¡Es Navidad!

Mons. Francisco Cerro          La Navidad, como dice un anuncio, algo tendrá cuando la celebramos todos los años y sigue siendo una invitación a compartir, a reunirse con la familia y, sobre todo, a celebrar el Misterio del Dios hecho Hombre que “ha vivido nuestra vida para que nosotros vivamos la suya”.

Os ofrezco diez claves muy sencillas para vivir una Navidad que tendrá el color del que tú tengas el corazón.

1. ENTÉRATE DE LO QUE ES LA NAVIDAD. No lo puedes dar por sabido. Tampoco que la gente lo sabe. Es necesario un esfuerzo por hacer llegar a todos la auténtica Navidad.

2. VIVE UNA NAVIDAD FAMILIAR. Dios es familia, comunidad, comunión. No es bueno que estemos solos. La alegría de la Navidad se vive en la familia. Es el momento del abrazo a todos en la familia, a los de cerca y a los de lejos.

3. ADORA AL DIOS QUE NACE. Uno de los villancicos más famosos es el Adeste fideles, donde se invita a la adoración. Venid, adoremos. Adora en tu parroquia al Dios que viene a estarse con nosotros.

4. SÉ LA ALEGRÍA DE LOS POBRES. La Navidad nos debe acercar afectiva y efectivamente al mundo de los necesitados.

5. COMPARTIR SIN CONSUMISMO. La Navidad es una llamada a regalar, a hacer regalos a los demás. No busquemos regalos caros, ni competitividades, sino una expresión sencilla que se hace realidad, como un “te quiero” a los de cerca y a los de lejos.

6. NAVIDAD ES TODOS LOS DÍAS. La Navidad no puede ser solo unos días al año, en los que parece que se nos ablanda el corazón. Los misterios cristianos se viven todos los días. Todos los días nace el Amor, la esperanza, la alegría. Tenemos que acogerlo para seguir sembrando estrellas en el camino de la vida.

7. COLABORA CON LA OBRA SOCIAL DE TU PARROQUIA, DE TU DIÓ- CESIS. Ser solidario es entender el Evangelio como Buena Noticia para los que sufren. Colaborar con lo que a través de tu parroquia y de tu diócesis se está trabajando al servicio de los pobres.

8. LA NAVIDAD NOS DICE QUE DIOS NOS AMA DE VERDAD. Sabemos que Dios nacido nos dice que todo lo humano es digno de ser vivido porque todo lo ha vivido Jesús.

9. QUE DURE LA ALEGRÍA TODO EL AÑO. La alegría no puede quedarse solo en una buena comida o en unas luces de colores en la calle. La alegría auténtica y que dura es el ser para todos una experiencia de amor y de entrega.

10.TENER UN CORAZÓN DE NIÑO. La Navidad solo se vive en la inocencia y en el corazón de los niños. Sin un corazón de niño, la Navidad se nos escapa. Podemos estar celebrando algo y que no nos enteremos de la fiesta. Lo que tenemos que vivir es la profunda Navidad por dentro, que nos ofrece la Iglesia en su Liturgia y que esto se expresa por fuera en el servicio a los pobres.

† Francisco Cerro Chaves,

Obispo de Coria-Cáceres

Mons. Francisco Cerro Chaves
Acerca de Mons. Francisco Cerro Chaves 166 Articles
Nació el 18 de octubre de 1957 en Malpartida de Cáceres (Cáceres). Cursó los estudios de bachillerato y de filosofía en el Seminario de Cáceres, completándolos en el Seminario de Toledo. Fue ordenado sacerdote el 12 de julio de 1981 en Toledo, desempeñó diversos ministerios: Vicario Parroquial de "San Nicolás", Consiliario de Pastoral Juvenil, Colaborador de la Parroquia de "Santa Teresa" y Director de la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales. En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma se licenció y doctoró en Teología Espiritual (1997), con la tesis: "La experiencia de Dios en el Beato Fray María Rafael Arnáiz Barón (1911-1938). Estudio teológico espiritual de su vida y escritos". Es doctorado en Teología de la Vida Consagrada en la Universidad Pontificia de Salamanca. Autor de más de ochenta publicaciones, escritas con simplicidad y dirigidas, sobre todo, a la formación espiritual de los jóvenes. Miembro fundador de la "Fraternidad Sacerdotal del Corazón de Cristo". Desde 1989 trabajó pastoralmente en Valladolid. Allí fue capellán del Santuario Nacional de la Gran Promesa y Director del Centro de Formación y Espiritualidad del "Sagrado Corazón de Jesús", Director diocesano del "Apostolado de la Oración", miembro del Consejo Presbiteral Diocesano; delegado Diocesano de Pastoral Juvenil y Profesor de Teología Espiritual del Estudio Teológico Agustiniano. El 2 de septiembre de 2007 fue ordenado Obispo de Coria-Cáceres en la ciudad de Coria. En la Conferencia Episcopal Española es miembro de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, departamento de Pastoral de Juventud, y de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.