Comenzar el Adviento como Dios quiere…

Mons. Rafael Zornoza           “Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del Hombre.”

Puede resultar curioso como la Liturgia de Adviento, que iniciábamos el domingo con este evangelio, nos pone de frente con la Venida de Cristo en Gloria, con Cristo ya Glorioso. Esto nos desconcierta un poco porque pensamos en comenzar estos preparativos con la mirada puesta en Belén, en Jesús que nace, en el Hijo de Dios hecho hombre. Nos encontramos, sin embargo, no con el comienzo de la vida humana  del Hijo de Dios, sino con el final glorioso. Hoy el Evangelio nos hace mirar a Cristo que viene en gloria y majestad en el cielo al fin del mundo para juzgar a los vivos a los muertos. Nos hace cambiar el paso para comenzar el Adviento como Dios quiere. Como en los monumentos reales de la antigüedad, donde a los emperadores se les presentaba triunfantes después de una batalla, y a continuación se contaban sus vidas desde el nacimiento en los bajo relieves.

Con el Adviento nos sucede igual. Vamos a esperar a Jesús, el Dios que se hace hombre (ya se ha hecho hombre de lo contrario no seríamos cristianos); pero para celebrar su nacimiento como hombre en Belén empezamos mirando a su final. Esto tiene mucho sentido y es instructivo, pues nosotros no prepararíamos esta Navidad, ni celebraríamos el Adviento, ni prepararíamos nacimientos en las casas, ni cantaríamos villancicos, si no fuera porque éste que vamos a ver como un bebé recién nacido es Dios hecho hombre del que nosotros ya sabemos que ha dado la vida por nosotros, que ha resucitado y nos ha abierto las puertas del cielo y nos da la vida para siempre. Los cristianos no recordamos a un emperador muerto, ni celebramos una efeméride de algo que se quedó en el pasado y lo rememoramos como un estímulo en nuestra historia. Nosotros entramos en relación con Dios, viva y directa, en cada celebración, y cada día cuando entramos en contacto con Él, con el Señor que ha triunfado y ha vencido al mal, y vendrá glorioso al fin de los tiempos a recogernos. De lo pequeño, pobre y sencillo, nace lo grande. No nos lo creeríamos. Como decía el Papa Francisco en su homilía de ayer en Santa Marta: “Y los pequeños son también los protagonistas de la Navidad, donde veremos esa pequeñez, esas cosas pequeñas: un niño, un establo, una madre, un padre…”. (Cf. Lc 10,21-24). Comenzar por vivir nuestra vida con sencillez, con entrañas de misericordia, siendo generosos, con capacidad para compartir nuestras vidas, nuestros bienes, especialmente con los que tenemos cerca.

+ Rafael Zornoza

Obispo de Cádiz y Ceuta

Mons. Rafael Zornoza
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RAFAEL ZORNOZA BOY nació en Madrid el 31 de julio de 1949. Es el tercero de seis hermanos. Estudió en el Colegio Calasancio de Madrid con los PP. Escolapios, que simultaneaba con los estudios de música y piano en el R. Conservatorio de Madrid. Ingresó en el Seminario Menor de Madrid para terminar allí el bachillerato. En el Seminario Conciliar de Madrid cursa los Estudios Teológicos de 1969 a 1974, finalizándolos con el Bachillerato en Teología. Ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1975 en Madrid fue destinado como vicario de la Parroquia de San Jorge, y párroco en 1983. Impulsó la pastoral juvenil, matrimonial y de vocaciones. Fue consiliario de Acción Católica y de promovió los Cursillos de Cristiandad. Arcipreste del Arciprestazgo de San Agustín y miembro elegido para el Consejo Presbiteral de la Archidiócesis de Madrid desde 1983 hasta que abandona la diócesis. Es Licenciado en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, donde también realizó los cursos de doctorado. Preocupado por la evangelización de la cultura organizó eventos para el diálogo con la fe en la literatura y el teatro e inició varios grupos musicales –acreditados con premios nacionales e internacionales–, participando en numerosos eventos musicales como director de coros aficionados y profesor de dirección coral. Ha colaborado además como asesor en trabajos del Secretariado de Liturgia de la Conferencia Episcopal. En octubre de 1991 acompaña como secretario particular al primer obispo de la de Getafe al iniciarse la nueva diócesis. Elegido miembro del Consejo Presbiteral perteneció también al Colegio de Consultores. Inicia el nuevo seminario de la diócesis en 1992 del que es nombrado Rector en 1994, desempeñando el cargo hasta 2010. Ha sido profesor de Teología en la Escuela Diocesana de Teología de Getafe, colaborador en numerosos cursos de verano y director habitual de ejercicios espirituales. Designado por el S.S. el Papa Benedicto XVI obispo titular de Mentesa y auxiliar de la diócesis de Getafe y fue ordenado el 5 de febrero de 2006. Hay que destacar en este tiempo su dedicación a la Formación Permanente de los sacerdotes. También ha potenciado con gran dedicación la pastoral de juventud, creando medios para la formación de jóvenes cristianos, como la Asociación Juvenil “Llambrión” y la Escuela de Tiempo Libre “Semites”, que capacitan para esta misión con la pedagogía del tiempo libre, campamentos y actividades de montaña. Ha impulsado además las Delegaciones de Liturgia, Pastoral Universitaria y de Emigrantes, de importancia relevante en la Diócesis de Getafe, así como diversas iniciativas para afrontar la nueva evangelización. Pertenece a la Comisión Episcopal de Seminarios de la Conferencia Episcopal Española –encargado actualmente de los Seminarios Menores– y a la Comisión Episcopal del Clero. Su lema pastoral es: “Muy gustosamente me gastaré y desgastaré por la salvación de vuestras almas” (2Cor 12,13). El 30 de agosto de 2011 se ha hecho público su nombramiento por el Santo Padre Benedicto XVI como Obispo electo de Cádiz y Ceuta. El 22 octubre ha tomado posesión de la Diócesis de Cadiz y Ceuta.