Adviento: cuando el amor llega a los lugares más difíciles

Mons. Luis Ángel de las Heras           El 27 de noviembre comenzamos el tiempo de Adviento. Avanza el curso y queda muy poco ya de este 2016. Es una cuestión de tiempo. Y de tiempo hablamos en esta ocasión.

No sé si los cristianos nos hemos tomado en serio el Adviento, este hermoso tiempo de esperanza. Ciertamente esperamos y anhelamos muchas llegadas navideñas: días de descanso, de familia, de diversión… Todo eso estará muy bien si esperamos, sobre todo, la llegada de Jesús, el Salvador y si transmitimos a los más olvidados y oprimidos de este mundo que Dios ha venido a liberarlos. El Adviento es un tiempo precioso para cultivar y restaurar la esperanza y el amor, desde lo más pequeño hasta lo más importante. Además, es un tiempo para caminar con los hermanos. Los cristianos caminamos unos con otros. Esperamos juntos extendiendo el mandamiento nuevo del amor y su inseparable compañero, el perdón.

Imaginemos este tiempo como un camino hacia una cumbre. Puede ayudarnos una historia bastante conocida, que encontraremos en diferentes versiones:

«Cuentan que, en una isla muy pequeña, confundida con el paraíso, habitaban, como habitamos hoy en la tierra, el amor, la bondad, la sabiduría, el tiempo, la tristeza, la alegría, el miedo, la riqueza, la vanidad…

Un día, el amor se despertó aterrorizado sintiendo que su isla se inundada. Pero se olvidó rápido del miedo y cuidó que todos los demás habitantes de aquel paraíso se salvaran. El amor ayudó a que tomaran barcas para ir a otra isla, a una montaña bien alta, desde donde podrían ver lo que ocurría sin riesgos. Sólo el amor no se apresuró, porque el amor nunca se apresura y tenía que ayudar a todos, aunque se manchara las manos y corriera peligro. Cuando se estaba casi ahogando, el amor se dispuso a pedir ayuda.

Entonces se dirigió a las barcas que ya habían partido y pidió auxilio. La riqueza, oyendo su grito, le respondió que no podía llevarlo ya que todo el oro y la plata que cargaba podían hacer que su barca se hundiera. Pasó entonces la vanidad que también dijo que no podría ayudarlo, porque el amor se había ensuciado ayudando a los otros y ella no soportaba la suciedad. Por detrás de la vanidad venía la tristeza, que se sentía tan profunda que no quería estar acompañada por nadie. Pasó también la alegría, pero estaba tan entusiasmada que no oyó la súplica del amor.

Sin esperanza, el amor se sentó sobre la última piedra que todavía se veía sobre la superficie del agua y comenzó a menguar. Su visión y su pequeñez llamó la atención de un anciano que pasaba con su barca. El hombre tomó al amor en sus brazos y lo llevó hacia la montaña alta.

Recuperándose, el amor le preguntó a la sabiduría quién era el anciano que lo ayudó. A lo que esta respondió: “El tiempo”. El amor preguntó por qué solo el tiempo pudo llevarlo hasta allí. A lo cual la sabiduría respondió: “Porque sólo el tiempo tiene la capacidad de ayudar al amor a llegar a los lugares más difíciles”.

Llega el tiempo de Adviento. Este tiempo tiene la capacidad de ayudar a tu amor a llegar a los lugares más difíciles, manteniendo o recuperando la esperanza en medio de las dificultades de este mundo, de tantos hermanos necesitados y de tu vida personal. Deja que este tiempo lleve tu amor al encuentro del amor más grande, el del Hijo de Dios nacido de María, Virgen y Madre. Colabora para que este tiempo alcance y mantenga vivo el amor de otros y hacia otros. Que nadie marche solo hacia la luz. Que llegues acompañado y acompañando a hermanos tuyos a la montaña luminosa del encuentro con Jesús, hecho hombre, cercano en el tiempo, en la esperanza y en el amor.

¡Feliz Tiempo de Adviento 2016!

+ Luis Ángel de las Heras Berzal, CMF
Obispo de Mondoñedo-Ferrol

Mons. Luis Ángel de las Heras Berzal
Acerca de Mons. Luis Ángel de las Heras Berzal 26 Articles
Nació en Segovia el 14 de junio de 1963. A los 14 años ingresó en el seminario menor de los claretianos de Segovia. En 1981 comenzó el año de noviciado en Los Negrales (Madrid), donde hizo su primera profesión el 8 de septiembre de 1982. Este mismo año inició los estudios filosófico-teológicos en el Estudio Teológico Claretiano de Colmenar Viejo, en Madrid, (afiliado a la Universidad Pontificia Comillas). Emitió la profesión perpetua el 26 de abril de 1986, año en que concluye la Licenciatura en Estudios Eclesiásticos. Al concluir la formación inicial, fue destinado al Equipo de Pastoral Juvenil de la provincia claretiana de Castilla, a la vez que cursó estudios de Licenciatura en Ciencias de la Educación en la Universidad Pontificia Comillas. Recibió la ordenación sacerdotal el 29 de octubre de 1988. Inició su ministerio sacerdotal, en 1989, en las parroquias que los claretianos tienen encomendadas en el barrio madrileño de Puente de Vallecas (Santo Ángel de la Guarda y Nuestra Señora de la Aurora). Un año más tarde, en 1990, con otros claretianos y algunos laicos de la Parroquia, fundó la Asociación “Proyecto Aurora” (dedicada a la atención y acogida de drogodependientes en coordinación con “Proyecto Hombre”) y la dirigió durante seis años. Participó también durante 9 años en la animación de Justicia, Paz e Integridad de la Creación (JPIC) de la antigua provincia claretiana de Castilla. En septiembre de 1995 es nombrado auxiliar del prefecto de Estudiantes en el Seminario de Colmenar Viejo. Después fue formador de postulantes, superior y maestro de novicios en Los Negrales (Madrid). En Colmenar Viejo ejerce también como consultor, vicario provincial y prefecto de los seminaristas Mayores. En la Confederación Claretiana de Aragón, Castilla y León fue delegado de formación del Superior de la Confederación, de 2004 a 2007. Este último año fue elegido prefecto de Espiritualidad y Formación de la Provincia claretiana de Santiago. Durante el sexenio 2007-2012 fue también vicario provincial y prefecto de Estudiantes y Postulantes en Colmenar Viejo, así como profesor en el Instituto Teológico de Vida Religiosa y en la Escuela Regina Apostolorum de Madrid. El 31 de diciembre 2012 fue elegido Superior Provincial de los Misioneros Claretianos de la Provincia de Santiago. El 13 de noviembre de 2013 presidente de CONFER. El 16 de marzo de 2016 se hace público su nombramiento como obispo de Mondoñedo-Ferrol y toma posesión de la diócesis el día 7 de mayo de 2016. OTROS DATOS DE INTERÉS En la Conferencia Episcopal Española es actualmente miembro de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada, Comisión a la que se incorporó en la Plenaria de noviembre de 2016.