¡Cristo es nuestra esperanza!

Mons. Joan E. Vives         Muchas noticias nos confunden y colorean de gris nuestra vida. Necesitamos reencontrar la esperanza, una esperanza elevada y grande, que no se conforme con las cosas materiales, que distraen tanto, o con las fruición de los sentidos, que en seguida se esfuman…

¿Qué puede dar sentido y esperanza a la humanidad? Algunos lo buscan en el progreso de la medicina o de las relaciones de solidaridad, en dar pasos adelante en el respeto de los derechos humanos y de las libertades, en el cese de las violencias, el terrorismo y la guerra… Seguro que este abanico de necesidades humanas solucionadas son tejido de la esperanza. Pero si somos sinceros, ¿eso nos basta? ¿Qué puede calmar la sed profunda de mayor realización como personas, de justicia justa, de mayor amor mutuo y, sobre todo, de vida para siempre?

¡Sólo Cristo es nuestra esperanza! ¡Sólo en Él podemos confiar y encontrar la verdadera Paz! “El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande… Acreciste la alegría, aumentaste el gozo”, nos dirá el profeta Isaías (Is 9,1-2) la próxima noche de Navidad. La esperanza es un don que viene de Dios, es la certeza de que Dios no abandona la humanidad, y le pide que salga fuera de la comodidad, de los propios intereses, y abra su corazón a los demás, al Amor.

Jesús, nacido en Belén, es nuestra esperanza. “Dios, que no se reservó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará todo con Él?” (Rom 8,32). Dios mismo se ha decidido a “encarnarse”, hacerse hombre, igual que nosotros menos en el pecado, tomando sobre sí toda la maldad del mundo para vencerla y poner la luz de la esperanza auténtica, y en Él ya nos lo ha dado todo. Dios en Jesús ha querido “necesitar” de nosotros; se ha hecho débil y pequeño, humilde y servicial hasta dar su vida en rescate por todos… Si celebramos su nacimiento es porque nos ha salvado dando su vida por amor, en la cruz, y resucitando para abrirnos las puertas de la eternidad. Ya es posible ser hombre porque Cristo ha santificado y llenado de Espíritu Santo nuestra humanidad.

Y es que Dios ha querido necesitar de personas a quienes amar, a quienes perdonar todas las culpas, para lanzarlos a una gran esperanza, una vida sin fin, vida eterna de alegría y de amor, a existir para siempre en Él .

Estos días ya próximos a la Navidad, hagamos el pesebre, repasemos canciones, preparemos los encuentros de familia, de los amigos y de los compañeros del trabajo, no nos olvidemos de compartir solidariamente con los pobres… pero pasemos ante el pesebre de casa algún rato de silencio y oración. No dejemos de hacer el pesebre, porque en pequeño, podremos contemplar la gran obra de Dios, lo que Él ha hecho por ti y por mí, y por todos… Y, aún más, podremos contemplar “como” lo ha hecho, y “con quién” lo ha hecho: desde la parte de los débiles y los pequeños, desde el amor que todo lo da y atrae a darlo todo con perfecta alegría, con la entrega total de la Virgen María y de su esposo San José.

¡Pongamos todo nuestro interés en preparar bien estas fiestas de Navidad y miremos de ser atrevidos en amar como Cristo, que es nuestra esperanza!

+ Joan E. Vives

Arzobispo de Urgell

Mons. Joan E. Vives
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Nació el 24 de Julio de 1949 en Barcelona. Tercer hijo de Francesc Vives Pons, i de Cornèlia Sicília Ibáñez, pequeños comerciantes. Fue ordenado presbítero en su parroquia natal de Sta. María del Taulat de Barcelona. Elegido Obispo titular de Nona y auxiliar de Barcelona el 9 de junio de 1993, fue ordenado Obispo en la S.E. Catedral de Barcelona el 5 de septiembre de 1993. Nombrado Obispo Coadjutor de la diócesis de Urgell el 25 de junio del 2001. Tomó Posesión del cargo el 29 de julio, en una celebración presidida por Mons. Manuel Monteiro de Castro, Nuncio Apostólico en España y Andorra. El día 12 de mayo del año 2003, con la renuncia por edad del Arzobispo Joan Martí Alanis, el Obispo Coadjutor Mons. Joan-Enric Vives Sicília pasó a ser Obispo titular de la diócesis de Urgell y copríncipe de Andorra. El 10 de julio del 2003 juró constitucionalmente como nuevo Copríncipe de Andorra, en la Casa de la Vall, de Andorra la Vella. El 19 de marzo del 2010, el Papa Benedicto XVI le otorgó el titulo y dignidad de Arzobispo "ad personam". Estudios: Después del Bachillerato cursado en la Escuela "Pere Vila" y en el Instituto "Jaume Balmes" de Barcelona, entró al Seminario de Barcelona en el año 1965 donde estudio humanidades, filosofía y teología, en el Seminario Conciliar de Barcelona y en la Facultad de Teología de Barcelona (Sección St. Pacià). Licenciado en Teología por la Facultad de Teología de Barcelona, en diciembre de 1976. Profesor de lengua catalana por la JAEC revalidado por el ICE de la Universidad de Barcelona en julio de 1979. Licenciado en Filosofía y ciencias de la educación -sección filosofía- por la Universidad de Barcelona en Julio de 1982. Ha realizado los cursos de Doctorado en Filosofía en la Universidad de Barcelona (1990-1993).