suyos y ha co­menzado en nosotros la salvación

2. Nos ha llamado para una mi­sión concreta. Por el bautismo nos comprometemos a vivir personal­mente la fe y desde la fe, a encarnar en nosotros el estilo de vida de Jesús; a ser testigos de Jesús y su mensaje en medio de nuestro mundo; a co­municar nuestra fe a los demás con nuestra palabra y nuestro testimo­nio; a evangelizar los ambientes en los que vivimos llevando a Cristo y su mensaje al corazón del mundo.

3. Para realizar esta misión noso­tros no estamos solos, hemos reci­bido la fuerza del Espíritu, que nos acompaña en cada momento, para que seamos testigos de Cristo en la Iglesia y en el mundo.

La fiesta del Bautismo de Jesús ac­tualiza nuestro bautismo y nos re­cuerda lo que significa para nosotros que hemos sido bautizados, renueva nuestros compromisos de vivir des­de la fe y de ser testigos de ella ante los demás.

La celebración de la fiesta del bautismo de Jesús nos urge a noso­tros a cumplir con nuestra misión, nos lleva a revisar cómo estamos viviendo nuestra identidad de bau­tizados, si la fe es importante para nosotros, y como la estamos vivien­do de verdad.

La cele­bración de la fiesta del bautismo de Jesús nos urge a que revisemos cómo estamos siendo testigos del Señor y de nues­tra fe en Él en nuestros ambientes: en la familia, el en trabajo, en el ambien­te en el que nos movemos.

La fiesta del bautismo de Jesús nos recuerda el gran regalo de la fe que Dios nos ha hecho y la necesidad de estar agradecidos por ella: por ha­bernos llamado a la fe, por haber­nos confiado su misma misión de ser portadores a los demás del mensaje de salvación que hemos recibido.

La celebración del Bautismo de Jesús, y el recuerdo de nuestro pro­pio bautismo, debe llevarnos a pedir al Señor que Él, que cumplió hasta la radicalidad de entregar su vida para cumplirla, nos ayude a nosotros a ser conscientes de las exigencias de nues­tro bautismo y a saber comprometer­nos en cumplirlas para ser personas evangelizadas y evangelizadoras.

Pidamos muchas veces al Señor que continuamente seamos capaces de actualizar los compromisos de nuestro bautismo, viviendo en nues­tra vida y dando testimonio conti­nuamente de nuestra fe ante los de­más.

+ Gerardo Melgar

Obispo de Ciudad Real

Mons. Gerardo Melgar
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Mons. Gerardo Melgar Viciosa nació el 24 de Septiembre de 1948 en Cervatos de la Cueza, Provincia y Diócesis de Palencia.Cursó la enseñanza secundaria (años de Humanidades) en el Seminario Menor Diocesano de Carrión de los Condes y los estudios de Filosofía y Teología en el Seminario mayor de San José de Palencia. Fue ordenado sacerdote el 20 de Junio de 1973 por el entonces Obispo de la sede palentina, Mons. Anastasio Granados García. Fue nombrado Párroco -de 1973 a 1974- al servicio de las parroquias de Vañes, Celeda de Roblecedo, San Felices de Castillería, Herreruela de Castillería y Polentinos. Al terminar ese curso pastoral, fue enviado a Roma, donde estudió Teología en la Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Fundamental el 14 de junio de 1976.A su regreso a Palencia fue nombrado Coadjutor de la parroquia de San Lázaro de la capital palentina durante un año. En 1977, y hasta 1982, desempeñó el cargo de Formador y Profesor del Seminario Menor Diocesano en Carrión de los Condes, del que sería, más tarde, Rector (1982-1987). En 1983 fue nombrado miembro del equipo de Pastoral Vocacional de la Delegación Diocesana de Pastoral Juvenil y Vocacional.Al dejar el Seminario de Carrión de los Condes fue destinado, como Vicario Parroquial, a la Parroquia de San José de Palencia durante seis años (de 1987 a 1993).En 1993 fue elegido por Mons. Ricardo Blázquez Pérez para desempeñar el oficio de Vicario Episcopal de Pastoral de la Diócesis palentina, cargo en el que permanecería hasta 1998. También durante diez años (de 1995 a 2005), fue Párroco solidario de la Parroquia de San José Obrero y Coordinador de la Cura pastoral de la misma, miembro del Colegio Diocesano de Consultores (1995-2000) y vocal, por designación del Sr. Obispo, del Consejo Presbiteral Diocesano (2001-2005). En el año 2000 fue nombrado Delegado Diocesano de Pastoral Familiar hasta que, en 2005, Mons. Rafael Palmero Ramos lo eligió para desempeñar el cargo de Vicario General de la Diócesis. De 2004 a 2005 fue, además, confesor ordinario del Seminario Menor Diocesano “San Juan de Ávila” así como, de 2005 a 2008, miembro del Colegio de Consultores de la Diócesis y Profesor de Teología del Matrimonio en el Instituto Teológico del Seminario Mayor de San José (2007). En enero de 2006, y hasta septiembre de 2007, durante el periodo de sede vacante producida por el traslado de Mons. Rafael Palmero Ramos a la Diócesis de Orihuela-Alicante, fue nombrado por la Santa Sede Administrador Apostólico de la Diócesis de Palencia.El 1 de Mayo de 2008, momento en el que desempeñaba el cargo de Vicario General de la Diócesis de Palencia y era el Capellán del Noviciado de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, se hizo público su nombramiento como Obispo de Osma-Soria. El 6 de Julio de 2008 recibió de manos del entonces Nuncio Apostólico de Su Santidad en España, Mons. Manuel Monteiro de Castro, la ordenación episcopal y tomó posesión canónica de la Diócesis oxomense-soriana.Ha publicado varios libros sobre el matrimonio y la familia: “Juntos cuidamos nuestro amor. Convivencias para matrimonios jóvenes”, “Madurando como Matrimonio y como Familia”, “Nos formamos como padres para educar en valores a nuestros hijos” y “Llenos de ilusión preparamos nuestro futuro como matrimonio y familia”, además de múltiples artículos y materiales de trabajo sobre la familia y la pastoral familiar.De su Magisterio episcopal, pueden destacarse las siguientes Cartas pastorales: “Sacerdotes de Jesucristo en el aquí y el ahora de nuestra historia” (2009) con motivo del Año sacerdotal, “Juan de Palafox y Mendoza. Un modelo de fe para el creyente del siglo XXI” (2010), con motivo de la beatificació, “La nueva evangelización y la familia” (2011), “Carta pastoral sobre el Seminario diocesano” (2012), “Itinerario para la evangelización de la familia” (2013), Carta pastoral “Después de la Misión diocesana Despertar a la fe” (2014). Además, ha publicado otros escritos: “La Pastoral Familiar, un proceso continuo de acompañamiento a la familia” (2009), “Los grupos parroquiales de matrimonios jóvenes” (2010), “Unidades de Acción Pastoral. Instrumentos de comunión al servicio de la evangelización” (2010).El 8 de abril de 2016, el papa Francisco lo nombró obispo de Ciudad Real, en sustitución de Antonio Ángel Algora, que renunció por edad. El 21 de mayo del mismo año tomó posesión canónica en la catedral de Santa María del Prado.