Contemplar el Misterio

Mons. Jesús Catalá           La Navidad es un Misterio de Amor, que hay que contemplar. Pero nuestra sociedad ha perdido mucho la capacidad de contemplación; el ser humano actual todo lo quiere racionalizar, entender, dominar, manipular.

Sin embargo, existen realidades en la vida humana que escapan a la sola razón. Entre ellas se encuentra en general el arte: la música, la pintura, la poesía, la religiosidad… Intentar racionalizar una obra de arte podría llevarnos a su incomprensión.

Lo mismo sucede con el amor: querer racionalizar y dominar el amor, puede llevarnos a destruirlo. Las relaciones personales, amistosas y conyugales, dan muchas veces al traste por querer tratarlas como un contrato. La otra persona no es un objeto, ni una mercancía, sino un “misterio”, ante el cual hay que ponerse en actitud contemplativa, respetuosa, de delicada acogida.

Las realidades que pertenecen a la esfera del “misterio” solo cabe aceptarlas y vivirlas; no siempre pueden ser explicadas de modo racional. Decía el filósofo Blas Pascal: «El corazón tiene razones, que la razón no entiende».

La Navidad nos invita a contemplar el Misterio del Amor de Dios, a dejarse inundar de su Luz; a permitir que la presencia de Dios llene nuestro corazón. La Navidad es una hermosa ocasión para disfrutar de la vida como don, como regalo.

Os invito a contemplar el Misterio de Amor de la Navidad. Pongámonos ante la cuna de Belén, donde yace el Hijo de Dios hecho Hombre. Dejemos que el Amor de Dios nos impregne hasta lo más íntimo. Estos días navideños nos invitan a acoger a Dios, que se acerca a nosotros, que desea estar con nosotros y compartir su vida. El Niño-Dios ha venido para iluminarnos y para que tengamos vida.

Os animo a montar el Belén en vuestras casas y también en las asociaciones e instituciones de identidad cristiana. Los niños y los mayores podemos recrear de un modo plástico las escenas de la Navidad, contemplando los distintos personajes y procurando imitar su actitud: el Niño, la Virgen María, san José, el buey y la mula, los pastores, los magos.

Vivamos con alegría estos días navideños. Celebremos con alegría el Misterio del Nacimiento de Jesús. Dejémonos iluminar por su Luz y sepamos transmitirla a los demás.

¡Feliz Navidad!

+ Jesús Catalá Ibáñez
Obispo de Málaga

Mons. Jesús E. Catalá
Acerca de Mons. Jesús E. Catalá 9 Artículos
Mons. Jesús Esteban Catalá Ibáñez nació en Villamarchante, archidiócesis y provincia de Valencia (España) el 22 de diciembre de 1949.Ingresó a los once años en el Seminario diocesano de Valencia, donde cursó el bachillerato elemental y superior (1961-1967) y los estudios eclesiásticos (1968-1974).Fue ordenado diácono en 1973, ministerio que ejerció durante tres años. Obtuvo la Diplomatura en Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca (1973) y la Licenciatura en Teología en la Facultad de Teología “San Vicente Ferrer”de Valencia (1976).Recibió la ordenación sacerdotal, el 3 de julio de 1976, siendo nombrado párroco de los pueblos de Rotglá y de la Granja de la Costera. Simultaneó este ministerio con el de profesor de Religión en un Instituto de Enseñanza Media y en el Seminario Menor, en Xátiva.En 1978 fue destinado a la Delegación diocesana de Pastoral Vocacional, colaborando al mismo tiempo con el equipo de formadores del Seminario Diocesano y con la Delegación diocesana del Clero. Fue profesor de Religión en el Instituto de Enseñanza Media "Luis Vives" de Valencia.Obtuvo la Licenciatura en Filosofía y Ciencias de la Educación en la Universidad de Valencia (1981), donde colaboró en investigaciones publicadas por el Departamento de Historia de la Psicología. Participó en los Congresos Internacionales de Psicología celebrados en Alicante-España (1981) y en Munich-Alemania (1985).En 1982 fue nombrado párroco de "San Carlos Borromeo" de Albal, colaborando simultáneamente con las Delegaciones diocesanas de Pastoral Vocacional y de Catequesis.Enviado a Roma para ampliar estudios, residió en el Pontificio Colegio Español de San José y colaboró en la parroquia romana de “San Paolo della Croce". En la Pontificia Universidad Salesiana realizó los cursos de doctorado en Teología Pastoral y Catequética (1984-1986).Participó como asistente de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos (Vaticano) en la Asamblea Extraordinaria de 1985, colaborando a tiempo parcial hasta 1986 y desde 1987 como Oficial de dicha Secretaría.Desde entonces, y hasta su nombramiento episcopal, participó en todas las Asambleas sinodales: sobre los Laicos (1987); sobre la Formación sacerdotal (1990); para Europa (1991); para África (1994); sobre la Vida consagrada (1994); para el Líbano (1995). Ha publicado varias colaboraciones y artículos sobre temas sinodales y dado diversas conferencias sobre estos temas.En 1996 obtuvo el Doctorado en Teología Dogmática en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, con una tesis sobre el análisis de revista “Concilium”. Ha acompañado al Santo Padre en tres viajes apostólicos a África: Costa de Marfil (1990), Angola (1992) y Uganda (1993).El 25 de marzo fue nombrado obispo titular de Urusi y auxiliar del Arzobispo de Valencia, siendo ordenado el 11 de mayo de 1996 en la catedral de Valencia (España).El 27 de abril de 1999 fue nombrado Obispo de Alcalá de Henares.En la Conferencia Episcopal Española ha sido miembro de la Comisión episcopal de Relaciones Interconfesionales (1996-1999), de la de Seminarios y Universidades (1999-2002), de la Doctrina de la Fe (2002-2005) y de la de Enseñanza y Catequesis (1996-2005).Ha sido Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral (2005-2011). Desde 2011 es Presidente de la Comisión Episcopal para el Clero. Miembro de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española desde 2005.El 10 de octubre de 2008 es nombrado Obispo de Málaga, tomando posesión el 13 de diciembre de ese año.El 2 de marzo de 2011 es elegido Presidente de la Comisión Episcopal del Clero y miembro de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española.