Misa de Acción de Gracias por la concesión del título de Basílica Menor al Santuario del Santo Cristo de Balaguer

El próximo día 9 de noviembre, coincidiendo con las fiestas del Santo Cristo de Balaguer, el Arzobispo de Urgell Mons. Joan-Enric Vives, presidirá la solemne celebración de la concesión del título de Basílica a un santuario tan importante como el del Santo Cristo de Balaguer y que honra la Diócesis de Urgell.
En la celebración se estrenarán los símbolos basilicales que distinguen el templo: el conopeo y el tintinábulo, que han sido diseñados por artesanos especialistas expresamente para el Santuario del Santo Cristo y que incorporan el escudo de la Basílica y un fragmento del himno al Santo Cristo de Balaguer escrito por Mn. Jacint Verdaguer: «Siau nostra bandera, Sant Crist de Balaguer» (Sed nuestra bandera, Santo Cristo de Balaguer).
El día 22 de junio de este año 2016 el Papa Francisco, a través de un breve pontificio o rescripto de la Congregación para el Culto Divino firmado por el Cardenal Robert Sarah, concedió a la iglesia del Santuario del Santo Cristo de Balaguer el título y la dignidad de Basílica Menor. Una concesión que responde a la petición efectuada por el Arzobispo de Urgell y Copríncipe de Andorra, Mons. Joan Enric Vives con fecha del 9 de mayo de 2016.
El título de Basílica menor es una distinción concedida por el Papa a aquellas iglesias más importantes que, en atención a su historia y cultura, vida litúrgica y pastoral, son particularmente significativas.
La concesión del título de Basílica Menor procura fortalecer la vinculación con la Iglesia de Roma y con el Santo Padre, al tiempo promueve su ejemplaridad como centro de especial acción litúrgica y pastoral en el país y en la diócesis.
El Santuario del Santo Cristo de Balaguer se suma así a las otras cuatro Basílicas Menores con que cuenta la Diócesis de Urgell: la S.E. Catedral de Sta. María de La Seu d’Urgell, la Basílica de la Virgen de Valldeflors de Tremp, la del Santuario de Meritxell y la del Santuario de Núria.
Una basílica es una estructura arquitectónica de origen romano que tenía una función económica y jurídica.
Su nombre proviene del término latino basílica, que deriva a su tiempo del griego βασιλική (fonéticamente, basiliké) que significa «real», y que es una elipsis de la expresión completa.
A medida que avanza en el tiempo se van añadiendo diversos cambios que se volverán canónicos. Será la planta que adoptarán los edificios religiosos cristianos de la época paleocristiana.
La basílica cristiana
Este modelo de estructura fue aprovechado por Constantino como modelo para los primeros centros de culto cristianos que él mismo fundó, en la ciudad de Roma, y así ha pervivido hasta la actualidad. Esto se debió principalmente al carácter asambleario de la liturgia cristiana y al hecho de que este tipo de espacios permite acoger grandes cantidades de personas y establece la jerarquía que se le procede, con los fieles distribuidos por la nave (o las naves) y quien preside la ceremonia situado en el ábside o presbiterio que encabeza el conjunto.
En muchos casos, los mismos edificios romanos se utilizaron como recinto religioso oficial para la celebración de la Liturgia. Después de que el Imperio Romano se volviera oficialmente cristiano, el término se usó también para referirse a iglesias, generalmente grandes o importantes, a las que se habían otorgado ritos especiales y privilegios en materia de culto. En este sentido se utiliza hoy la denominación, tanto desde el punto de vista arquitectónico, como religioso.
Basílica mayor y menor
El Papa es la única persona con potestad para conceder el título de basílica en un templo. Sólo hay cuatro basílicas con el rango de basílica mayor, todas ellas situadas en la ciudad de Roma: San Pedro del Vaticano, San Juan de Letrán, Santa María Mayor y San Pablo Extramuros.
Es competencia de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos la concesión del título de «Basílica Menor».
Todas las demás basílicas ostentan el rango de basílica menor, y hay más de 1.500 en todo el mundo.
Cuando el Papa eleva una iglesia a la condición de Basílica Menor le otorga el Derecho a lucir en el altar mayor dos signos de la dignidad papal y la Unión con la Santa Sede: el conopeo o umbráculo y el tintináculo.
Para que un templo pueda alcanzar el título basilical, debe reunir tres requisitos:
  • Ser un templo de excepcional esplendor, levantado con un perfil destacado.
  • Ser el foco espiritual de la comunidad que es santuario para la multitud de devotos que acuden a él.
  • Poseer un tesoro espiritual y sagrado, dando culto ininterrumpido al Señor, a la Virgen y al Santo venerado en él.
También se asocian al templo ciertos deberes, entre ellos:
Que el oficio celebrado en ella sea un ejemplo para los demás templos de la Diócesis a la que pertenece.
Promover la formación bíblica y religiosa de los fieles, como el estudio y divulgación de los documentos con los que se propone el magisterio del Sumo Pontífice.
Obligación de celebrar las fiestas de la Cátedra de San Pedro (22 de febrero), de San Pedro y San Pablo (29 de junio), y el aniversario de la exaltación del Sumo Pontífice.
Todas las basílicas, por su peculiar relación con la Cátedra de Roma y con el Sumo Pontífice, tienen la concesión de poseer su propio escudo y de exhibir las insignias pontificias. Los ornamentos exteriores del escudo son:
El emblema basilical: está timbrado con la insignia tradicional de los papas: las llaves en oro y plata, entrecruzadas, que simbolizan las llaves del Reino.
El pabellón: la umbela o conopeo es el símbolo que identifica las basílicas. Sus colores son los tradicionales colores papales: rojo intenso (gules) y oro, que expresan la vinculación de la basílica con la Santa Sede.
Al pie del conjunto del escudo, se despliega la divisa con el lema del templo.
Formalmente hay tres signos físicos que indican que una iglesia es una Basílica Menor:
El primero es la presencia del conopeo, un dosel de seda diseñado a rayas con los colores papales amarillo y rojo; es un baldaquín que parece un paraguas, también llamado en latín conopeo.
El segundo es el tintináculo (del latín tintinnabulum, campanilla), montado en un palo o barra, que se utiliza en procesión, junto con el conopeo al frente del clero, en ocasiones especiales, y el uso de la capa magna por el rector o por los miembros del capítulo cuando asisten al Oficio Divino.
En tercer lugar, las basílicas menores tienen derecho a mostrar los símbolos papales en pancartas, el mobiliario, y en el sello de la basílica.
(Obispado de Urgell)
Agencia SIC
Acerca de Agencia SIC 43941 Articles
SIC (Servicio de Información de la Iglesia Católica), es una agencia de noticias y colaboraciones referidas a la Iglesia en España, creada en noviembre de 1991 por el Episcopado español y dependiente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social (CEMCS).