María da al mundo a Cristo, nuestra paz

Mons. Eusebio Hernández             Queridos hermanos y amigos: Feliz año 2017, en éste su primer día. Que María Madre de Dios, cuya solemnidad hoy celebramos, nos acompañe a lo largo del camino que hoy emprendemos y que seamos testigos de la gracia y del amor de Dios que derrama sus bendiciones sobre nosotros.

Jornada Mundial de la Paz: La No-Violencia: un estilo de política para la paz.

La Jornada Mundial de la Paz fue instituida por el Papa Pablo VI, hoy hace 50 años, y se celebra cada año el 1 de enero. Este año nos propone la no-violencia como un estilo de vida: La violencia y la paz están en el origen de dos maneras opuestas de construir la sociedad. La proliferación de brotes de violencia da origen a gravísimas y negativas consecuencias sociales.

En distintas ocasiones el Santo Padre ha utilizado la expresión de la tercera guerra mundial por partes que refleja la situación en la que hoy vivimos, sobre todo, en los diversos conflictos que ocurren en el mundo.

Frente a esta situación de violencia el Papa nos propone otra cultura: la paz tiene consecuencias sociales positivas y permite realizar un verdadero progreso. Por lo tanto, debemos movernos en los espacios de lo que es posible, negociando vías de paz, incluso ahí donde las dichas vías parecen ambiguas e impracticables.La no-violencia podrá adquirir un significado más amplio y nuevo: no solo como aspiración, deseo, rechazo moral de la violencia, de las barreras, de los impulsos destructivos, sino como enfoque político realístico, abierto a la esperanza.

Como nos dice el Papa la no-violencia está fundamentada en la primacía de la ley, salvaguardando los derechos de cada persona y de la dignidad sin discriminación y por ello:es importante que siempre se reconozca la fuerza del derecho, en vez, del derecho de la fuerza.

Creemos también nosotros esta cultura de no-violencia en nuestros ambientes y pidamos la paz para nuestro mundo, especialmente para los países y personas que sufren el flagelo de la violencia y de la guerra.

Misión diocesana de Cochabamba.

El próximo viernes, 6 de enero, celebraremos la Epifanía y como ya es tradicional desde hace años, tendremos una jornada de comunión con la parroquia de Santa Mónica en Cochabamba, tan querida por toda nuestra diócesis de Tarazona.

En ese día tenemos presente la gran labor que tantos sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos de nuestra diócesis han realizado en aquella maravillosa parroquia. Siendo tan pequeños y pobres hemos hecho todos posible esta realidad que anima la vida cristiana y dignifica  al ser humano.

Nuevamente, en este día, elevamos nuestra acción de gracias por lo que el Señor ha hecho con nosotros ayudándonos siempre en todo lo que allí se ha emprendido, por el enriquecimiento espiritual y humano que para ellos y nosotros ha supuesto esta empresa común que es la parroquia de Santa Mónica.

Nos unimos hoy a cuantos allí hacen presente a nuestra diócesis, especialmente nos unimos a Alejandro y Esteban, los dos sacerdotes diocesanos que atienden con toda entrega y generosidad nuestra parroquia de Santa Mónica. Gracias por las aportaciones económicas a favor de esa misión. Sigamos aportando esa ayuda. La necesitamos.

Reitero la felicitación con la que comenzaba mi carta y con todo afecto os saludo y bendigo.

+ Eusebio Hernández Sola, OAR
Obispo de Tarazona

1 de enero de 2017

Mons. Eusebio Hernández Sola
Acerca de Mons. Eusebio Hernández Sola 228 Articles
Nació en Cárcar (Navarra) el 29 de julio de 1944. Sus padres, Ignacio (+ 1973) y Áurea. Es el mayor de cuatro hermanos. Ingresó en el seminario menor de la Orden de los Padres Agustinos Recoletos, en Lodosa, el 12 de septiembre de 1955. En 1958 pasó al colegio de Fuenterrabía donde completó los cursos de humanidades y los estudios filosóficos. A continuación (1963-1964) ingresó en el noviciado del convento de la orden en Monteagudo (Navarra), donde hizo la primera profesión el 30 de agosto de 1964, pasando posteriormente a Marcilla donde cursó los estudios teológicos (1964-68). Aquí hizo la profesión solemne (1967); fue ordenado diácono (1967) y presbítero el 7 de julio de 1968. Su primer oficio pastoral fue el de asistente en la Parroquia de "Santa Rita" de Madrid, comenzando al mismo tiempo sus estudios de Derecho Canónico en la Universidad de "Comillas", de la Compañía de Jesús. Al curso siguiente (1969) fue traslado a la residencia universitaria "Augustinus", que la orden tiene en aquella ciudad. Se le confió la misión de director espiritual de sus 160 universitarios, continuó sus estudios de derecho canónico, que concluyó con el doctorado en 1971, e inició los de Derecho en la universidad complutense de Madrid (1969-1974). Durante el curso 1974-75 hizo prácticas jurídicas en la universidad y en los tribunales de Madrid. El 3 de noviembre de 1975 inició su trabajo en la Congregación para los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica. Desde 1976 fue el director del departamento de la formación y animación de la vida religiosa, siendo el responsable de la elaboración y publicación de los documentos de la Congregación; además dirige una escuela bienal de teología y derecho de la vida consagrada. Desde 1995 es "capo ufficio" del mismo Dicasterio. Por razones de trabajo los Superiores de la Congregación le han confiado multitud de misiones en numerosos países del mundo. Ha participado en variados congresos de vida consagrada, de obispos y de pastoral vocacional. Durante este tiempo ha ejercido de asistente en el servicio pastoral de la orden en Roma. El día 29 de enero de 2011 fue publicado su nombramiento como Obispo de Tarazona y fue ordenado el 19 de marzo, fiesta de San José, en la Iglesia de Ntra. Sra. de Veruela.