Adviento. Esperanza

Mons. Jesús Murgui          Un nuevo Año Litúrgico se abre ante nosotros, y con él iniciamos nuestro camino hacia la Navidad. Nos movemos al encuentro de «Aquel que viene».

El Adviento debe contemplarse e iniciarse elevando nuestra mirada, dejando atrás lo que es siempre pasado y fijando nuestros ojos hacia adelante, en el futuro, pues, después de Jesús, cada Año Litúrgico que comienza se llama y es «año de gracia».

La Palabra de Dios a lo largo de estas jornadas del tiempo de Adviento nos conduce a reflexionar sobre muchos temas: la venida de Cristo, la espera, la vigilancia, el crecimiento y maduración personal, la necesidad de una vida cristiana sobria y comprometida. Pero conviene, sin dejar de afrontar todos estos temas, profundizar en aquello que los resume: el tema de la esperanza cristiana.

Con la ayuda del Espíritu Santo contemplemos esta espléndida realidad de la esperanza cristiana. En cierto sentido, como se ha llegado a armar, la esperanza es más meritoria que la fe porque es más exigente. No es gran cosa creer para quien no está ciego, visto como Dios resplandece en la Creación; pero esperar, esperar siempre, recomenzar a esperar después de la enésima desilusión, esperar que el día siguiente será mejor, después de que tantas veces ha sido peor, absorber todas las desilusiones más o menos objetivas como la tierra absorbe las gotas de lluvia, esto es verdaderamente grande y revela la omnipotencia de la gracia divina.

Se ha tratado de figurar la esperanza cristiana como un áncora de barco; esto es así desde la antigüedad, pero, quizás, no sea el símbolo más preciso, más adecuado; posiblemente sea más adecuada la vela. El áncora sirve para tener firme la barca en medio del mar; la vela sirve para empujarla y hacerla correr sobre el mar, hacia tierra firme, hacia la meta. La esperanza nos mueve; si no existiera, todo se detendría, incluso la fe y la caridad. Nadie siembra si no espera cosecha.

Seamos portadores de esperanza. La esperanza cristiana es una esperanza activa, llena de cosas que hacer durante la espera a la que nos abre el tiempo de Adviento; vigilar, estar despiertos y a punto, crecer en el amor, en las obras de misericordia a las que se nos ha sensibilizado en el reciente Año Jubilar; por ello, si nuestra esperanza proviene del Espíritu, será fermento y sal también de este mundo, será transformadora, por gracia de Él, de nuestras vidas.

En estos días de Adviento, María es nuestro gran modelo de como esperar. Ella, desde la confianza total en Dios, expresada en su «sí» a Él (Cfr. Lc 1,38), vio cómo crecía el Señor en Ella por obra del Espíritu Santo, se convirtió en su espera de madre en casa del «Emmanuel», en la portadora humilde y llena de amor, de la salvación para todos nosotros.

Que Ella que esperó con amor de madre, que esperó en medio de oscuridades, apoyada en su conanza plena en lo anunciado por Dios, nos enseñe a esperar. Interceda por nosotros.

+ Jesús Murgui Soriano
Obispo de Orihuela-Alicante

Mons. Jesús Murgui Soriano
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Mons. D. Jesús Murgui Soriano nace en Valencia el 17 de abril de 1946. Recibió la ordenación sacerdotal el 21 de septiembre de 1969 y obispo desde el 11 de mayo de 1996. Estudió en el Seminario Metroplitano de Moncada (Valencia) y está licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca y doctorado en esta misma materia por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma. CARGOS PASTORALES Fue coadjutor entre 1969 y 1973 y párroco, en distintas parroquias de la archidiócesis de Valencia, entre 1973 y 1993, año en que es nombrado Vicario Episcopal. Fue Consiliario diocesano del Movimiento Junior entre 1973 y 1979 y Consiliario diocesano de jóvenes de Acción Católica de 1975 a 1979. Fue nombrado Obispo auxiliar de Valencia el 25 de marzo de 1996, recibiendo la ordenación episcopal el 11 de mayo de ese mismo año. Entre diciembre de 1999 y abril de 2001 fue Administrador Apostólico de Menorca. El 29 de diciembre de 2003 fue nombrado Obispo de Mallorca, sede de la que tomó posesión el 21 de febrero de 2004. El 27 de julio de 2012 se hizo público su nombramiento como Obispo de Orihuela-Alicante. El sábado 29 de septiembre de 2012, tomó posesión de la nueva diócesis. OTROS DATOS DE INTERÉS En la CEE es miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia desde marzo de 2017. Cargo que desempeña desde el año 2005. Anteriormente, ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral desde 1996 a 1999 y de la Comisión Episcopal del Clero desde 1999 a 2005.